Muchos usuarios que se autodefinen como expertos y profesionales del campo social media, que usan twitter casi de forma compulsiva, han entrado alguna vez en el debate sobre la importancia de tener un número concreto de seguidores en la plataforma de microblogging. ¿Mi opinión? El número de seguidores sí importa, pero en su justa medida. De lo contrario, no habría montones de blogs donde comparten las estrategias para aumentar el número de seguidores. Es muy bonito decir que lo que importa no es la cantidad sino la calidad, pero a la hora de la verdad muchos aplican el “haz lo que yo diga, pero no lo que haga”.

Ya estemos en Facebook, Google+, Twitter o Youtube, siempre es necesario comenzar con una severa captación de posibles usuarios que estén interesados, en teoría, sobre aquello que queremos compartir con el resto. Sin estos usuarios nosotros estaremos muertos en vida, no llegaremos a nadie por muy bueno que sea el post, la fotografía o el vídeo. Estaremos lanzando nuestro mensaje contra un muro de hormigón reforzado. No os hablo de cazar en las redes sociales, sino de centrarnos en conseguir el máximo número de seguidores que estén interesados en nosotros, y cuando digo conseguir el máximo no me refiero a buscar la cifra de seis ceros, pues si nos dejamos cegar por el objetivo de acumular estampas en nuestro Twitter, fracasaremos en nuestro intento de ser  alguien “influyente” en Internet. La gente pasará de nosotros sin compasión. Y es que, de nada nos servirá tener muchos seguidores si a fin de cuentas no les interesamos. Pongamos un ejemplo: una marca de ropa cara, si se dedica a aumentar sus seguidores en las redes sociales de turno sin tener una estrategia previa, puede encontrarse con un hecho fatídico, con una masa de seguidores que no tienen los recursos necesarios para adquirir dicha marca. Entonces, ¿para qué tenerlos? Lo importante es crear un perfil determinado de “usuarios meta” a los que llegar y que estén, claro está, interesados en nuestra marca, producto o servicio.

Tristán Elósegui (@tristanelosegui) en su blog afirma que todos, en un momento dado, hemos caído en vigilar cómo aumentan nuestros followers como si del tesoro de Gollum se tratase. No es malo convertirnos en vigilantes de la playa en un principio, pero poco a poco, nuestros esfuerzos deben centrarse en buscar la calidad de nuestros seguidores, que ellos se encuentren cómodos con nuestra presencia y así comience una sana interacción entre todos.

Dicho esto, no tengas miedo ni te sientas culpable si buscas aumentar tu número de seguidores, pero hazlo con cabeza y pensando en lo que esos usuarios te pueden aportar y en lo que tú puedes aportarles.

Nos vemos aquí y en Twitter :D (@isaac_cabrera)