Artículo de Rosario R. Peis, personal shopper, blogger, colaboradora del canal de moda del periódico granadino Ideal, y también del blog de Hitsbook.
Alfombras rojas con las más conocidas celebrities hay muchas a lo largo del año pero sin duda hay una red carpet que brilla con luz propia: la de la Gala del Met. Esta gala, reúne a todo tipo de personalidades del mundo de la moda, del cine, de la música y todo tipo de variopintas it girls de desconocida profesión en torno al Metropolitan Museum y se celebró la pasada madrugada del 8 de mayo en Nueva York.
Esta gala destaca siempre por su glamour y por los estilismos algo más arriesgados de los clásicos de siempre que solemos ver en los Oscars. Si quisieras emular a las invitadas o si alguna vez tienes la suerte de asistir a esta gala, ten siempre una cosa en mente: luce siempre un vestido de alta costura (aunque tengas que hipotecarte para poder hacerlo si no perteneces al selecto grupo de las ricachonas asistentes).
Además, este evento nos adelanta y corrobora las tendencias que triunfarán este verano. Según esto, los colores a tener en cuenta son: los colores chillones (hemos visto amarillos, corales, azules, morados), las transparencias, los estampados florales, las aplicaciones de lentejuelas y pedrería, las plumas, las largas colas en los trajes y los escotes de infarto… ¡En la espalda! Otra de las grandes sorpresas de la noche fue el triunfo de los vestidos de colores plata.


En cuanto al maquillaje, he de destacar una bipolaridad entre todas las asistentes: por un lado, el maquillaje gótico con colores de labios rojizos cereza muy muy oscuros y, por otro lado, maquillaje casi invisible por parte del resto de las celebrities. ¿Un adelanto de lo que veremos en otoño quizás?
Casi todas las invitadas brillaron este año por lo que me ha costado elegir mis favoritas pero, sin duda el imaginario podio del estilo debería estar ocupado por Diane Kruger, Amy Adams, Rooney Mara y Camilla Belle.
Diane Kruger me encantó por el impresionante vestido de Prada con plumas de marabú en tono violeta. Todo un descubrimiento fue Amy Adams con un Giambattista Valli en color blanco y negro, cinturón con toques románticos y peinado a lo divas de Hollywood. Sencillamente de 10.
Me cautivó la imagen de belleza delicada y con aires góticos de Rooney Mara con un vestido de encaje negro de Givenchy. Adoré el vestido de Camilla Belle con un Ralph Lauren en color plateado con escote de infarto y peinado muy pulido.
Además, como en esta gala el objetivo es arriesgar y ganar, mi mención especial de este año es para January Jones que desafió a la las supersticiones sobre el amarillo con este Versace Atelier.

