Desde hoy y hasta el viernes tendrá lugar en el Arts Santa Mónica de Barcelona el ciclo Cine Low Cost, cuatro jornadas que suponen el mejor ejemplo manifiesto de la situación actual de una industria que pide a gritos una reinvención.

Reviso la historia del cine y no puedo dejar de pensar que la única estrategia posible (si es que hay alguna) es hacer películas desde el corazón” dice Carlos Vermunt, director de “Diamond Flash”” película de 2011 que será proyectada este jueves a las cuatro de la tarde.

En éstos tiempos de crisis con la inversión paralizada y con un 35% menos de ayudas públicas, la industria cinematográfica española se ve forzada a asumir la realidad patente: Los viejos usos y modos de hacer están ya obsoletos.

Los adelantos tecnológicos permiten elaborar películas con un bajísimo presupuesto y facilitan que cualquiera con una cámara compacta y un ordenador pueda convertirse en director. Internet, por su parte da la difusión necesaria para cualquiera con un buen proyecto (y también para los malos).
Durante los cuatro días que durará el ciclo se proyectarán películas de bajo coste con un fortísimo carácter de autor, además, conscientes de que actualmente el contacto entre autor y público es más fácil que nunca gracias a las redes sociales, se celebrarán durante estas cuatro jornadas mesas redondas abiertas al diálogo para, entre todos, valorar la situación actual del cine. Cómo no todos tenemos la fortuna de poder desplazarnos a Barcelona para ésta magnífica propuesta, las mesas redondas serán difundidas vía streaming para ampliar el diálogo y la reflexión a los ausentes.

De la declaración de intenciones de éste ciclo cabe destacar el decálogo que han elaborado:

1- Ha cambiado la forma de hacer cine, tanto en las cosas más triviales como en cuestiones de lenguaje. Los bajos presupuestos derivan en una clara apuesta por el texto, por los guiones-diálogos elaborados, que remite claramente al cine de autor.

2- La aparición de un cine de guerrilla como alternativa a un cine comercial convencional, acomodado y poco arriesgado. Ante un panorama en el que es prácticamente imposible rodar con medios y estrenar comercialmente una película, las nuevas voces radicalizan tanto su discurso como las estrategias para enseñar su obra.

3- La apuesta de algunos autores por nuevos modelos de exhibición (online) para poder enseñar sus trabajos. Caso de El señor de Juan Cavestany. Y la aparición de festivales online en sintonía con los nuevos modelos de exhibición y visionado.

4-  El largo low cost como nuevo cortometraje. Por dos razones:
1) Los nuevos soportes permiten rodar con presupuestos baratos (con el dinero de un corto en35 mm. se rueda un largo en digital).
2) El festival de cortometrajes ha dejado de ser rentable tanto para sus responsables como para los autores (ha estallado la burbuja de premios, al tiempo que se confirma que un corto muy premiado no siempre es la antesala a un buen largo).

5-  Se da un rechazo al artificio y la opulencia en perfecta sintonía con una época de crisis.

6-  En esta ocasión la crisis cinematográfica se mueve en paralelo a la socio-económica, con lo que la empatía del espectador con el discurso de los creadores es mayor. También hace palpable la conexión (temática, estilística y de tono) entre cineastas y creadores de otras disciplinas (diálogo constante con la televisión, internet, el cómic y la música independiente).

7-  El humor como nexo de unión del trabajo de estos autores, utilizado como arma para negociar con la miseria económica y moral.

8-  La facilidad de estos autores para encontrar –vía redes sociales– un nicho de seguidores, cuanto menos de voces prescriptoras, para que se hable de ellos. Esto también ha alterado la relación entre el creador y el crítico, y entre el creador y el público (hablamos del diálogo en las redes sociales entre las tres figuras).

9-  El desajuste entre el éxito en taquilla y redes sociales de determinadas películas.

10-  La coincidencia en el tiempo de una serie de voces que pertenecen a un mismo paisaje socioeconómico, industrial y emocional: Nacho Vigalondo, Carlos Vermut, Isaki Lacuesta, Andrés Duque, Borja Cobeaga, Juan Cavestany, Venga Monjas, Joaquín Reyes, Mar Coll, Miguel Noguera, Carlo Padial, Jo Sol o Elena Trapé, entre otros.

Así que ya sabéis, los que os encontréis por la Ciudad Condal podréis disfrutar in-situ de éste ciclo; y el resto, tendremos que conformarnos con seguir, de lejos, las mesas redondas que tratarán de poner luz sobre una industria especialmente oscurecida por la crisis.

El programa completo con las proyecciones y las mesas redondas lo puedes encontrar aquí.