Tras el previo del otro día vamos a analizar el partido de cuartos de final entre España y Francia a la vista de nuestro gráfico de pases. Desde el punto de vista estadístico, este ha sido el partido que nos hemos encontrado:
España ha vuelto a jugar con Cesc en la posición de falso nueve, y como consecuencia encontramos un esquema general del juego más parecido al del partido contra Italia que al esquema de los partidos contra Irlanda o Croacia. Fieles al estilo, el juego sigue estando distribuído desde el centro del campo, con Xavi volviendo a tomar el relevo como máximo pasador de la roja, seguido de cerca por un Xabi Alonso que se ha reivindicado con sus goles y su participación tanto en la recuperación de balones como en la creación del juego.
En la defensa, poco trabajo para los centrales (que no necesitan pasarse el balón entre ellos) parece que Piqué ha reencontrado la forma, por lo que encontramos un mayor equilibrio en la salida del balón desde atrás. Llama la atención la poca participación de Busquets en la salida desde atrás (observad los pocos pases que recibe desde la defensa). Pese a su decisiva participación en la jugada del gol, Jordi Alba no ha estado hoy tan pródico en pases como en los dos últimos partidos. De hecho el juego por ambas bandas ha estado más que discreto. En la punta, Cesc ha combinado bien tanto con Xabi Alonso como con Iniesta y Silva pero mucho menos con Xavi de lo que lo hizo en el partido contra Italia. La distribución de tiros a puerta ha sido similar a la habitual con la excepción de Silva, que hoy no ha buscado portería.
Por el lado de Francia, Blanc ha optado por la cuarta variación en el centro del campo en cuatro partidos, adelantando a Debuchy (2) al puesto de extremo, y retrasando a M’Vila (17) para colocarlo delante de los centrales, convirtiendo la formación en un 4-1-4-1 con hasta tres centrocampistas de corte defensivo. Ya habíamos advertido observando los partidos anteriores que sin Nasri orquestando el centro del campo las únicas opciones de Francia se reducían a las entradas por la banda de Ribéry (7), que se ha visto incapaz de conectar con Benzema (10). Francia ha intentado cerrarse como hicieron Italia y Croacia, pero le ha faltado el punto de agresividad adelantando las líneas y la falta de un organizador de juego han llevado a que el papel más destacado lo haya tenido el central Rami (4) que ya se había mostrado muy seguro en los partidos anteriores.
A España le ha bastado con monopolizar la posesión y aprovechar el único fallo de la zaga francesa para asegurarse el partido. El penalty en el descuento quizás más abultado de lo que correspondería vistas las ocasiones generadas. En cualquier caso, parece que la maldición de cuartos está ya más que superada. Ahora toca prepararse para Portugal, al que estudiaremos con detalle en la próxima entrada.


