Suena la alarma de mi iphone: “Post para Hitsbook”. ¡¡Ay, Dios!!!
Llevo un par de semanas a mil. Con todos los videos que tengo que terminar para poder irme de vacaciones estoy agotada!
Me tumbo en el sofá a intentar relajarme y hago un repaso del mural de fotos que tengo en la pared. Mi mirada se para en una foto de mi abuela Emma y me pongo a pensar en ella. Me acuerdo de las veces que voy a visitarla a Zamora y me invita a comer. ¿Por qué será que cocinan tan bien los abuelos?
Uno de tantos días que estábamos comiendo un “asadito rico” como buenos argentinos que somos, me pide que suba con ella a la casa de la vecina. Dice que pinta muy bien, que hace unos cuadros impresionantes. Subo con ella sin dudarlo, tengo que conocer a esa mujer.
-Hola vecina……
-Hombre Emma, ¿cómo está?
-Muy bien mihijita, acá vengo con mi nieta que vive en Madrid.
Ya empiezo a ver por donde van los tiros, cuando mi abuela dice que vivo en Madrid es que quiere impresionar a alguien.
-Hola señora, encantada.
-Uy hija, ¡pero si eres igual que tu madre!
-Sí, sí, me lo dice todo el mundo.
Mi abuela interrumpe rápidamente:
-Mire, venimos a que le muestre a la nena los cuadros esos preciosos que usted hace… es que mi nieta es artista.
-Pero, Emma, por favor…
-¿Los cuadros?
-Sí, esos cuadros de animales que tiene en el salón…
-¡Ah! ¡Los bordados!
-Sí, los cuadros.
Nos metimos en un pasillo que debía tener unos tres metros, a mi me pareció que tenía cien. No veía la hora de llegar a ese salón y ver lo que me iba a encontrar. Mis expectativas eran muy altas.
-Bueno, aquí es.
-Prenda la luz así lo vemos mejor.
Cuando la vecina encendió la luz yo no podía dar crédito a lo que estaba viendo. El salón estaba lleno de cojines, cuadros, tapices y demás objetos con motivos “naturales” hechos a punto de cruz.
Mirara a donde mirara me encontraba algún árbol, elefante…. lo que fuera. ¡Hasta la lámpara era de punto de cruz!
-Y, ¿qué te dije nena?
-Es asombroso, la verdad.
La vecina sonreía y daba las gracias amablemente.
-Es que mi nieta también pinta, es artista, ¿sabe? Lleva muchos años en Madrid.
-¿Ah, sí?
-No Emma, yo no soy artista y tampoco pinto, hago video.
-Bueno, eso, eso: artista.
Tierra, ¡trágame! ¡Pobre vecina, le invadimos la casa y encima tiene que aguantar esto!
-Cynthia, ¿viste eso?
-¿Qué?
-Ese almohadón. A mi es el que más me gusta. Parece como si estuviera vivo.
Mi abuela se refería a un cojín que había en el sofá con la cara de un tigre bordado: todo un espectáculo.
A los cinco minutos logré sacar a mi abuela de la casa de la pobre vecina. Nos despedimos muy amablemente y cerramos la puerta.
-Y, nena, ¿qué te parece?
-Muy lindo, muy lindo…
-¿Querés que te diga algo? Vos pintás mejor.
Esto me ha hecho acordar de David Heredia y el video que hizo con sus abuelos.
Este chico sí que es un artista.
Puedes ver sus trabajos aquí.

