Yahya ratificó su apoyo a Gianni Infantino para continuar al frente de la FIFA tras una reunión del Consejo marcada por debates internos, una propuesta retirada y la revisión de varias controversias. El dirigente sostuvo que el presidente pidió disculpas a los integrantes del Comité Ejecutivo antes de que el organismo retomara un diálogo orientado a encontrar salidas constructivas.
La defensa de Yahya se apoyó especialmente en el nuevo paquete económico planteado para las asociaciones miembro. La iniciativa prevé entregar 25 millones de dólares a cada federación durante un ciclo de cuatro años, una cifra que, remarcó, multiplica por 25 los recursos disponibles hace una década.
Datos clave
- Las asociaciones miembro recibirían 25 millones de dólares en cuatro años.
- Yahya cifra ese respaldo en 25 veces el nivel de financiación de hace diez años.
- El Consejo analizó asuntos vinculados al Premio de la Paz y a la expulsión de Folarin Balogun.
- Las nominaciones para la presidencia de la FIFA podrán presentarse hasta el 18 de noviembre.
Para Yahya, la ampliación del Mundial a 48 selecciones ha sido una de las medidas que permitieron aumentar los ingresos y extender sus beneficios a los países con menos medios. Señaló que esa financiación puede traducirse en infraestructuras básicas para los jóvenes, como campos de césped en lugar de superficies de piedra o grava.
El integrante del Consejo insistió en que la función del organismo es impulsar el crecimiento del fútbol mundial sin apartarse de los estatutos, la normativa y los estándares éticos de la FIFA. En ese marco, calificó a Infantino como la persona adecuada para prolongar ese proceso.
Debate sobre la gobernanza
Yahya respondió también a las peticiones europeas de reformas institucionales. Aseguró que la FIFA acepta cambios que refuercen la transparencia y la democracia, siempre que se apliquen de forma global y no solo en una parte de la estructura.
Defendió, además, dos pilares del modelo actual: la igualdad en la distribución de fondos y el mismo peso electoral para todas las asociaciones. Consideró ambos principios esenciales en la administración del fútbol internacional frente a las críticas sobre el sistema financiero y de votación.
La sesión del Consejo incluyó el examen de los asuntos relacionados con las reglas del Premio de la Paz y con la anulación de la tarjeta roja a Folarin Balogun. Yahya confirmó que los comités competentes recibieron el encargo de determinar si existieron incumplimientos normativos.
Sobre el caso disciplinario, recordó que fue el Comité Disciplinario el que dejó sin efecto la expulsión y que sus decisiones se toman con base en el reglamento y su procedimiento interno. Subrayó que no se trata de la primera roja revocada en el fútbol y que el Consejo busca respuestas para los temas planteados.
La atención se trasladará ahora al proceso electoral de la presidencia de la FIFA. Las federaciones tienen hasta el 18 de noviembre para formalizar candidaturas, mientras el Consejo seguirá de cerca las investigaciones y revisiones abiertas por sus comités en los próximos meses.