Amorim alerta sobre la confianza del Milan tras caer ante Benfica
El Milan de Rúben Amorim sufrió su primera derrota desde la llegada del técnico tras caer en San Siro ante un Benfica que golpeó con los tantos de Dodi Lukebakio y Jakub Kaminski. Después de dos empates consecutivos en la Serie A, el revés elevó la tensión en el estadio, donde la hinchada local expresó abiertamente su malestar al final del partido.
Amorim detecta un problema de confianza
El entrenador portugués no ocultó su preocupación por la imagen de su equipo, especialmente durante la primera mitad. Amorim consideró que el Milan volvió a quedar fuera del partido desde el inicio y admitió que las dificultades pueden exceder el plano estrictamente táctico.
- El equipo recibió el primer gol en un momento en el que ya le costaba generar ocasiones.
- La concesión aumentó los nervios y la ansiedad de los jugadores.
- El técnico señaló que, tras encajar, sus futbolistas perdieron el control de lo que debían ejecutar.
- El Milan aceleró sus acciones sin la calidad necesaria y se expuso a pérdidas peligrosas.
“No sé si es una cuestión mental, pero por segundo partido seguido no estamos en el juego durante el primer tiempo”, reconoció Amorim. El portugués lamentó que su equipo se complique más con el balón que sin él, una situación especialmente preocupante para un proyecto que pretende dominar a través de la posesión.
Un ataque sin desmarques ni creatividad
La propuesta de Amorim quedó bloqueada ante un Benfica que presentó nueve cambios respecto a su anterior once inicial, un dato que acentuó la dimensión de los problemas milanistas. El Milan tuvo serias dificultades para encontrar espacios y fabricar peligro en las inmediaciones del área rival.
El técnico identificó la falta de movimientos sin balón como una de las causas centrales de la pobreza ofensiva. Según explicó, la ausencia de rupturas a la espalda de la defensa dejó sin margen de maniobra a los dos mediapuntas y aisló a los futbolistas llamados a dirigir el juego.
- En la primera parte prácticamente no hubo desmarques profundos.
- Los mediapuntas se quedaron sin espacio al no tener compañeros atacando la última línea.
- El asunto fue tratado en el descanso.
- El equipo mejoró su arranque del segundo tiempo, pero el 0-2 cambió el desarrollo.
- Con ventaja, Benfica se replegó cerca de su área y esperó oportunidades para salir al contragolpe.
Amorim admitió que el grupo empezó a ocupar mejor el área rival tras el intermedio, aunque subrayó que sigue faltando inventiva en los últimos metros. “Tenemos que manejar el balón, pero estamos generando más problemas propios cuando lo tenemos que cuando lo posee el rival”, resumió.
El sistema no será intocable
La derrota reaviva las dudas sobre la eficacia del 3-4-2-1 de Amorim en un contexto de máxima exigencia. Sin embargo, el exentrenador del Sporting CP aseguró que no se aferra a un único dibujo ni a una fórmula inamovible, pese a mantener su intención de construir una identidad reconocible.
El preparador recordó que el equipo apenas lleva dos meses de trabajo y prometió buscar ajustes para responder mejor a este tipo de encuentros. “Hay que crear una idea, pero también hay que ganar”, sostuvo, dejando abierta la puerta a modificar la estructura y los mecanismos del Milan para recuperar resultados y estabilidad.