Amorim toma ventaja y se perfila como próximo técnico del AC Milan
En las últimas 24 horas, la búsqueda del nuevo entrenador del AC Milan dio un giro notable: Ruben Amorim apareció con fuerza en la pole position tras una reunión extensa y productiva con la directiva del club. Mientras varios nombres habían sonado para el banquillo de San Siro, el técnico portugués escaló posiciones y ahora es el principal candidato para reemplazar al cuerpo técnico saliente, en un momento clave para reordenar el rumbo deportivo del equipo.
Key takeaways
- Amorim se colocó como favorito tras una reunión prolongada con la propiedad del Milan.
- El club habría ofrecido un contrato provisional de dos años, con opción de extenderlo a una tercera temporada.
- La candidatura de Oliver Glasner cayó con fuerza después de que Ralf Rangnick dejara de influir en la dirección técnica.
- Gerry Cardinale busca un estilo “proactivo”: presión alta, agresividad en la transición y recuperación inmediata del balón.
- Matthias Jaissle aparece como alternativa, pero su cláusula de salida (6 millones de euros) complica el encaje financiero.
- Además, se habría sondeado a Álvaro Arbeloa tras su salida del Real Madrid.
Contrato y señales de estabilidad en San Siro
De acuerdo con la información difundida, el Milan habría puesto sobre la mesa un vínculo provisional de dos temporadas, incorporando una opción para un tercer año. Esta apuesta a largo plazo busca transmitir estabilidad a un proyecto que no terminó de despegar durante la campaña anterior, y marca el interés de la directiva por cerrar un ciclo con planificación y continuidad.
En paralelo, el escenario que se abrió tras el frenazo en una posible función para Ralf Rangnick permitió que la toma de decisiones se moviera con mayor libertad hacia Amorim. Con ese contexto, el portugués se transformó en la opción que más rápidamente encajó en el nuevo proceso de elección.
El descenso de Glasner y el encaje táctico de Amorim
La consolidación de Amorim llegó en detrimento de Oliver Glasner, quien hasta hace poco figuraba como el favorito para el puesto. Glasner contaba con un fuerte respaldo dentro de la estructura, impulsado por Rangnick, pero al quedar el alemán fuera de la ecuación de influencia técnica, sus alternativas perdieron peso. En consecuencia, el seguimiento del Milan se volvió más autónomo y la proyección del austríaco sufrió un “descenso marcado” pese a los resultados que lo habían colocado en buena posición.
Mientras la negociación y las entrevistas continúan, la directiva trabaja con una idea futbolística muy concreta. Gerry Cardinale habría manifestado la intención de que el equipo adopte una línea defensiva alta, mantenga un enfoque agresivo en la transición y logre recuperaciones inmediatas tras perder la posesión. El perfil táctico de Amorim encaja mejor con esa visión “proactiva” que otros nombres en la lista, y además juega a favor el hecho de que el portugués ya estaba en el radar del club desde hace un par de años, antes de que el Milan terminara eligiendo a Paulo Fonseca.
Alternativas abiertas: Jaissle y el problema de la cláusula; Arbeloa disponible
En el transcurso del proceso, Matthias Jaissle sigue apareciendo como un plan alternativo. Sin embargo, su situación contractual representa un escollo: el entrenador del Al-Ahli tendría una cláusula de salida fijada en 6 millones de euros, un monto que el Milan preferiría destinar a reforzar la plantilla en lugar de asumir un coste para liberar al técnico. Esa realidad financiera, por tanto, vuelve a fortalecer la posición de Amorim como la vía más viable para el club.
Además de Amorim y Jaissle, la propiedad también habría explorado el nombre de Álvaro Arbeloa, quien quedó disponible después de separarse del Real Madrid.
Decisión rápida y presión por el rumbo del proyecto
Con la temporada 2026-27 de la Serie A cada vez más cerca y la ventana de fichajes de verano a punto de acelerarse, el Milan necesita cerrar su elección con rapidez. El club, además, todavía no cuenta con un sucesor para Massimiliano Allegri, tras no haber conseguido clasificación para la Liga de Campeones en la última campaña.
El contexto aumenta la exigencia: la afición, cada vez más impaciente, reclama una dirección clara para el futuro. En ese marco, el Milan confía en que, al asegurar un nuevo entrenador, pueda concretar la “reconstrucción” que han pedido figuras históricas del club, construyendo una estrategia coherente antes de que el trabajo de pretemporada comience con seriedad.