Ansu Fati sorprende con su primer tema musical tras su larga recuperación
El futbolista polivalente ha dado un paso fuera del césped con el lanzamiento de una pieza musical de dos minutos y quince segundos que mezcla con soltura ritmos afrobeats, reguetón y amapiano. El propio proyecto se presenta como un recorrido personal que empezó a gestarse en silencio durante su larga recuperación tras una lesión seria de rodilla, allá por 2020. Mientras atravesaba ese proceso, Fati encontró en la música un refugio que luego fue convirtiéndose en oficio; de hecho, durante la etapa doméstica trabajó con discreción en estudios profesionales de grabación en Niza, junto al productor Gambinoalaprod y con la participación de Paul Pogba, ex mediocampista internacional de Francia.
Desde el equipo administrativo que respalda la salida global del tema se ha salido al paso ante cualquier lectura superficial. La idea de que se trate solo de un truco promocional de corta duración es rechazada con firmeza por los responsables del lanzamiento, que subrayan que el delantero ha dedicado años a pulir, en sesiones privadas, tanto su capacidad técnica vocal como sus habilidades para la composición.
Federico Scialabba, director ejecutivo de Music Brokers, insistió en que el caso de Fati no encaja en la imagen típica del “futbolista que canta”. Para la empresa, lo del jugador es más bien el resultado de un desarrollo artístico orgánico y progresivo, construido con paciencia y constancia, sin atajos.
La iniciativa llega además en un momento en el que crece la costumbre dentro del fútbol de alto nivel de utilizar la música urbana como canal creativo para expresar emociones. En el pasado, José Pinto, ex guardameta del Barcelona, ya había logrado consolidar una carrera de producción. En paralelo, figuras como Memphis Depay y Neymar han acumulado cifras millonarias de reproducciones en plataformas digitales. En ese contexto, el contenido lírico del tema centra su atención en la insistencia amorosa y en un deseo constante de ganarse a alguien, una narrativa que, según el enfoque del propio lanzamiento, se relaciona con la misma mentalidad necesaria para sostener el rendimiento en la élite.
Tras disfrutar de una campaña productiva en Francia, el delantero tendrá que volver de forma prioritaria a su actividad futbolística. Marcó 11 goles en 25 partidos de Ligue 1 y, con ese rendimiento, Mónaco ha acordado con el Barcelona una opción de 11 millones de euros para que su cesión se convierta en traspaso definitivo. La operación se cerrará mientras el jugador encara la pretemporada, lo que convierte el inicio de la nueva etapa en una prueba exigente: deberá equilibrar dos frentes profesionales al mismo tiempo, el artístico que ya presentó y el deportivo que vuelve a reclamar toda su atención.