Arsenal venció 2-0 al Bayern Múnich con drama final en el Emirates
Arsenal firmó una de sus noches europeas más recordadas al derrotar 2-0 al Bayern Múnich en el Emirates Stadium, en octubre de 2015. El equipo de Arsène Wenger resistió el dominio bávaro, encontró el gol en el tramo final y sentenció en el descuento ante un rival que llegaba como una de las grandes potencias de la Champions League.
Key takeaways
- Olivier Giroud abrió el marcador en el minuto 77 tras un error de Manuel Neuer en un balón parado.
- Mesut Özil aseguró el 2-0 en el tiempo añadido, después de una acción iniciada por Héctor Bellerín.
- Petr Cech sostuvo al Arsenal con intervenciones decisivas frente al control de posesión del Bayern.
- Neuer también fue protagonista al evitar un remate de cabeza a quemarropa de Theo Walcott.
- El triunfo dio al Arsenal tres puntos cruciales en la fase de grupos y supuso una respuesta ante un adversario que le había causado problemas en Europa.
Resistencia, porteros y un giro en el último cuarto de hora
El Bayern asumió el mando durante buena parte del encuentro con su habitual circulación de balón y llevó al Arsenal a un exigente trabajo defensivo. Cech respondió cuando fue requerido y mantuvo el empate en un partido de márgenes mínimos, mientras los locales trataban de aprovechar cada transición.
La ocasión más clara del Arsenal antes de los goles llegó mediante Walcott. El delantero conectó un cabezazo desde muy cerca, pero Neuer reaccionó con una parada sobresaliente. El duelo entre los dos guardametas sostuvo el 0-0 y alimentó la sensación de que el partido podía cerrarse sin goles.
Wenger recurrió a Giroud en la segunda parte para ganar presencia física en ataque. La modificación resultó determinante a trece minutos del final: un lanzamiento de falta cayó en el área, Neuer calculó mal su salida y el delantero francés aprovechó la indecisión para empujar el balón a la red.
Özil confirmó la victoria en el descuento
El gol obligó al Bayern a adelantar líneas en busca de la igualada. Arsenal respondió con orden, defendiendo en bloque y aguardando el espacio para rematar el resultado. Con tres minutos añadidos ya indicados, Bellerín recuperó un pase impreciso, aceleró por la banda derecha y envió un centro raso hacia Özil.
Neuer alcanzó a rechazar el disparo del alemán, pero el balón ya había cruzado la línea de gol. El árbitro situado detrás de la portería validó inmediatamente la acción y el Emirates celebró el 2-0 definitivo.
La victoria tuvo un valor mayor que el de los puntos de la fase de grupos. Arsenal combinó disciplina defensiva, eficacia en sus momentos ofensivos y una gran actuación de Cech para imponerse a un Bayern que había sido un rival especialmente incómodo para los londinenses. Bajo las luces del Emirates, el conjunto de Wenger dejó una de las imágenes más celebradas de su etapa reciente en la máxima competición continental.