Arteta elogia la reacción del Arsenal tras remontar al Leeds en el Emirates
Arsenal reaccionó a tiempo ante Leeds United y evitó que la derrota por 3-0 frente a Brighton, previa al parón internacional, se convirtiera en el inicio de una crisis en su defensa del título. El vigente campeón de la Premier League remontó un partido incómodo en el Emirates, sostuvo su pulso con Manchester City y continúa segundo, igualado a puntos con el líder pero por detrás en la diferencia de goles.
El equipo de Mikel Arteta llegaba exigido después de una actuación muy por debajo de sus expectativas ante Brighton. Leeds, en cambio, aterrizó en el norte de Londres sin derrotas en sus cinco encuentros ligueros anteriores y trasladó esa confianza al césped con un bloque compacto, intenso y difícil de desarmar. Bukayo Saka y Gabriel Martinelli encontraron poco espacio para desequilibrar durante una primera parte en la que los locales no aprovecharon sus mejores aproximaciones.
El golpe llegó a los diez minutos del segundo tiempo. James Justin aprovechó un desajuste defensivo para adelantar a Leeds y silenció al Emirates. Arsenal se veía ante la amenaza de encadenar dos caídas consecutivas en la liga por primera vez en casi dos años. La zaga, con Ezri Konsa ocupando el lugar del lesionado William Saliba, sufrió especialmente en la acción previa al tanto, marcada por los movimientos de Dominic Calvert-Lewin.
La respuesta desde el banquillo
Arteta movió el partido en el minuto 63 con una triple modificación: Jurrien Timber, Viktor Gyokeres y Bruno Guimaraes entraron para elevar la energía, el liderazgo y la agresividad ofensiva del conjunto londinense. El efecto fue inmediato. Riccardo Calafiori apareció cerca del área pequeña para firmar el empate pocos minutos después de los cambios, un impulso decisivo para una remontada que terminó devolviendo el triunfo a Arsenal.
El entrenador español valoró tanto la resistencia del rival como la reacción de sus futbolistas. “Antes del partido hablamos de dos cosas: del reto ante un equipo que no había perdido en la Premier League y de recuperar nuestra identidad. No estábamos contentos con lo que hicimos contra Brighton y teníamos la oportunidad de corregirlo”, explicó.
Arteta destacó que Leeds fue “muy físico y comprometido”, además de reconocer que su equipo dejó escapar ocasiones en la primera mitad y pudo haber sido castigado antes. También subrayó la aportación de los sustitutos en un horario que, a su juicio, exigía una respuesta emocional extra tras el 0-1: “Los que entraron marcaron una gran diferencia. Aportaron liderazgo, amenaza de gol, capacidad para ganar duelos, jugar hacia delante y romper la presión”.
Más allá de que Arsenal no dominó los noventa minutos con su habitual fluidez, Arteta interpretó la victoria como una declaración de fortaleza mental. “Teníamos que demostrar que estamos hechos de algo especial y único”, insistió. Con el tropiezo ante Brighton ya respondido, los Gunners trasladan ahora su atención a la Champions League con el impulso recuperado y la pelea por la cima inglesa completamente abierta.