Atlético en Anfield provoca caos de calendario: Liverpool y Tottenham cambian fechas
La UEFA programó el 9 de septiembre la visita del Atlético de Madrid a Anfield y, con esa decisión, detonó un efecto dominó en el calendario inglés que ya obliga a Liverpool y Tottenham a ajustar su planificación de pretemporada y a otros clubes a rearmar fechas en competiciones domésticas. El choque europeo coincidía con un partido que Everton tenía fijado en casa y, al no existir margen para mover la eliminatoria continental, la Liga inglesa tuvo que rediseñar varias citas, generando un cruce de semanas cada vez más cargadas para los equipos.
El problema comenzó cuando el organismo europeo dejó establecida la eliminatoria de Champions en la misma jornada que Everton ya tenía acordada para su duelo de tercera ronda de la Copa de la Liga (Carabao Cup) frente a Wolverhampton en Hill Dickinson Stadium. En el ámbito local rige la norma de evitar que ambos clubes de la ciudad jueguen de local la misma noche, por lo que la superposición volvió “inviable” el plan original.
Ante la negativa de la UEFA a desplazar el partido europeo, la EFL tuvo que intervenir sobre su propio calendario. La eliminatoria de Everton en la Carabao Cup fue retrasada al 16 de septiembre. Ese cambio, a su vez, obligó a reacomodar el compromiso de la tercera ronda de la competición para Liverpool: su cruce de local ante Tottenham en Anfield se adelantó 24 horas y se jugará el 15 de septiembre.
La reprogramación no se quedó en la Premier League. Wolves también recibió un golpe doble por los ajustes de la EFL: su partido de Championship ante Portsmouth, que estaba previsto para el 16 de septiembre en Molineux, fue aplazado más de un mes y ahora se disputará el 20 de octubre para encajar el calendario alterado por la Copa de la Liga.
La EFL trasladó la responsabilidad directamente a la UEFA. En un comunicado, el organismo explicó que la modificación llegó porque, tras conocerse los detalles del tramo inicial de la Champions, se vieron obligados a reajustar su programación. Además, recordó que el duelo de Everton ya estaba confirmado con los actores locales el 28 de agosto, siguiendo el procedimiento habitual antes de que se anunciaran las listas internacionales.
La entidad liguera detalló la secuencia del conflicto: el sábado, UEFA fijó Liverpool contra Atlético para la misma fecha en la que Everton tenía previsto jugar en casa, pese a que —según la EFL— era evidente que ambos clubes no podían disputar partidos de local la misma noche en la ciudad. Tras una reunión el lunes por la mañana para buscar alternativas, la EFL aseguró que el planteamiento no avanzó porque la UEFA no estaba dispuesta a mover el partido europeo, citando el impacto en aficionados en desplazamientos desde el extranjero.
En el mismo comunicado, la EFL lamentó que este tipo de ajustes en el pasado se hayan gestionado mediante concesiones para competiciones europeas, señalando que los cambios se introdujeron sin una consulta suficiente con las ligas nacionales. La liga recordó, además, que se habían aplicado medidas para evitar choques en clubes que participan en Champions o Europa, como la división de los cruces de la tercera ronda de la Carabao Cup en dos semanas y condiciones en el sorteo que intentan impedir conflictos para equipos inmersos en competiciones UEFA.
La respuesta de UEFA fue que, en general, el calendario intenta acomodar solicitudes razonables de asociaciones, ligas y clubes cuando es posible. También sostuvo que, en este caso, no se había levantado una alerta previa durante el proceso de programación y que la contradicción se hizo visible solo después de la publicación de las fechas. UEFA justificó su negativa con la logística: en el momento en que se detectó la situación, argumentó que no era viable cambiarlo debido a la cantidad de aficionados que ya podrían haber organizado viajes y alojamiento.
Con el reajuste ya en marcha, los clubes afectados entran en una fase de planificación complicada. Liverpool tendrá que recibir al Atlético de Madrid el 9 de septiembre y, apenas seis días después, cambiar el foco hacia su eliminatoria adelantada de Carabao Cup ante Tottenham, antes de encarar un compromiso de Premier League frente a Fulham en medio de ambas citas. Para Tottenham, la modificación altera la preparación durante un inicio de temporada ya apretado. Wolves, por su parte, deberá absorber la alteración del viaje de copa y también asumir el largo retraso de su duelo liguero ante Portsmouth, lo que incrementa la carga de trabajo de cara al otoño.
En paralelo, el episodio vuelve a poner sobre la mesa la tensión entre el calendario doméstico y el crecimiento de los formatos europeos, especialmente con equipos que comienzan la Carabao Cup en rondas más tempranas. Mientras tanto, la disputa por la flexibilidad sigue abierta: la EFL busca minimizar el impacto en los equipos y sus aficionados, y UEFA insiste en proteger la planificación de los desplazamientos internacionales y en seguir comunicándose con las partes implicadas para reducir fricciones operativas.