Atlético prepara denuncia contra el Barça por la contratación de Julián Álvarez
La relación entre dos de los grandes del fútbol español ha tocado fondo. El Atlético de Madrid, de cara a dar el siguiente paso en el plano institucional, prepara una denuncia formal ante el organismo regulador del fútbol mundial contra el FC Barcelona. El motivo es el enfado por lo que el club madrileño considera un intento indebido de avanzar en la contratación de su delantero, una figura clave que llegó al Metropolitano en el verano de 2024 procedente del Manchester City.
El futbolista, según el planteamiento atlético, mantiene aún un vínculo a largo plazo con el club rojiblanco, con contrato vigente hasta 2030. Además, Atlético recuerda que su incorporación desde Inglaterra supuso un desembolso cercano a los 81,8 millones de libras, cifra que se convirtió en la salida más cara en la historia del City cuando se concretó la operación. Con ese escenario contractual como base, el Atlético considera que corresponde actuar para frenar lo que entiende como una negociación fuera de la normativa en el periodo protegido.
En declaraciones, Gil Marín dejó claro el objetivo de la entidad: “Nuestra responsabilidad es proteger los intereses del Atlético de Madrid, y por eso presentaremos una reclamación ante la FIFA contra el Barcelona por negociar con un jugador que tenía contrato válido durante el tramo protegido”.
La tensión, sin embargo, no se limita a la postura del Barcelona. También el propio delantero se ha situado en el foco, después de que sus últimas palabras públicas no cayeran bien en el entorno directivo. Durante su convocatoria con la selección de Argentina, en el encuentro del lunes en el que su equipo venció 2-0 a Austria en el marco del Mundial, el atacante fue consultado sobre su futuro y respondió con franqueza: “No creo que sea el momento adecuado para hablar, pero tampoco quiero esconderme. Intento ser una persona honesta. Hablé con la gente de [Atlético] con la que tenía que hablar. Creo que lo mejor para todos es una transferencia. Quiero cumplir mi sueño”.
Esas manifestaciones, donde el jugador admitió sin rodeos su deseo de dar un paso para buscar un cambio, han generado malestar en el club. “Me arrepiento profundamente de lo que dijo. No era el día para esas declaraciones: era el día de Messi y el día de la selección argentina, no el de Julián”, añadió Gil Marín. Aun así, el director ejecutivo insistió en que la postura rojiblanca continúa inamovible: “Julián tiene un sueño y nosotros en el Atlético también tenemos sueños. Es cierto que habló con nosotros, pero también es cierto que conoce perfectamente nuestra posición, porque se lo hemos dejado muy claro. El Atlético no quiere transferir sus derechos. Es un gran jugador y estamos orgullosos de que juegue con nosotros”.
Desde el Atlético también se arremete contra el proceder del Barcelona en la negociación, poniendo el acento en la capacidad económica del rival para encajar la operación y señalando una posible falta de transparencia. El conflicto se enmarca en un momento deportivo especialmente brillante para el atacante, que en la temporada 2025-26 ha firmado 20 goles y nueve asistencias con la camiseta del equipo madrileño. Además, el club recalca el impacto directo del futbolista en eliminaciones determinantes: anotaciones clave que apartaron al Barcelona tanto de los cuartos de final de la Champions League como de las semifinales de la Copa del Rey.
Gil Marín cargó con dureza contra la intención del club catalán: “El Barcelona nos falta el respeto; creen que pueden pasarnos por encima, que somos débiles o tontos. Pero lo que están mostrando al mundo es una forma de actuar que los define. Nos mienten a nosotros, mienten al jugador, mienten a los medios y también engañan a su propia afición. Intentan hacer creer que pueden sacar adelante un acuerdo que, en realidad, no están en condiciones de manejar”.
La postura atlética, con todo, no sería un caso aislado. El directivo sostuvo que este tipo de choques ya se han repetido antes entre el Barcelona y otros clubes de LaLiga, y que la forma de operar en el mercado parece responder a un patrón. En ese sentido, Gil Marín puso como ejemplo episodios recientes que habrían evidenciado una dinámica recurrente en la gestión de traspasos desde el Camp Nou.
“No es la primera vez que el Barcelona actúa así y el mundo del fútbol ya lo sabe. El año pasado hicieron algo muy parecido con Nico Williams y el Athletic Club”, sentenció el ejecutivo, remarcando que, para Atlético, la situación actual encaja con una manera de proceder que consideran habitual en el mercado.