Ayew rompe la sequía de Ghana y busca otro golpe en octavos vs Colombia
KANSAS CITY — Durante casi toda su etapa internacional, Jordan Ayew ha compartido protagonismo con la sombra de la inolvidable generación de Ghana que alcanzó el Mundial de 2010. Este viernes, en Kansas City, ante Colombia, el delantero por fin tendrá una escena que aquellos referentes vivieron: un partido de eliminación directa en la Copa del Mundo.
Key takeaways
- Ayew jugará este viernes contra Colombia con la oportunidad de disputar un cruce de eliminación directa en el Mundial.
- Ghana ganó a Estados Unidos en octavos en Sudáfrica 2010, pero luego cayó en cuartos frente a Uruguay; Ayew aún no debutaba con la selección en ese momento.
- El futbolista acumula más de 120 partidos con la camiseta de las Black Stars y es el jugador con mayor cantidad de apariciones en la historia del combinado.
- Antoine Semenyo señala que, pese al escepticismo, el equipo “sabe lo que puede hacer” como conjunto.
- Ghana avanza en la fase de grupos con una mejor solidez defensiva, y busca reaccionar tras perder 2-1 ante Croacia para meterse a octavos.
El “círculo completo” de Ayew en el Mundial
Para Ayew, lo que ocurre ahora tiene un sabor especial: se trata de un regreso al escenario que sus predecesores disfrutaron en 2010. Él lo vivió desde la distancia cuando era adolescente, lo celebró desde la cercanía cuando era más joven y, después, pasó años preguntándose si Ghana volvería a tocar ese techo futbolístico.
En el momento en que Ghana superó a Estados Unidos en la ronda de 16 del Mundial de 2010, Jordan todavía estaba a un par de meses de estrenarse oficialmente con la selección. La historia familiar también estaba presente: sus hermanos mayores, André y Rahim Ayew, formaban parte del plantel. En ese grupo, “Dede” ya empezaba a destacar como una de las promesas más brillantes de África, mientras el apellido Ayew ya era sinónimo de fútbol en Ghana gracias a su padre, Abedi Pele, figura legendaria.
Jordan, entonces, era apenas un joven que se concentraba en el fútbol de clubes con el Olympique de Marsella, aunque ya circulaban rumores sobre su talento. Aun así, recuerda con nitidez aquella victoria en tiempo extra ante Estados Unidos y el gol decisivo de Asamoah Gyan, como si hubiera sucedido ayer.
“Hace dieciséis años, recuerdo exactamente dónde estaba. Estaba en el aeropuerto yendo a la pretemporada con Marsella. Obviamente, fue cuando Ghana ganó el partido contra Estados Unidos, así que sí, fue algo increíble”, comentó Ayew.
De la generación dorada a un nuevo liderazgo
Ese bagaje emocional se ha mantenido durante una carrera internacional extensa. Ayew se convirtió en un puente viviente entre etapas: por un lado, mantiene el hilo con la selección que alcanzó los cuartos en Sudáfrica; por otro, ahora ocupa el papel de referente con un grupo joven que intenta construir su propia historia en el torneo bajo la dirección de Carlos Queiroz.
Sin embargo, el camino no estuvo libre de golpes. Ghana no avanzó de la fase de grupos en los Mundiales de 2014 y 2022, se quedó sin participación en la edición de 2018 y, en los torneos de la Copa Africana de Naciones, la frustración cambió de forma: a las derrotas en finales se sumó el problema de no llegar a clasificar al certamen.
La ilusión que dejaron equipos liderados por Asamoah Gyan, Dede, Michael Essien, Sulley Muntari y Stephen Appiah fue cediendo terreno al desencanto, en parte por la expectativa instalada entre la afición: la idea de que Ghana debía competir de manera constante en la élite africana.
Ahora, con el regreso a los cruces por el título, Ayew busca recuperar esa alegría de épocas anteriores. “Son esos momentos los que queremos traer de vuelta a nuestro país. Sabemos que hace tiempo. La gente aquí no ha estado muy contenta. Estamos intentando, avanzamos poco a poco. Nos aseguramos de que mañana sea el primer paso para devolver la alegría a la nación”, añadió.
Con experiencia y peso histórico, Ayew se presenta como el jugador más indicado para entender tanto el valor del pasado como la oportunidad que se abre para este plantel. Además, ha superado a varias generaciones dentro de la selección: suma más de 120 convocatorias, pasó de ser un delantero con proyección a convertirse en un mentor para los más jóvenes.
Ha visto cambios de entrenadores, ajustes tácticos, escándalos que no dejaron buena imagen y también altibajos deportivos, pero mantiene un lugar estable dentro del conjunto nacional. Aun cuando ahora es el veterano del grupo, sigue encontrando motivación en el hermano por el que comenzó a transitar el camino internacional.
“Él [André] es mi hermano, es mi sangre, mi hermano mayor. Claro que tomo su consejo y me anima a mí, al equipo; siempre está apoyando. No hay otra cosa que decir. Es algo normal”, expresó Jordan.
Sem enyo impulsa la ilusión y la mejora táctica de Ghana
Mientras Ayew encarna la continuidad, Antoine Semenyo aparece como una señal de energía renovada dentro de Ghana. El futbolista, vinculado al Manchester City, quiere ayudar a que las Black Stars rompan una etapa larga en la que el equipo no ha logrado estar en el lugar que merece, y devolver días de buen fútbol a la selección.
“Muchos analistas nos dieron por terminados”, comentó Semenyo a periodistas. “Pero al final es solo una opinión. Nosotros sabemos lo que podemos hacer como equipo”.
El jugador reconoce el trabajo del cuerpo técnico y también el momento tardío en que llegó Carlos Queiroz, en abril. Según Semenyo, ese proceso terminó por fortalecer al equipo: ahora Ghana no solo pretende alcanzar la fase de eliminación, sino que se ve con posibilidades reales para superar a Colombia y avanzar.
“El entrenador llegó y trajo su forma de pensar. Funcionó perfectamente”, explicó. “Estamos mucho más sólidos en defensa y generamos oportunidades. Antes, si bien me gustaría creer que marcábamos goles, también concedíamos mucho. Ahora todos están enfocados: somos difíciles de romper, y eso es una gran noticia”.
Ese orden defensivo sostiene el progreso del equipo en la fase de grupos. Ghana fue una de las únicas cuatro selecciones que no recibió goles en sus dos primeros partidos, un dato que refuerza la confianza de cara al siguiente compromiso frente a Colombia, conjunto que actualmente ocupa el puesto 11 del ranking mundial.
La meta inmediata: responder tras Croacia y asegurar el pase
Ayew le resta importancia a las historias y se concentra en la ejecución. Ghana llega al duelo con la obligación de reaccionar después de su último partido de la fase de grupos: cayó 2-1 ante Croacia en su compromiso final de la zona L. El objetivo es claro: avanzar a los octavos de final.
“Va a ser un partido grande y estamos listos. Hemos ido creciendo en el torneo. Queremos dar un espectáculo, asegurarnos de ganar. Esa es lo más importante para nosotros. Es un Mundial y siempre quieres ganar, mantener la racha y la positividad. Vamos con todo, y aprendiendo de los errores y de la experiencia”, concluyó.
En esa búsqueda de dar el golpe, la combinación entre la vivencia de Ayew y la dirección de Queiroz aparece como uno de los recursos más valiosos de Ghana. El equipo intenta superar a una selección situada más de 40 puestos por encima en el ranking FIFA para conseguir el pase.
Para los compañeros más jóvenes, Ayew representa la referencia práctica de lo que significa el fútbol internacional a su máxima exigencia. Para la afición ghanesa, en cambio, es el último vínculo activo con aquel grupo que escribió noches mágicas en Sudáfrica, cuando el continente se atrevió a creer que las Black Stars podían llegar hasta el último tramo del torneo.