Balogun aclara que no participó: su tarjeta roja no tuvo que ver con él
Folarin Balogun aseguró que entiende el debate generado por su habilitación para jugar con Estados Unidos ante Bélgica el lunes, aunque recalcó que no intervino en el trámite que permitió dejar sin efecto una sanción automática. El delantero aceptó el veredicto en el momento en que se le comunicó y remarcó que el proceso “no tuvo nada que ver” con su persona.
Contexto: la decisión sobre la tarjeta roja y la duda de fondo
La polémica se alimenta de lo ocurrido en el partido previo de Estados Unidos contra Bosnia y Herzegovina, donde quedó en el aire por qué se suspendió una sanción automática de un encuentro por la expulsión de Balogun. A esa incertidumbre se sumó el hecho de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que habló personalmente con su homólogo en FIFA, Gianni Infantino, para tratar el asunto.
Con Balogun finalmente en el once, Estados Unidos no pudo evitar el golpe: cayó 4-1 ante Bélgica. Tras el encuentro, FIFA continúa bajo el foco por el componente político que varios sectores atribuyen a la resolución, pese a que Infantino sostiene que el levantamiento de la suspensión fue decisión exclusiva del comité disciplinario independiente.
Declaraciones de Balogun y el gesto con Rudi Garcia
Después del partido, Balogun habló con periodistas y admitió que el cambio de criterio genera tensión cuando la sanción se revierte. El atacante explicó que el equipo asumió el fallo primero cuando se conoció la tarjeta roja y luego cuando se informó que podía disputar el duelo contra Bélgica.
En su relato, insistió en que no participó en ninguna etapa del procedimiento: “No estuve involucrado. No tuvo que ver conmigo personalmente”.
Además, reveló que tras el encuentro se acercó al entrenador belga, Rudi Garcia, para felicitarlo por la victoria. El técnico respondió con reconocimiento y claridad sobre el tema: “Él se acercó a mí, me gustó. No tiene culpa. No hizo nada malo. Lo respeto”.
Qué dijo FIFA y qué abre en el reglamento
La Federación Belga de Fútbol (RBFA) aún no ha indicado si considera que el tema queda cerrado o si avanzará con nuevas acciones. Su apelación contra la resolución que beneficiaba a Balogun fue rechazada antes del lunes.
En paralelo, el comité disciplinario de FIFA emitió explicaciones sobre la suspensión de la tarjeta roja, señalando que se aplicó el artículo 27 del reglamento disciplinario, una cláusula que permite imponer sanciones con discrecionalidad.
Sin embargo, el mismo código incluye el artículo 66.4, que establece que una expulsión genera “automáticamente” la suspensión para el compromiso siguiente. Además, fuentes cercanas a FIFA habían indicado la semana anterior que Balogun cumpliría, como mínimo, una ausencia de un partido, con la posibilidad de que el castigo se extendiera.
Según el comunicado, el artículo 27 se activó por “circunstancias específicas” en el caso de Balogun, aunque no se detalló cuáles fueron esas condiciones.
Reacciones y debate: “línea roja” y la lectura del reglamento
La forma en que FIFA aplicó la discrecionalidad podría reavivar cuestionamientos sobre todas las sanciones calificadas como automáticas en el marco de este Mundial. En Inglaterra, la federación evalúa sus alternativas respecto a una expulsión que recibió el defensor Jarell Quansah en el partido ante México, precisamente por el precedente que deja la decisión sobre Balogun.
- UEFA sostuvo el lunes que FIFA “cruzó una línea roja” al resolver el caso.
- FIFA respondió que los desafíos y los cambios de criterio sobre expulsiones son habituales en ligas europeas.
- FIFA remarcó que revisar los efectos legales de las tarjetas rojas no es algo nuevo en el fútbol moderno.
- La entidad también subrayó que en el caso revisado no se anuló la tarjeta roja, sino que se suspendieron sus efectos aplicando una disposición expresa del reglamento.
- Se recordó que las normas inglesas contemplan mecanismos para impugnar expulsiones erróneas y que publican los motivos por escrito cuando se retira una tarjeta.
En el mismo mensaje, FIFA defendió que en la mayoría de las principales ligas de asociaciones afiliadas a UEFA la rectificación de sanciones por tarjetas rojas es un recurso disciplinario común, sin que ello implique preocupación por “cruzar” alguna “línea roja”. También insistió en que el punto central del análisis es la suspensión de consecuencias con base en las reglas vigentes, no la anulación de la expulsión en sí.
El impacto en el vestuario de Estados Unidos
El entrenador de Estados Unidos, Mauricio Pochettino, expresó su decepción por lo que describió como “política y manipulación” que, a su juicio, opacaron la salida del equipo del Mundial. El técnico pareció dirigir su molestia hacia quienes cuestionaron que Balogun estuviera habilitado.
Pochettino dejó claro que la situación no influyó en el rendimiento: “No afectó nuestro desempeño. No es una excusa. No fue nuestro día”. Luego añadió, desde una perspectiva personal, que le entristece que el tema derive en insultos y mensajes negativos.
El argentino explicó que la regla existe para que cada federación intente revertirla: “Es una norma para que la federación la aplique y trate de [quitar] la sanción. Mi postura era entrenar al equipo. Si Balogun está disponible porque FIFA permite contar con el jugador, no hay problema”.
Finalmente, insistió en su frustración con el ruido alrededor del caso: “Siento decepción por demasiadas personas. Ponen primero la política y la manipulación, hablan de ética e integridad [primero]. Si hablamos de la historia de este juego, me siento decepcionado de manera personal”.
| Partido | Marcador |
|---|---|
| Estados Unidos vs Bélgica | 1-4 |
Con el debate abierto sobre el alcance de las sanciones automáticas y el peso de la discrecionalidad disciplinaria, el caso de Balogun seguirá marcando agenda en FIFA, mientras Estados Unidos asume la derrota y el entorno del fútbol europeo continúa discutiendo si se respetaron los límites del reglamento o si se cruzó una frontera.