Bayern Múnich empata con Viking tras la expulsión de Michael Olise
El Bayern Múnich dejó escapar una oportunidad en Noruega tras empatar con el Viking en un partido marcado por los errores de concentración, la expulsión de Michael Olise y un gol recibido en el tramo final. El equipo de Vincent Kompany remontó una desventaja de dos tantos, pero acabó cediendo el empate cuando ya jugaba con diez futbolistas.
Olise, expulsado tras caer en la provocación
La acción más polémica se produjo en el minuto 74. Olise ya tenía una tarjeta amarilla por una falta táctica cuando protagonizó un encontronazo con Zlatko Tripic, capitán del Viking. El extremo, de 24 años, lanzó el balón al rostro de su rival y el árbitro Georgi Kabakov le mostró la segunda amarilla.
Kompany no suavizó la crítica hacia su jugador y consideró inadmisible la reacción.
- El técnico calificó la expulsión de “increíblemente estúpida”.
- Confirmó que el asunto fue tratado de inmediato dentro del vestuario.
- Subrayó que el equipo trabaja con intensidad, pero advirtió de que una conducta así no puede repetirse.
- Le explicó a Olise que Tripic fue más inteligente en esa jugada.
El entrenador belga percibió arrepentimiento en el futbolista y espera que el episodio sirva como aprendizaje. Kompany recordó que el encuentro no correspondía a una semifinal ni a una final, aunque remarcó que acciones de este tipo pueden definir el rumbo de una temporada, especialmente cuando lleguen las eliminatorias.
Remontada insuficiente y fallos atrás
El Bayern quedó expuesto desde el inicio. Gianni Stensness y Peter Christiansen adelantaron al conjunto noruego y obligaron a los visitantes a reaccionar. Harry Kane y Luis Díaz consiguieron nivelar el marcador, pero el tanto final del Viking volvió a evidenciar problemas en la gestión del partido.
La preocupación de Kompany va más allá de la tarjeta roja. El técnico lamentó que su equipo haya encadenado desconexiones impropias de un aspirante a los grandes objetivos de la campaña.
- Ante el Augsburg, el Bayern recibió un gol apenas ocho segundos después del inicio.
- En Noruega, volvió a encajar muy pronto, a falta de alrededor de un minuto y medio de juego.
- Kompany admitió que hubo exceso de confianza y errores graves de atención.
- El entrenador insistió en que las ocasiones rivales no pueden convertirse sistemáticamente en goles.
“La base no es mala”, valoró Kompany, aunque dejó claro que el equipo no fue lo suficientemente inteligente en momentos decisivos. Para el entrenador, los problemas no responden a una falta de esfuerzo, sino a situaciones que el propio Bayern está generando con sus fallos.
RB Leipzig, la próxima exigencia
El empate aumenta la presión antes del próximo compromiso de Bundesliga frente al RB Leipzig. Con la pelea por el título tomando temperatura, el Bayern deberá recuperar la solidez y la concentración que le permitieron dominar durante buena parte del curso.
Kompany exigirá una respuesta inmediata, tanto en la disciplina como en el control defensivo. El mensaje tras la noche en Noruega fue contundente: el equipo tiene margen para corregir, pero no puede permitirse repetir errores que comprometan sus aspiraciones en los partidos de mayor trascendencia.