Bellingham brilla y guía a Inglaterra a octavos pese a las críticas
Inglaterra selló su boleto a la fase eliminatoria con una victoria 2-0 sobre Panamá el sábado por la noche, aunque el nivel mostrado no terminó de apagar las críticas. Los goles de Bellingham y Harry Kane permitieron que “los Tres Leones” cerraran el Grupo L como líderes, quedando programados para jugar los dieciseisavos de final el miércoles en Atlanta ante la República Democrática del Congo.
El 2-0 clasifica, pero el debate se centra en el funcionamiento
- Inglaterra derrotó 2-0 a Panamá y aseguró el avance a la siguiente ronda.
- Bellingham y Harry Kane marcaron para que el equipo terminara primero en el Grupo L.
- A pesar del resultado, las sensaciones dejaron espacio para cuestionamientos, especialmente en la solidez defensiva.
- El siguiente compromiso será en Atlanta el miércoles contra DR Congo, rival que llega tras superar su propio proceso en la fase de grupos.
Gary Neville puso el foco de inmediato en Bellingham como el punto más luminoso dentro de un conjunto que, a su juicio, no terminó de acoplarse con la fluidez esperada. En comentarios a ITV, el exdefensa de Manchester United afirmó: “Absolutamente, Bellingham es el mejor jugador de Inglaterra. Es el único que se ve en forma, el que parece fresco, el que está fino. Está ágil, es protagonista y ha competido al nivel que uno esperaría. En los últimos años estos futbolistas han marcado un estándar alcanzando finales y semifinales; por eso se nota el contraste cuando el resto no acompaña con la misma intensidad”.
Otra de las cuestiones que Neville subrayó fue la estabilidad defensiva, en particular por la ausencia de Declan Rice en el partido decisivo de la fase de grupos. El análisis del exjugador fue claro: Panamá encontró demasiados caminos para vulnerar la retaguardia británica. Aunque el rival no tuvo la calidad necesaria para castigar con más goles, Neville advirtió que en los próximos cruces el margen de error será menor.
“En la entrevista de Thomas Tuchel dijo que ‘vamos a dar un paso adelante en los partidos grandes’, y van a tener que hacerlo”, añadió Neville. “No creo que él, con su cuerpo técnico, piense que ahora está todo perfecto. Hay que juntarse en los próximos cuatro días, hay que recuperar a Declan Rice, hay que volver a hacer más sólido el bloque defensivo. Se vio que Panamá nos atravesó en algunas ocasiones; no es que tuviera nivel para castigarnos, pero ellos van a tener que dar ese salto”.
La exigencia crece: el objetivo era ganar el grupo y se pide más
- El pase a la fase eliminatoria no borró el malestar por el rendimiento.
- La ausencia de Rice en el cierre del grupo alimentó el debate sobre el equilibrio del equipo.
- Se percibe una brecha entre el estándar reciente de Inglaterra y la regularidad actual.
- El entorno exige mejora inmediata de cara a un rival de dieciseisavos.
Neville también apuntó que los éxitos de los torneos anteriores han elevado el listón de forma inevitable. En ese contexto, aunque Inglaterra cumplió la meta principal de superar la fase de grupos y además terminó en lo más alto, el ambiente no se siente conforme. “He estado con Inglaterra en momentos en los que no salimos del grupo. Son muchas ocasiones en las que no terminamos primeros y acabamos segundos, y luego se nos abrió un camino de pesadilla hacia los cuartos de final”, señaló. “Probablemente es la vez que más decepcionado me siento por encabezar la tabla. La explicación es que estos jugadores han fijado un nivel altísimo en los torneos de los últimos años, y por eso ahora pensamos que tienen que entregar más: queremos más de Bellingham, queremos más de Morgan Rogers, queremos más de Marcus Rashford. Eso tiene que llegar ya”.
Wright defiende a Bellingham: la confianza como herramienta, no como problema
Mientras Neville centró su lectura en el equilibrio general del equipo, Ian Wright tomó el relevo para responder a las críticas sobre la actitud de Bellingham. Algunos han interpretado su autoconfianza desbordada como arrogancia; sin embargo, el exfutbolista del Arsenal defendió que esa seguridad es, precisamente, lo que lo convierte en una pieza especial para su selección.
“No lo entiendo. Siempre he confiado en él y en lo que ha hecho, basado en lo que he visto”, dijo Wright. “Que tenga tanta confianza hace que algunas personas lo tomen como soberbia, pero cuando lo observas, sea contra quien sea, él es igual. Recuerdo haberlo visto ante Nueva Zelanda y Costa Rica: va hacia adelante, quiere hacerlo lo mejor posible, quiere poner el equipo sobre sus hombros y correr con esa responsabilidad, y disfruta ese rol”.