Canadá quiere su primera victoria mundialista: inspiración nigeriana en el debut
Canadá inicia su camino en busca de su primer triunfo en una Copa del Mundo y lo hará jugando en casa, con la motivación extra de lograr un hito histórico frente a su gente. En ese contexto, dos futbolistas del equipo han encontrado inspiración en caminos distintos del balompié nigeriano: Promise David mira hacia el pasado glorioso, mientras que su compañero Tani Oluwaseyi centra la atención en el presente de las Super Eagles.
Promise David, delantero, creció siguiendo los pasos de Nwankwo Kanu, figura mítica del fútbol de Nigeria. Tani Oluwaseyi, en cambio, se ha fijado en el ariete actual del conjunto nigeriano, Victor Boniface, como el modelo que más conecta con su manera de entender el juego. En la mezcla de generaciones, ambos nombres representan esa influencia que trasciende fronteras y que hoy se nota en la identidad futbolera del plantel canadiense.
Kanu aparece como uno de los personajes más celebrados de la historia nigeriana. Su palmarés incluye el título en el Mundial Sub 17 de 1993, la conquista de la UEFA Champions League en 1995, el oro olímpico en 1996 y una etapa europea cargada de trofeos con clubes como Ajax, Arsenal e Internazionale. Con esa trayectoria, se ganó el lugar de uno de los futbolistas africanos más exitosos en el continente europeo. Para David, esa admiración no es un simple recuerdo: es una referencia constante que intenta traducir en detalles de su propia forma de jugar.
Boniface, aunque aún no iguala el alcance de lo logrado por Kanu, sí se ha instalado como una de las caras más llamativas de la generación actual de las Super Eagles. Su estilo ha llamado la atención por su talento para crear peligro con gestos poco comunes, su capacidad goleadora con su club y también por la presencia que mantiene en redes sociales, donde suele mostrar un lado más desenfadado. Para Oluwaseyi, ese mix de eficacia y creatividad es lo que busca incorporar para aportar en el ataque.
En la zona mixta, Promise expresó con claridad su vínculo con Kanu: “Siempre admiré a Nwankwo Kanu cuando era más joven. Fue uno de los mejores jugadores de la historia de Nigeria. Mi papá habla de él con cariño y he visto muchas jugadas destacadas. Es cierto que no lo vi en vivo, pero es un gran futbolista y trato de quedarme con varias cosas de aquí y de allá”.
Cuando le preguntaron qué futbolista nigeriano le ha influido más, Tani no tardó en responder: “Victor Boniface”. Con esa elección, el mensaje queda igual de nítido que el de su compañero: aun siendo totalmente canadienses en lo deportivo, mantienen en su vida cotidiana ese sabor nigeriano que se refleja en sus referencias, sus conversaciones y la manera de entender el juego.
Oluwaseyi, además, se tomó un momento para mostrar con orgullo su cercanía lingüística con Nigeria cuando se le consultó por el respaldo recibido desde allí. En pidgin, dijo: “Energy dey abeg. Gracias por todo el apoyo de Nigeria en este Mundial. Nigeria no está aquí, así que por favor apóyennos. Entrenamos toda la vida para esta etapa, el escenario más grande del fútbol, así que es lógico que mis amigos nigerianos siempre me apoyen. Es increíble tener un Mundial en mi país, en Canadá”.
David también valoró el doble empuje que llega desde ambos lados: el respaldo del entorno canadiense y el cariño de la comunidad nigeriana. El delantero afirmó que le resulta especial sostener esas dos raíces con la misma cercanía. “Está muy bien”, señaló. “Ser de dos países y sentir que la gente de los dos te apoya siempre es muy agradable. Mantengo ambos orígenes muy cerca del corazón, así que es algo bonito”.
Los dos participaron en el arranque de Canadá, cuando el equipo logró sumar en su primer partido. Aunque la sensación fue agridulce por haber dejado escapar dos puntos, David aseguró que el plantel se marchó del campo con la cabeza en alto, convencido de que el buen tramo final del encuentro es un punto de partida. “Se sintió bien conseguir el punto, pero pensamos que podíamos llevarnos los tres. Aun así, es algo en lo que podemos construir. No estamos satisfechos y queremos llevar esa energía al siguiente juego”, comentó.
Luego amplió su lectura del encuentro desde el plano futbolístico. “Fuimos positivos desde el minuto 25. Empujamos el partido, tuvimos oportunidades: una pegó en el poste y otra fue despejada sobre la línea. Las ocasiones estuvieron ahí y sabíamos que, eventualmente, iban a caer. Por eso, sin bajar la cabeza; nadie está triste con este juego. Estamos convencidos de que podemos dar el siguiente paso”, agregó.
Para Tani, la prioridad pasa por arrancar con más intensidad desde el inicio. “Los aficionados deberían esperar un mejor comienzo. No iniciamos como queríamos en este partido, pero logramos meternos de nuevo. Así que esperamos que en Vancouver demos el primer golpe”, indicó. Para lograrlo, considera necesario sumar agresividad, tanto él como el bloque ofensivo, para generar más temor real en la defensa rival. “Ser una amenaza hacia adelante. No creo que en la primera parte hayamos causado suficiente miedo. Entonces, en el segundo tiempo, fue cuestión de seguir asustando a la zaga y saber que algo iba a abrirse tarde o temprano”, concluyó.
Con el empate inicial en el bolsillo, David insiste en que la primera victoria mundialista de Canadá está cerca. “Va a llegar. Tengo plena confianza en cada una de las personas del vestuario: vamos a conseguir una victoria en al menos uno de esos dos partidos”, sentenció, dejando claro que el objetivo no se ha movido y que el equipo mira hacia adelante con ambición renovada.