Chiesa se juega su futuro en Liverpool tras el aviso de Iraola
Federico Chiesa afronta semanas decisivas en Liverpool. El extremo italiano, de 28 años, acaba de reincorporarse a los entrenamientos del primer equipo tras una lesión lumbar sufrida en la pretemporada, pero parte con desventaja en los planes de Andoni Iraola y podría salir en el mercado de enero si no logra ganarse un sitio.
Claves
- Chiesa no ha sido incluido en la lista de Liverpool para la Champions League.
- El atacante suma cinco goles en 50 partidos desde su llegada al club en 2024.
- Su contrato con los Reds se extiende hasta junio de 2028.
- Liverpool pagó 12,5 millones de libras por su fichaje y buscaría recuperar una parte importante de esa inversión.
- El italiano necesita continuidad para aspirar a volver a la selección dirigida por Roberto Mancini.
Un regreso condicionado por la competencia
Iraola apenas lleva tres meses al frente del conjunto de Anfield, aunque ya ha empezado a tomar decisiones firmes sobre la composición de la plantilla. Wataru Endo, que todavía no ha disputado un solo minuto esta temporada, quedó señalado como uno de los jugadores con futuro incierto antes de la apertura del próximo mercado invernal.
Chiesa atraviesa una situación similar. Su ausencia en la convocatoria europea, compartida con el centrocampista japonés, refleja que no figura entre las prioridades inmediatas del técnico español. El futbolista italiano ya vivió una circunstancia parecida el curso pasado: inicialmente quedó fuera de la relación continental, aunque entró en septiembre para ocupar la plaza del lesionado Giovanni Leoni.
La recuperación física tampoco le ha permitido construir ritmo competitivo. La dolencia en la zona baja de la espalda le apartó durante la preparación estival y retrasó la oportunidad de mostrar sus condiciones ante el nuevo cuerpo técnico. Ahora, tras volver al trabajo grupal, deberá acelerar su adaptación para entrar en la dinámica del equipo.
El mensaje interno es claro: si no consigue abrirse paso con rapidez en los planes de Iraola, tendrá que valorar la salida. La exigencia llega en un momento delicado para un jugador que fue contratado como alternativa ofensiva de peso, pero cuya etapa inglesa ha estado marcada por los problemas físicos y un rendimiento irregular.
Enero, una posible salida y el objetivo de Italia
Desde que Arne Slot aprobó su incorporación en el verano de 2024, Chiesa no ha logrado consolidarse. Sus cinco tantos en medio centenar de encuentros quedan lejos de las expectativas generadas por su trayectoria previa, especialmente tras su etapa en la Juventus.
El mercado de enero aparece como una vía realista si el extremo no logra minutos suficientes en los próximos meses. Aunque su vínculo no vence hasta 2028, Liverpool contemplaría un traspaso para recuperar la mayor cantidad posible de los 12,5 millones de libras invertidos en su llegada hace poco más de dos años.
La necesidad de jugar con regularidad trasciende el ámbito de clubes. Chiesa quiere volver a ser considerado por Roberto Mancini en la selección italiana, un objetivo difícil de sostener desde un papel secundario o sin presencia en las convocatorias. Su reto inmediato pasa por convencer a Iraola de que puede aportar al ataque de Liverpool antes de que el calendario conduzca al mercado invernal.