Corea del Sur remonta y vence a Chequia: Hwang In-beom brilla en el final
La República de Corea arrancó su camino en el Mundial con una victoria trabajada por 2-1 ante la República Checa, remontando tras encajar primero en el Grupo A. Un cabezazo de Ladislav Krejčí, tras un lanzamiento lateral de Vladimir Coufal, parecía premiar el plan checo basado en el contragolpe y la velocidad para castigar espacios.
El partido se terminó rompiendo en el tramo final, cuando la calidad de Corea apareció con más claridad. Hwang In-beom igualó con una definición fina por encima del arquero y, poco después, asistió el gol de Hyeon-gyu Oh para completar la vuelta. Aunque el capitán Heung-min Son sufrió una noche frustrante frente al arco, detenido por Matej Kovar en un mano a mano, el empuje desde el banquillo terminó inclinando la balanza.
Valoraciones de jugadores: Corea y Chequia
- Matej Kovar fue decisivo con intervenciones clave, incluyendo un mano a mano frente a Son.
- In-beom Hwang marcó el empate y participó en la jugada que terminó en el 2-1 de Oh.
- Oh Hyeon-gyu completó la remontada con el gol ganador.
- La República Checa perdió su primer partido mundialista en dos décadas.
Matej Kovar se mostró como un muro en momentos críticos: evitó el 0-2 en instantes sensibles, negándole opciones a Adam Hlozek desde corta distancia y volviendo a aparecer en el 94′ para mantener viva la ilusión checa con el marcador aún apretado. Su rendimiento sólo cedió ante el cabezazo de Krejčí, que llegó desde una acción a balón parado, pero las últimas acciones de Corea sellaron el triunfo.
En defensa, el equipo coreano mantuvo solidez y empujó cuando tocaba, con participación constante para sostener el control. En la primera mitad, cabeceó un córner fuera y, ya sobre el final, realizó un despeje oportuno para aliviar la presión durante los minutos de añadido.
En el cierre del encuentro, su tarea se mantuvo bajo control durante casi todo el partido. Sin embargo, vio la única tarjeta amarilla del juego en el 96′, al frenar una contra checa cuando el resultado todavía podía tambalearse; la intervención fue necesaria para conservar la ventaja.
Kim Min-jae sostuvo el centro de la zaga con presencia física y dominio del juego aéreo, imponiéndose en los duelos frente a los delanteros checos. Distribuyó con criterio desde zonas profundas y asumió el brazalete de capitán tras la sustitución de Son, aunque no pudo evitar que Krejčí marcara en la apertura.
El golpe de In-beom Hwang y el remate de Oh
In-beom Hwang fue el factor decisivo: anotó y participó en la jugada que terminó en la victoria. Su gol de igualada llegó en el minuto 67, al aprovechar un pase de Kang-in Lee y definir con un toque por encima de Kovar. Después, desde la derecha, puso el centro que habilitó a Oh para el 2-1.
En el mediocampo, ayudó a que los creadores coreanos pudieran crecer, aportando la base para que el equipo alcanzara el 62% de posesión. Además, puso el pase clave para encontrar a In-beom Hwang en el espacio antes de que se armara el gol ganador.
Durante la primera hora actuó como número diez, marcando el ritmo con pases que destrabaron situaciones ofensivas. Le sirvió a Son para que tuviera el mano a mano que terminó en una respuesta de Kovar tras un rebote, y luego fue reemplazado por Hee-chan Hwang al 62′.
Desde el carril izquierdo, brindó amplitud y siguió las arrancadas checas por su banda, conectando con los mediocampistas y lanzando centros. Aun así, generó menos ocasiones claras que el costado derecho antes de salir en el 69′.
Como principal generador de juego, encontró el pase para que In-beom Hwang ajustara la igualada entre defensores. También obligó a Kovar a estirarse con un remate potente en el 14′, y sostuvo una atención constante de Krejčí durante distintos momentos del encuentro.
En la banda derecha, aportó energía y se entendió con Kang-in Lee en varias secuencias. Sus recuperaciones defensivas y sus envíos al área provocaron peligro, mientras Corea dominaba territorialmente durante tramos largos.
Del lado checo: oportunidades, cambios y momentos clave
En el frente, lideró el ataque pero vivió una noche amarga pese a contar con varias llegadas. Tuvo un disparo que fue bloqueado por Hranac, otro que salió por encima del travesaño y, en el 56′, fue detenido en un mano a mano por Kovar. Luego se replegó para asociarse y habilitar, pero no encontró el remate definitivo.
Reemplazó a Jae-sung Lee en el 62′ tras el gol checo inicial, aportando piernas frescas al ataque. Corrió para estirar la defensa durante el periodo de remontada, aunque sin lograr una incidencia individual determinante.
Ya como cambio decisivo, entró y convirtió el 2-1 justo once minutos después de haber sustituido a Son. Se anticipó al centro de In-beom Hwang, ganó posición a Hranac y definió con calma de zurda para superar a Kovar.
Entró en el 69′ por Tae-seok Lee y ayudó a sostener la estructura defensiva, protegiendo el resultado. Tuvo menos participación ofensiva porque el equipo priorizó administrar el partido en los últimos compases.
Saltó al campo en el 84′ para ayudar a asegurar el triunfo, reemplazando al goleador In-beom Hwang. En los minutos finales, se dedicó al control del tiempo, con un tramo de seis de añadido sin grandes acciones individuales.
Ingresó en el 84′ como el quinto cambio de Corea. Su cometido fue mantener la ventaja durante el asedio final de la República Checa y cumplió el plan sin mayores complicaciones, en una recta final donde Corea resistió.
El entrenador coreano apostó por un sistema 3-4-2-1 con Kang-in Lee como eje creativo. El equipo reaccionó con acierto al verse por detrás mediante cambios determinantes: Oh y Eom entraron en el 69′ y Oh marcó once minutos más tarde. También se indicó apretar la defensa en los minutos finales para completar la remontada.
Chequia: el plan y las piezas que no alcanzaron
La República Checa, pese a la derrota, mostró destellos individuales de alto nivel, con varias paradas fundamentales. Se impidió el gol desde larga distancia de Kang-in Lee, realizó doble atajada en el 49′ y frenó un mano a mano de Son; aun así, no pudo hacer demasiado ante los dos tantos concedidos.
Vladimir Coufal dejó huella con el lanzamiento lateral que dio origen al gol checo: su envío con fuerza encontró a Krejčí libre, y el propio Coufal repitió problemas con sus lanzamientos largos durante todo el partido. Además, se proyectó por la derecha para habilitar centros que generaron peligro constante.
En la posesión, el equipo tuvo dificultades para sostener el balón: cometió errores que permitieron que Corea recuperara en zonas peligrosas. Situado a la derecha de la línea de tres, su distribución irregular acotó la capacidad checa para construir con continuidad.
Adam Hlozek protagonizó la pelea por ocasiones y tuvo un bloqueo crucial en la primera mitad, interponiéndose ante una acción que parecía un gol cantado de Son. Sin embargo, en el 2-1 no llegó al balón: fue superado por Hyeon-gyu Oh, que llegó al remate del rival y terminó definiendo tras el avance del suplente.
Krejčí celebró el gol inicial con un cabezazo sobresaliente tras el lanzamiento de Coufal, ganando altura sin marca para dirigir el balón al rincón. Se responsabilizó del marcaje sobre Kang-in Lee, pero no pudo evitar que asistiera en la jugada del empate.
Como lateral por izquierda, se conectó con Provo d y Sulc en los ataques por el costado. Cumplió en envíos y también defendió sin errores evidentes, aunque su impacto global fue menor que el del Coufal del otro lado.
En el 77′ tuvo un cabezazo que fue anulado por fuera de juego, una acción que habría devuelto la ventaja a la República Checa. Recorrió terreno en ambas direcciones y aportó presencia aérea en acciones a balón parado; aun así, ese gol frustrado terminó siendo un punto de quiebre.
En el mediocampo, actuó junto a Souček pero no logró influir en los momentos decisivos. No pudo dominar la batalla del centro frente a rivales técnicamente superiores antes de ser sustituido en el 85′.
Mostró chispas de calidad con el balón, aunque en algunas ocasiones perdió el esférico en áreas comprometidas. Su aporte creativo quedó limitado y fue reemplazado en el 64′, dentro de un triple cambio de Chequia después de haberse puesto por delante.
Actuó detrás de Schick, pero le costó encontrar impacto contra la defensa coreana bien organizada. No halló espacios entre líneas y fue repetidamente superado en el duelo, por lo que salió sustituido en el 64%.
Vivió una noche difícil como único punta, prácticamente neutralizado por Kim Min-jae y la zaga de Corea. Recibió pocos balones útiles, no logró disparos a puerta y también fue cambiado en el 64′, cuando Koubek buscó una alternativa para cambiar el guion.
Al entrar en el 64′ buscó aportar como referencia aérea y su estructura corporal ayudó en duelos por arriba. Realizó rechaces de cabeza y ocupó a defensores en el mano a mano, pero no convirtió ninguna opción ni logró alterar el desenlace.
Entró también en el 64′ y dejó la mejor ocasión checa en el momento de su aparición, forzando a Seung-gyu Kim a una gran atajada desde corta distancia. Tuvo intención de irse a la espalda y buscar la profundidad, aunque no consiguió el gol del empate.
Ejecutó el tiro libre que Souček remató al fondo, aunque el tanto fue anulado por fuera de juego. Además, en el 94′ lanzó un disparo desde el interior del área que Kim terminó salvando: fue la intervención más influyente de los suplentes checos pese a la derrota.
Ingresó en el 85′ como el cuarto cambio de la República Checa, ya enfocado en el último tramo de presión. Tuvo poco tiempo para cambiar el curso del partido, porque el equipo buscó igualar sin generar llegadas claras.
El plan checo se basó en un 3-4-2-1 con Krejci como capitán y Schick en la punta. La triple sustitución en el 64′, tras colocarse por delante, llevó al equipo a una postura más profunda, pero aun así recibió dos goles en apenas trece minutos. El fuera de juego sancionado a Souček en el 77′ terminó siendo determinante para que la remontada coreana se consolidara.