Deschamps cuestiona al árbitro tras el 2-0: Francia queda fuera ante España
Tras una derrota por 2-0 que puso punto final al intento de Francia de conquistar su tercer Mundial, Didier Deschamps no ocultó su enfado por la actuación arbitral y, en especial, por cómo se gestionó el partido. La historia cambió pronto, en el minuto 22, cuando Mikel Oyarzabal transformó un penal después de que Lamine Yamal fuera señalado por una falta cometida por Lucas Digne.
El seleccionador francés mostró un malestar evidente con la decisión. Incluso insinuó que el balón habría golpeado el brazo de Yamal antes del contacto. “Si digo algo, parezco un derrotado porque perdimos”, comentó el técnico, con 57 años. “Pero pregunto: ¿está el árbitro a la altura de dirigir una semifinal? Sí, hay un penal, pero no es lo único; se acumula con todo lo demás. No quiero criticar al colegiado de esta noche, pero que cada uno se haga la pregunta”.
Más allá del capítulo arbitral, Deschamps reconoció que su equipo no estuvo a la altura en prácticamente ningún aspecto. España amplió su ventaja con un gol de Pedro Porro en el minuto 58, dejando sin capacidad de reacción a un ataque galo liderado por Kylian Mbappé y Michael Olise. Los números terminaron de confirmar el guion: Francia no logró ni siquiera un disparo desde cerca hasta los instantes finales del encuentro.
“Para tener alguna opción, teníamos que estar en nuestro mejor nivel”, admitió Deschamps. “Lamentablemente no lo estuvimos. Hoy [España] defendió de forma excelente. Nos dejaron muy poco espacio y, además, como cometimos errores técnicos, se hizo complicado generar problemas para ellos. Nuestro nivel técnico fue inferior al que habíamos mostrado en partidos anteriores”.
El entrenador añadió que, en comparación con el rival, España también fue superior en la lectura del juego y en la forma de anticipar y cortar pases. “No quiero decir que nuestra faceta ofensiva y nuestra expresión técnica desaparecieran por arte de magia”, explicó. “Eso normalmente es una de nuestras fortalezas”.
Después, insistió en que el mérito del adversario fue determinante. “También hay mucho que reconocer del lado de España. No voy a condenar todo lo que hicimos ni a borrar lo que logramos. Pero lo repito: en un partido como este, contra un equipo como España, tienes que estar en tu máximo rendimiento. Francia no estuvo a ese nivel esta noche”.
Mientras el técnico se centró en el arbitraje y en la ejecución, Mbappé, capitán del equipo, puso el foco en la zona de banquillo y en el plan para frenar el ritmo del rival. El crack del Real Madrid se mostró visiblemente frustrado por cómo el mediocampo español logró imponer la cadencia del encuentro. Mbappé señaló que la estrategia táctica no consiguió limitar el peso de los creadores de juego de La Roja.
“Éramos tres contra dos en el centro del campo y ante España eso es difícil”, dijo Mbappé. “Fabián [Ruiz] y Rodri tuvieron tiempo para jugar. Faltó comunicación en la presión. Pienso que deberíamos haber presionado uno contra uno y obligarlos a correr hacia nosotros. No jugamos el partido que queríamos, ni en lo técnico ni en lo táctico. Cuando no haces lo que toca en una semifinal de Mundial, no ganas”.
La eliminación supone un cierre agridulce para los 14 años de Deschamps al frente del combinado nacional. A pesar del golpe, el seleccionador se negó a permitir que una noche empañe un recorrido que incluye cuatro presencias consecutivas como mínimo en cuartos de final, con el título de 2018 y, además, una llegada a semifinales hace cuatro años. En su lectura, el conjunto francés simplemente quedó fuera de control ante un oponente de nivel élite.
“No controlamos lo suficiente”, señaló. “El rival nos obligó a equivocarnos. Pero esto es una semifinal de Mundial. Para dos de [nuestros] jugadores fue la primera. Eso no borra nada de lo que hicimos bien antes. No quiero restarle valor a todo lo que se consiguió”. Con la posibilidad de que Zinedine Zidane esté esperando en el horizonte tras el torneo, Francia deberá levantarse de inmediato para encarar su siguiente compromiso: el partido por el tercer puesto en Miami.