El Ceuta ajusta su plan de fichajes tras el aumento de cruces fronterizos
El Ceuta ha encajado un golpe inesperado en plena planificación deportiva: el club ha tenido que ajustar sus planes de fichajes y su dinámica de trabajo tras el fuerte aumento de personas que han cruzado la frontera hacia la ciudad autónoma desde finales de julio, una situación que también ha impactado en la toma de decisiones de futbolistas y en el entorno familiar de la plantilla.
Key takeaways
- Desde finales de julio, se estima que unas 80.000 personas han entrado en Ceuta desde Marruecos por la costa o nadando, alrededor de los espigones de Tarajal y Benzú.
- El presidente del Ceuta, Hamido, afirmó que hasta 15 jugadores dijeron que no a acuerdos que estaban prácticamente cerrados por motivos de seguridad para sus familias.
- El club informó que el plantel y el cuerpo técnico entrenan con normalidad y que la policía está colaborando para garantizar la seguridad.
- El Ceuta marcha último en la tabla tras tres derrotas consecutivas y cero puntos al inicio de la temporada.
- En la cuarta jornada, el equipo recibirá al Celta Fortuna el 5 de septiembre, con el objetivo de sumar sus primeros puntos.
80.000 cruces y solicitud de emergencia
La magnitud del flujo migratorio ha generado una presión fuerte sobre los recursos de acogida en la ciudad. Ante ese escenario, el gobierno de Ceuta ha pedido a las autoridades españolas que se declare una emergencia nacional, en un contexto en el que el ritmo del aumento de llegadas ha sido calificado como extraordinario.
Hamido subrayó que, en apenas un mes, la situación en la ciudad cambió de forma sustancial: “Ceuta está más allá de un club”, dijo, recordando que conviven “cuatro culturas” y que la entidad se ha convertido en un punto de unión. También remarcó el papel de la ciudad como refugio para muchos, aunque esa realidad conviva ahora con una sensación de cerco.
Fichajes condicionados por el temor familiar
El presidente del Ceuta reveló que varios movimientos se han visto afectados. Según explicó, “hasta 15 jugadores dijeron no”, pese a que las negociaciones estaban prácticamente cerradas. El motivo no fue estrictamente deportivo, sino de seguridad: señaló que las familias han recibido información inquietante y que esa preocupación pesa en la decisión de incorporarse al proyecto.
En esa misma línea, Hamido describió el impacto emocional en el equipo: “Si no lo estás viviendo, se siente como un estado de asedio”, remarcando que la percepción de riesgo se transmite desde el entorno más cercano. Aun así, insistió en que los jugadores y el entrenador continúan trabajando de manera segura.
Entrenamientos con normalidad y plan para sumar refuerzos
El Ceuta indicó que el club mantiene su actividad bajo control y que el trabajo en pista no se ha detenido. Hamido afirmó que la plantilla y el cuerpo técnico tienen a sus familias en el lugar y que, aunque hayan notado que la ciudad “no es lo que pensaban”, entrenan con normalidad. También aseguró que considera que la policía “está haciendo un gran trabajo”.
Además, el club detalló su estrategia para cerrar nuevas incorporaciones. Explicó que invitó a posibles objetivos a visitar la ciudad y las instalaciones “sin ninguna obligación”, para que conocieran cómo se trabaja. Y, según su versión, en el último día del proceso lograron cerrar algunos fichajes, con la intención de competir con esa plantilla recién reforzada.
Último en la tabla y examen clave ante el Celta Fortuna
De lo institucional a lo deportivo: el Ceuta atraviesa un arranque complicado. Actualmente ocupa el último puesto de la clasificación después de encadenar tres derrotas seguidas sin sumar ni un punto.
El próximo compromiso será determinante para el técnico José Juan Romero. El Ceuta recibirá al Celta Fortuna en la jornada 4 el 5 de septiembre, un partido que el entorno del club plantea como una oportunidad clave para integrar a los refuerzos y conseguir los primeros puntos de la temporada.