El Dortmund de Kovac dilapida dos goles de ventaja ante el Werder Bremen
El Borussia Dortmund dejó escapar una ventaja de dos goles en los últimos minutos ante el Werder Bremen y firmó un 2-2 amargo en el Signal Iduna Park. El equipo de Niko Kovac parecía encaminado a su quinta victoria consecutiva en la Bundesliga, pero los tantos de Ludovit Reis y del exdelantero aurinegro Niclas Füllkrug cambiaron por completo el desenlace.
Daniel Svensson abrió el camino en el minuto 80 y Nico Schlotterbeck amplió la diferencia cinco minutos después. Con el 2-0, el Dortmund tenía el encuentro bajo control, pero Reis recortó distancias en el 88′ y Füllkrug apareció ya en el tiempo añadido para igualar de cabeza ante su antiguo club.
El empate mantiene de momento al Dortmund en lo más alto de la clasificación alemana, aunque la sensación en el vestuario fue la de haber perdido dos puntos. Kovac asumió la responsabilidad de un cierre deficiente, sin buscar explicaciones externas.
“Durante 88 minutos presionamos tan bien al rival que lo tuvimos contra las cuerdas”, valoró el técnico. “No supimos gestionar correctamente los últimos ocho minutos y solo podemos reprochárnoslo a nosotros mismos. Estamos decepcionados; son dos puntos que hemos dejado escapar. Espero que aprendamos de esos últimos minutos”.
Autocrítica tras el empate
Lars Ricken, director deportivo del club, también reflejó el malestar generado por el resultado. “Es una decepción total. Nos habíamos propuesto cerrar este tipo de partidos”, señaló.
Waldemar Anton identificó el cambio de comportamiento del equipo tras el segundo gol como una de las claves de la reacción visitante. “Después del 2-0 nos alejamos de nuestro plan de juego. Si soy sincero, ya no defendimos bien”, admitió el central.
Schlotterbeck, uno de los goleadores de la noche, explicó que el Dortmund se sintió dueño del partido hasta la recta final y destacó la especialidad de Füllkrug en la acción decisiva. “Hasta el minuto 88 lo teníamos todo controlado. Fülle es Fülle: es excelente en el juego aéreo”, dijo.
Pese al golpe recibido, el Borussia sigue invicto en las competiciones nacionales. No tendrá demasiado tiempo para lamentarse: afrontará tres salidas consecutivas en apenas seis días, empezando este miércoles en Noruega ante el FK Bodø/Glimt por la Liga de Campeones. El reto inmediato será trasladar la frustración de la Bundesliga a una reacción europea.