El Liverpool ficha al extremo español de 22 años para reforzar el ataque
Todo apuntaba a que los Magpies iban a cerrar el fichaje de un extremo de 22 años muy valorado para reforzar una de las facetas que más le costó al equipo en la Premier League la temporada pasada: el ataque, que terminó como el noveno mejor del campeonato. Además, el panorama se complicó aún más para Newcastle tras el movimiento de Anthony Gordon hacia el Barcelona. Sin embargo, el desenlace fue otro: Liverpool terminó imponiéndose por Munoz, que ahora tendrá que intentar cubrir las ausencias que dejan en el frente nombres como la salida de Mohamed Salah, una lesión de Ekitike y el adiós que se espera de Federico Chiesa.
Key takeaways
- Newcastle parecía muy cerca de cerrar a Munoz, pero Liverpool activó su cláusula de salida.
- El movimiento se produce con el objetivo de elevar el rendimiento ofensivo de los Reds tras varias salidas y un escenario de plantilla cambiante.
- Munoz llega con experiencia en España en distintos niveles, además de una primera convocatoria con la selección para el Mundial de 2026.
- Su perfil combina velocidad, regate y capacidad para jugar por varias zonas del ataque, aunque aún busca dar un paso en “producto final”.
- En términos de comparación, su estilo recuerda al de Anthony Gordon en aspectos como la agresividad y la amenaza, además de similitudes con Diogo Jota en la forma de encarar.
De Cataluña a la élite: formación y primeros pasos
El fichaje se entiende como el último capítulo en una trayectoria temprana y movida para este delantero. Antes de dar el salto decisivo, Munoz ya había pasado por etapas en Barcelona y Real Madrid, y posteriormente recaló en Osasuna, donde llegó su primera convocatoria con España. Con esa progresión, también logró ser incluido en la lista de La Roja para el Mundial de 2026, un reconocimiento que refuerza el interés que despierta su talento entre clubes grandes.
La pregunta inevitable es qué lo hace tan especial, justo cuando está a punto de convertirse en el primer refuerzo del ciclo de Andoni Iraola en Liverpool.
Su formación futbolística llama la atención por la variedad de contextos. Nacido en Cataluña, comenzó en el entorno local con el Sant Gabriel y luego dio el salto a La Masia. Allí estuvo el primer tramo de su etapa de canterano, aunque su estancia en Barcelona se limitó a tres años: con 14 años cambió a Damm, otro club de la zona con un itinerario formativo reconocido, que ha servido de trampolín para futbolistas como Cristian Tello y Gerard Moreno.
Munoz buscaba algo que en Barcelona no terminaba de tener: más minutos y un rol más protagonista. En Damm encontró ese escenario y brilló lo suficiente como para atraer la atención de Real Madrid.
En ese punto, la negociación con la capital se presentó como algo directo. “Había otros equipos interesados, pero cuando Madrid consultó, no hubo espacio para pujar; fue un acuerdo cerrado”, indicaron representantes de Damm.
Real Madrid, estreno en el primer equipo y el salto a Osasuna
En la etapa madrileña, Munoz progresó hasta llegar al debut con el primer equipo en los últimos tramos de la temporada 2024-25. Su estreno llegó ante el Barcelona, un rival de enorme peso, antes de sumar otra aparición en La Liga en la victoria sobre Sevilla. Además, en el verano disputó dos partidos con participación como suplente en el Club World Cup.
Cerca de cumplir los 22 años, Munoz quería más tiempo de juego y un papel mayor. Y ese cambio se acercaba: dos días antes de su cumpleaños, el club anunció su firma con Osasuna por cinco años. El traspaso se fijó en 5 millones de euros, con una condición que permitía a Madrid conservar una opción de recompra.
Osasuna no consiguió repetir el nivel de 2024-25, donde había terminado noveno en La Liga y había llegado a cuartos de final de la Copa del Rey. Aun así, el acuerdo le ofrecía a Munoz el tipo de protagonismo que reclamaba. Y el extremo respondió sobre el césped, con aportaciones relevantes para frenar el riesgo de descenso.
El equipo logró mantenerse por muy poco, gracias a un mejor registro en el mano a mano dentro de un triple empate a puntos con Mallorca y Levante. En ese contexto, fueron decisivos dos momentos: su gol ante Levante en diciembre y su asistencia en el empate frente a Mallorca en marzo.
Esos dos episodios forman parte de las ocho contribuciones de Munoz en términos de goles o asistencias que registró en La Liga. Solo Ante Budimir, delantero de Osasuna con 17 tantos, participó de forma directa en más acciones de gol para el club durante esa campaña. Además, Munoz tuvo que mantener el ritmo pese a molestias físicas, con el objetivo de sostener la lucha de Los Rojillos en la máxima categoría.
El rendimiento le valió dos premios de Jugador del Mes. En marzo llegó, además, su primera llamada con la selección absoluta de España. De hecho, en su debut internacional anotó para España desde el banquillo ante Serbia.
A pesar de contar con solo dos partidos con la camiseta de España cuando el seleccionador Luis de la Fuente confeccionó la convocatoria para el Mundial, Munoz convenció lo suficiente para colarse entre los 26 jugadores destinados al torneo.
De la Fuente lo describió como alguien con gran proyección. “Creo que es un chico con un potencial futbolístico enorme y ha demostrado con la selección, al máximo nivel internacional, que también está preparado para competir ahí”, afirmó en el programa “Los Desayunos” de RTVE.
El giro del mercado: Liverpool activa la cláusula
Mientras España se preparaba para buscar su primer Mundial desde 2010, la otra gran historia alrededor de Munoz fue la elección de su próximo destino. El nombre del jugador sonó como posible refuerzo para Newcastle, aunque el debate se extendió con el interés de Manchester United y Bayer Leverkusen y, según se comentaba, también Barcelona.
Todo cambió en la recta final. A última hora del miércoles se informó que Liverpool activó la cláusula de rescisión de 40 millones de euros (34,5 millones de libras y 46 millones de dólares) y que Munoz eligió finalmente incorporarse a Anfield.
Perfil futbolístico: velocidad, regate y trabajo sin balón
Munoz encaja en el tipo de extremo que suele enganchar al público por su forma de encarar. Es rapidísimo y tiene una capacidad de regate destacable, con tendencia a ir directo contra el rival. Esa actitud, de cara a portería y en situaciones de uno contra uno, suele traducirse en espectáculo en las gradas.
También ofrece versatilidad: puede jugar por cualquiera de las bandas e incluso ubicarse algo más hacia el centro, detrás de un delantero. A eso se suma un rasgo que en Liverpool valorarán especialmente: su disposición para trabajar. De la Fuente lo calificó como “muy humilde”, y la energía y el compromiso se vieron durante la batalla por la permanencia con Osasuna.
En momentos donde algunos delanteros jóvenes podrían desconectarse o reservarse, Munoz no lo hizo. Jugó con dolor para asegurar que su equipo siguiera en La Liga. Esa entrega lo convierte en un jugador interesante para el trabajo defensivo desde arriba y para las presiones intensas, aunque en Osasuna esos aspectos no se explotaran tanto por el contexto de juego del equipo.
El área más evidente para evolucionar es el “producto final”. No es un problema raro en futbolistas jóvenes: con solo una temporada completa en el primer nivel, todavía debe ganar precisión y lectura. Con el paso del tiempo, esa mejora debería llegar, y entonces se combinará con otras virtudes: su forma de ser directo, la confianza para intentar el disparo y su capacidad para romper la marca y generar espacio para el centro.
Cuando consiga afinar la puntería y la toma de decisiones, puede convertirse en una amenaza más seria y más determinante en la zona final del campo.
Comparaciones con Gordon y guiños a Jota
No sorprende que, dado el interés de Newcastle, se hayan trazado paralelismos con Anthony Gordon, el internacional inglés que acaba de dejar a los Magpies para vestirse de azulgrana. Ambos comparten una manera valiente de atacar: son directos, seguros con el balón y capaces de ser tanto creadores como anotadores, aunque todavía están en el camino de maximizar su impacto en esa faceta. Además, el componente de trabajo defensivo también encaja en la comparación, ya que Gordon no carece de disciplina en tareas defensivas.
En el momento de recibir y acelerar, también hay destellos que recuerdan al final de la etapa de Diogo Jota: la positividad al regatear y el deseo de progresar metros arriba. En esencia, Munoz no es el extremo más “escénico” del circuito, pero sí concentra calidad técnica, energía y agresividad suficientes como para ser muy efectivo.
España y el Mundial: aprendizaje antes del gran salto
Munoz espera tener oportunidad de mostrarle a la afición de Liverpool lo que puede aportar durante la campaña de España en el Mundial. De momento, fue suplente no utilizado en el partido decepcionante ante Cabo Verde con el que los actuales campeones de Europa comenzaron el verano, el 15 de junio.
El torneo debería ser una experiencia potente para el futbolista de 22 años, justo cuando se prepara para dar el salto a un equipo grande de la Premier League. Incluso si no acumula muchos minutos, el entorno de alta exigencia le enseñará mucho.
Ese “modo presión” ya lo conoce por experiencia previa en Real Madrid. De hecho, el lado negativo del foco mediático llegó a empujarlo a desactivar sus redes sociales después de fallar una gran ocasión en la derrota del Clásico ante Barcelona en mayo del año anterior. Otro contacto con ese escenario en la selección puede ayudarle todavía más antes de convertirse en representante de otro club de élite como Liverpool.
La etiqueta de 40 millones de euros no es una cifra disparatada en el mercado actual, pero sí es una señal clara de lo que piensan los Reds sobre Munoz. Por ese precio, se espera que contribuya de manera importante en la próxima temporada, aunque lo haga dentro de una rotación de jugadores de banda.