El motor de Inglaterra en el Mundial: Kane y Bellingham lideran con 6 goles
Dos figuras de primer nivel, el delantero de Bayern Múnich Harry Kane y el mediapunta de Real Madrid Jude Bellingham, han sido el motor de Inglaterra para alcanzar las semifinales del Mundial, con seis goles cada uno en la misma cantidad de partidos.
Inglaterra llega a semifinales con Kane y Bellingham como líderes
| Elemento | Dato | Contexto |
|---|---|---|
| Goles de Kane | 6 | En el mismo número de encuentros |
| Goles de Bellingham | 6 | En el mismo número de encuentros |
| Próximo rival | Argentina | Semifinal en Atlanta |
| Posible encargo a Anderson | Marcaje a Messi | Trabajo compartido defensivamente |
Sin ellos, los “Three Lions” probablemente ya estarían en casa y pensando en la pretemporada. En cambio, su horizonte inmediato es un duelo de alto voltaje: se medirán con Lionel Messi y con la vigente campeona, Argentina.
Con camisetas del 9 y del 10 como emblema, Kane y Bellingham volverán a ser claves para fabricar instantes que cambien el partido, especialmente en un choque contra una selección sudamericana que no tiene intención de renunciar a la corona mundial.
Para que ambos talentos brillen plenamente, el plan necesita un bloque que haga el trabajo menos vistoso, el que rompe líneas y recupera el balón. Inglaterra dispone de “soldados” dispuestos a sostener esa tarea en el campo.
Uno de esos nombres es Anderson, que además carga con una etiqueta de 116 millones de libras (155 millones de dólares). En el rol de contención se ha adaptado con naturalidad: ha perfeccionado la recuperación y el avance del balón tras hacerse con la posesión.
Una voz que lo respalda es Pallister, quien, al ser consultado por quién, pese al protagonismo de Bellingham y Kane, ha pasado relativamente desapercibido haciendo su función con discreción, respondió: “Probablemente Anderson. Ya tiene su movimiento encaminado en el City. Me hubiera gustado que miraran lo de Man United, pero no creo que realmente estuvieran en la puja por él”.
El exfutbolista añadió que el rendimiento del mediocentro se entiende por el contexto: “El trabajo que ha hecho es notable; algunas condiciones son muy complicadas: jugar a gran altitud, con humedad, con calor. Es un jugador que no le teme a la faena”. Como ejemplo citó partidos con exigencia extrema, destacando su ritmo y su capacidad para recuperar.
También señaló su duelo reciente contra Erling Haaland: “Fue interesante verlo contra Haaland. Van a ser compañeros el año que viene y, digamos, Haaland lo empujó un poco y él cayó con demasiada facilidad. Pero, aun así, creo que ha tenido un buen torneo”.
Aun así, no todo es perfecto. Aunque Anderson ha sido útil y eficiente en lo que se le pide, hay grietas en su armadura: se considera que todavía puede crecer en aspectos que lo vuelvan un futbolista más completo.
Otro exintegrante de Inglaterra, Gary Linker, opinó en el podcast “Rest Is Football” que el mediocentro a veces se adelanta al salto: “Hay un punto: a veces puede saltar un poco pronto. Si tienes a Bellingham y a Declan Rice delante de él, a veces se siente un poco abierto el espacio frente a la línea de cuatro. Es brillante, pero eso preocupa. Quizá sea porque jugábamos contra Noruega y no contra Argentina, Francia o España”.
Micah Richards, exdefensa de City y de la selección inglesa, coincidió en el potencial, pero ajustó la lectura táctica: “Yo pienso que es un ocho, no creo que sea un seis. Técnicamente es demasiado bueno; su rango de pase es muy amplio. Tiene tanta energía que sube y baja y quiere estar siempre en el juego. Es un jugador fantástico, pero debe ser más disciplinado”.
Richards remató con un ejemplo de castigo inmediato ante rivales de élite: “Si juegas contra Francia y Olise está en el 10, te hacen daño enseguida. Son detalles pequeños: si los corrige, puede llegar a ser lo que quiera. Man City lo fichó: justo eso es lo que necesitan, energía”.
En cuanto al encaje con otras piezas, el exdefensa explicó: “Pero es difícil. Rice es un corredor, no es un seis; es un ocho. Jude es un ocho o un 10, y Anderson también es un ocho. Por eso algunos hablan de que Kobbie Mainoo juegue, pero Thomas Tuchel no lo ve así”.
De cara al partido en Atlanta ante Argentina, Anderson vuelve a ser candidato para repetir titularidad junto a Rice. Incluso se ha planteado que, por sus características, el jugador de 23 años podría cargar con una misión de marcaje personal sobre Messi.
En cualquier caso, frenar al “GOAT” no será tarea de un solo hombre: la contención tendrá que ser colectiva. Incluso Bellingham y Kane deberán sumarse al esfuerzo para influir en la zona decisiva, preparar el terreno para el golpe final y encaminar un desenlace que, si todo sale bien, los lleve a una final contra España el domingo.