El regulador inglés exige a la Premier League un reparto financiero más justo
El fútbol inglés atraviesa una contradicción financiera de enorme calado: mientras su competición principal conserva el liderazgo mundial en ingresos, el 94% de los clubes de las cinco primeras categorías registra pérdidas. El informe State of the Game, elaborado tras una investigación de 18 meses, alerta de que la riqueza de la Premier League no está sosteniendo con suficiente eficacia al resto de la pirámide.
Un modelo con ingresos récord y balances en rojo
El diagnóstico del regulador independiente del fútbol inglés, IFR, sitúa el problema en una dinámica de gasto inmediato y elevado, especialmente en el Championship y las divisiones inferiores. Muchos equipos comprometen su estabilidad a largo plazo para competir por ascensos, permanencias o posiciones deportivas que consideran imprescindibles.
El resultado es una dependencia creciente del dinero aportado por los propietarios y del endeudamiento. El IFR define ese escenario como una combinación peligrosa que deja a clubes e hinchadas expuestos si el inversor decide retirar su apoyo. La solvencia de una entidad puede quedar comprometida de forma inmediata cuando desaparece esa financiación externa.
David Kogan, presidente del organismo, remarcó la paradoja de un deporte que mueve 9.000 millones de libras al año y, aun así, mantiene a casi todos sus participantes en números negativos. Además, 32 clubes disponen de reservas de efectivo para menos de 30 días, una situación que, en caso de salida o fallecimiento del propietario, puede conducir directamente a la insolvencia.
La distancia entre Premier y Championship agrava el riesgo
La brecha de recursos entre categorías se ha convertido en uno de los ejes centrales del informe. Un club medio de la Premier League genera actualmente más de ocho veces los ingresos de uno del Championship, una diferencia que crea fuertes saltos económicos al ascender o descender.
Los pagos parachute, destinados a suavizar la caída de los equipos relegados desde la Premier, también aparecen bajo escrutinio. El regulador considera que ese mecanismo puede alimentar estrategias de gasto excesivo entre los aspirantes al ascenso, al elevar la presión competitiva y la necesidad de igualar presupuestos.
La fragilidad no se limita a los clubes que persiguen llegar a la élite. En la EFL y la National League hay 17 entidades cuyos costes operativos ya superan sus ingresos totales antes incluso de incluir el gasto salarial de las plantillas.
Los momentos que explican la alerta financiera
- La Premier League se consolida como la competición doméstica con mayor capacidad de generación de ingresos.
- La diferencia económica con el Championship supera una relación de ocho a uno para un club tipo.
- Los equipos de categorías inferiores aumentan su exposición a deuda y al respaldo directo de sus dueños para competir.
- El IFR detecta que el 94% de los clubes de las cinco principales divisiones pierde dinero y que 32 tienen liquidez inferior a un mes.
- El regulador plantea una intervención estructural para evitar nuevos ciclos de auge deportivo y deterioro financiero.
Un plan de seis puntos para proteger la pirámide
La respuesta propuesta por el IFR consiste en un plan de seis medidas orientado a contener el riesgo sistémico. Entre sus prioridades figuran unas mayores reservas de caja, una gestión más rigurosa de los riesgos financieros y planes de contingencia capaces de proteger a los clubes ante una retirada repentina de fondos.
El objetivo no es debilitar a la Premier League, sino preservar su condición de principal torneo del mundo mientras se refuerza el Championship como la segunda división más relevante a nivel global. La intención es reducir el impacto financiero de los cambios de categoría y frenar el modelo de “todo o nada” que ha afectado a numerosos clubes históricos.
Kogan subrayó que la actual etapa, marcada por los grandes contratos audiovisuales y la presencia de propietarios con alto poder económico, representa la oportunidad para corregir los fallos de base antes de que cambie el contexto favorable. El IFR cuenta, además, con potestad legal para examinar la idoneidad de propietarios y directivos al frente de los clubes.
Claves del informe
- El 94% de los clubes de las cinco principales divisiones inglesas opera con pérdidas.
- Un club promedio de la Premier supera en más de ocho veces los ingresos de uno del Championship.
- 32 entidades cuentan con menos de 30 días de cobertura de efectivo.
- En la EFL y la National League, 17 clubes tienen gastos operativos superiores a sus ingresos antes de pagar salarios.
- El regulador propone seis medidas para reforzar liquidez, planificación y estabilidad ante ascensos y descensos.