El relevo de Pochettino: candidatos y posibles entrenadores para EE. UU.
Desde que la selección masculina de Estados Unidos quedó eliminada del Mundial de 2026, la conversación sobre el futuro de Mauricio Pochettino no tardó en instalarse. La gran duda es si continuará como entrenador, si dará un paso al costado o si buscará una salida “amortiguada” mediante algún rol de asesoría que le permita desvincularse sin estridencias.
Lo que parecía más lógico era que, al terminar su contrato con la USMNT después del torneo, Pochettino se marchara para aterrizar en un club europeo anunciado más adelante. Sin embargo, el técnico ha evitado definiciones y, por ahora, su plan no queda del todo claro.
Lo que sí está nítido es el esfuerzo de la Federación de Estados Unidos por mantenerlo en el proyecto. Entre ambas partes ya existen conversaciones contractuales, y el director ejecutivo de la federación, JT Batson, aseguró que tanto Pochettino como su asistente, Jesús Perez, están aportando en la planificación a largo plazo. Batson lo explicó en una entrevista exclusiva antes de la eliminación del equipo.
“Queremos que una de nuestras figuras de las categorías juveniles esté enfocada en la selección masculina de Estados Unidos y no en otras selecciones con las que podría competir. Mauricio y Jesús dedicaron bastante tiempo a él esta mañana”, explicó Batson. “Están trabajando con nosotros en el diseño del complejo de atletas en el centro de entrenamiento nacional, basándose en lo que vivieron en Tottenham, Chelsea o PSG”.
El directivo remarcó además el objetivo deportivo inmediato y el horizonte. “Por supuesto están muy enfocados en que el equipo sea exitoso en las próximas semanas, y también quieren asegurarse de que todo lo que se hace tenga en mente el crecimiento sostenido de la selección masculina y de la propia federación. Se lo agradezco mucho”.
Mientras tanto, en el mercado Pochettino aparece vinculado con opciones en AC Milan, Real Madrid y también en la Premier League.
Tras la derrota de Estados Unidos ante Bélgica, que puso fin al camino en el Mundial, Pochettino no quiso entrar en el tema de su porvenir y respondió: “Ahora no es el momento para hablar de eso”. Jeff Carlisle informó que la situación sigue abierta y que, por el momento, “no hay un plazo específico” para decidir.
Si Pochettino finalmente se desvincula, la US Soccer tendrá que resolver una elección de alto impacto. En ese escenario, distintos analistas y reporteros pusieron sobre la mesa 11 nombres que la federación podría contemplar como sustitutos.
El futuro de Pochettino y la lista de candidatos: el gran dilema de la US Soccer
- Estados Unidos es eliminado del Mundial de 2026 y se activan las preguntas sobre la continuidad de Mauricio Pochettino.
- Se asume que, con el contrato por finalizar tras el torneo, el entrenador podría buscar un destino europeo, pero él evita dar certezas.
- La federación intensifica gestiones: hay negociaciones contractuales y el CEO JT Batson asegura que Pochettino y su asistente aportan a la planificación.
- Batson destaca el trabajo del cuerpo técnico con una figura juvenil y menciona la participación en el diseño del “village” en el centro de entrenamiento nacional.
- En paralelo, aparecen rumores de interés en Pochettino: AC Milan, Real Madrid y opciones en la Premier League.
- Tras la eliminación a manos de Bélgica, el técnico rehúsa hablar del tema y se indica que no existe un calendario definido para la decisión.
- Si hay salida, se consideran 11 reemplazos potenciales para dirigir el proyecto rumbo al Mundial.
- La federación busca retener a Pochettino y no solo por lo deportivo: también por el componente de planificación y estructura.
- El debate central no es únicamente “quedarse o irse”, sino cómo encajar a un nuevo entrenador en un ciclo largo.
- Los candidatos se reparten entre perfiles con experiencia en selección, recorrido europeo y propuestas con ideas tácticas diferenciadas.
Steve Cherundolo
Con el anuncio de que Steve Cherundolo será el entrenador de la selección masculina Sub-23 para los Juegos Olímpicos de 2028, se entiende que, en principio, su participación reduce el margen para que sea el relevo inmediato. No obstante, visto desde otra perspectiva, la federación podría estar preparando a Cherundolo para asumir el puesto completo de la USMNT antes del próximo Mundial.
Como jugador, Cherundolo fue convocado a tres ediciones de Copa del Mundo, aunque tuvo que retirarse de la de 2002 por una lesión. Como entrenador, consiguió tres trofeos con LAFC y pasó tiempo relevante como asistente en Europa.
Su estilo preferido busca que sus equipos se mantengan relativamente bajos para golpear en transiciones rápidas. Aun así, él mismo dejó una frase que abre el abanico: “Hay muchas formas distintas de ganar un partido”. Si llegara a dirigir a la selección, sería interesante observar cómo adapta ese enfoque a las características del plantel estadounidense.
Mikey Varas
Mikey Varas no parece ser la opción más mediática, pero sí cumple con varios requisitos que lo vuelven competitivo en la discusión.
En primer lugar, ya conoce el ecosistema de la federación. Fue asistente de la selección absoluta hace algunos años, luego estuvo al frente de manera interina en el tramo final de 2024 y, antes de eso, dirigió al equipo Sub-20 de Estados Unidos que conquistó el título de la Concacaf en 2022.
Además de la familiaridad con el entorno, Varas trabaja actualmente con la siguiente generación desde su rol como entrenador principal de San Diego FC. Desde el debut del club en 2025, su línea de trabajo ha buscado abrir oportunidades a futbolistas estadounidenses con proyección, como Duran Ferree, David Vazquez, Pedro Soma y Luca Bombino, entre otros.
Pero el punto que más marca su perfil es su manera de competir: un juego atrevido con protagonismo del balón, construcción valiente y presión agresiva. Con Varas liderando, el conjunto sorprendió la pasada temporada en la MLS y San Diego logró meterse en la parte alta de la tabla en la Conferencia Oeste.
B.J. Callaghan
La candidatura de B.J. Callaghan se plantea desde un ángulo distinto al de la mayoría. Tras un periodo largo de formación con Philadelphia Union bajo la dirección de Jim Curtin, Callaghan pasó dos etapas en cinco años como asistente de la USMNT con Gregg Berhalter.
Incluso tuvo un rol interino como entrenador del combinado estadounidense y condujo a la obtención del título de la Nations League de la Concacaf en 2023. Ese recorrido se destacó porque el equipo no pareció perder identidad ni rendimiento durante su mandato y porque ayudó a reencauzar a Giovanni Reyna tras el conflicto público entre las familias Reyna y Berhalter.
En 2024, cuando tuvo la oportunidad de dirigir Nashville SC, continuó mostrando argumentos: llevó al equipo a conquistar la US Open Cup en 2025. Al salir del receso por el Mundial, Nashville aparece primero en la Conferencia Este. Todavía no ha tenido una carrera larga en playoffs de MLS Cup, aunque vale recordar que en la primera ronda del postemporada de 2025 debió enfrentarse al que terminaría campeón, Inter Miami.
Callaghan es un nombre conocido para la US Soccer y entiende las dinámicas de un plantel nacional. Aun así, podría ser temprano para él si la federación se inclina por perfiles con más trayectoria acumulada.
Gareth Southgate
El debate de fondo es si el entrenador importa tanto cuando el reto es tan particular como dirigir selecciones. En el caso de Estados Unidos hacia el 2030, se busca un líder con experiencia comprobada en el plano internacional y en torneos con formato exigente.
En esa línea, Southgate aparece como un candidato a mirar. En su etapa con Inglaterra enfrentó presión enorme por acusaciones de rendimiento insuficiente, pero igualmente guió al equipo a dos finales de Eurocopa. La expectativa y el nivel de escrutinio podrían no ser igual de intenso en Estados Unidos, lo que podría adaptarse a lo que él busca en un nuevo desafío.
Sus críticos cuestionaron la selección de plantel, pero la USMNT no está en la misma situación que Inglaterra, que suele tener un abanico amplio de alternativas y decisiones complejas. Se valoró su liderazgo y su capacidad para construir cultura, un terreno donde Estados Unidos podría intentar ganar ventaja más allá de simplemente mejorar jugadores.
Pellegrino Matarazzo
Pellegrino Matarazzo es un caso poco común: un entrenador estadounidense que ha logrado impacto en múltiples ligas europeas.
En 2020 condujo a VfB Stuttgart al ascenso a la Bundesliga y después, con TSG Hoffenheim, logró clasificar a competición continental. Luego, menos de un año después de ser nombrado entrenador de Real Sociedad, llevó al club a conquistar la Copa del Rey, un hito relevante al convertirse en el primer técnico estadounidense en los cinco grandes campeonatos de Europa en ganar un trofeo importante.
Por eso, Matarazzo es un nombre conocido en el circuito de la federación y ya había sido mencionado cuando se abrió el proceso para el puesto en el pasado. Su estilo de alta presión y contraataques rápidos parecería una evolución natural de algunas ideas asociadas al trabajo de Pochettino.
La pregunta es el momento. Su etapa en Real Sociedad apenas comienza. En una entrevista con ESPN en abril pasado, Matarazzo afirmó que se sentía a gusto en su lugar actual, que aún busca crecer y desarrollarse, y que el día a día del fútbol de clubes es donde más se concreta ese proceso. También aseguró estar “abierto” a nuevos retos, aunque habrá que ver hasta qué punto se traduciría en una negociación real.
Pep Guardiola
Si Pochettino no continúa, se plantea que Estados Unidos debería ir “a lo grande” para atraer a Pep Guardiola, después de que dejara Manchester City al término de la temporada de clubes.
Se recuerda que Guardiola siempre mostró interés por dirigir una selección nacional. También se subraya su vínculo con Estados Unidos, especialmente con Nueva York, donde vivió durante su etapa de descanso tras salir de Barcelona y antes de incorporarse a Bayern. La idea sería que pudiera establecerse allí.
Guardiola, además, valora el enfoque mental que se asocia al deporte en el país. En el pasado mantuvo conversaciones constantes con entrenadores estadounidenses de otras disciplinas; se menciona su relación con Joe Mazzulla, entrenador de Boston Celtics.
Con Guardiola, el equipo también podría beneficiarse de una estructura pensada para potenciar su estilo, un juego intenso que requiere talento, energía y un plantel preparado para sostenerlo. Y, para la US Soccer, lo más relevante sería la posibilidad de impulsar una reestructuración del fútbol formativo y un plan de largo plazo para exprimir el talento juvenil que Estados Unidos tiene o podría tener.
La postura es clara: si la federación está dispuesta a apostar con la máxima intensidad, Guardiola sería el candidato ideal.
Jesse Marsch
La mención de Jesse Marsch puede provocar rechazo inmediato por su nombre, pero se considera un error que la US Soccer ni siquiera lo evaluara.
Se reconoce que durante su etapa como seleccionador de Canadá se ganó la reputación de incomodar al público deportivo estadounidense e incluso a futbolistas, aunque, a la vez, se destaca que Marsch es el entrenador de origen estadounidense con mayor perfil y resultados en su generación. Ha dirigido equipos en la Bundesliga con RB Leipzig y en la Premier League con Leeds United, y además cuenta con experiencia mundialista al llevar a Canadá a su mejor actuación histórica en Copa del Mundo.
¿Importa su personalidad áspera? Se plantea que, por lo general, el conjunto refleja el carácter del entrenador. En ese sentido, la selección podría volverse más agresiva y reactiva bajo su mando.
No se le considera un candidato perfecto: se admite que, en el debate, se prefiere intentar un acuerdo con Pep Guardiola. Aun así, se defiende que Marsch sería un entrenador estadounidense con experiencia europea y, por ello, debería estar dentro de la lista.
Julian Nagelsmann
Julian Nagelsmann, ex seleccionador alemán y ex entrenador de Bayern Munich, reúne experiencia en entornos de alta exigencia, trabajo en puestos grandes y herramientas tácticas modernas.
Con Hoffenheim logró entrar a la fase de clasificación de Champions League. Luego, condujo a RB Leipzig a semifinales de la Champions. En Bayern, acumuló un promedio de 2.31 puntos por partido en poco más de dos años. Con Alemania, también se señala que armó un equipo probablemente entre los más fuertes de Euro 2024. (Se añade que no fue el segundo mejor en el Mundial de 2026.)
Se considera que no es común encontrar la oportunidad de intentar convencer a un técnico joven —38 años— con historial notable y, además, con la motivación de rehabilitar su imagen y mantener su trayectoria sólida. Al estar por cerrar su etapa en Alemania, podría estar abierto al desafío. Su forma de ser, a veces con aristas, quizá le encaje mejor en Estados Unidos que en el contexto alemán.
La gran traba podría ser, precisamente, su nacionalidad. Se recuerda que el ciclo de Jürgen Klinsmann al frente de la USMNT terminó de forma convulsa, incluso con el fracaso de calificar al Mundial 2018. Aunque Klinsmann tenía un perfil propio, se plantea que podría ser pronto para invitar a otro entrenador alemán, sobre todo con ese componente de aspereza ya mencionado. De todas maneras, el argumento final es que se trata de un técnico excelente.
Thierry Henry
Mirando al objetivo del 2030, Thierry Henry aparece como una opción capaz de encender el arranque del proyecto. Su trayectoria como jugador de élite le da una perspectiva particular sobre lo que hace falta para triunfar tanto en clubes como en selecciones.
En el banquillo, también cuenta con un recorrido variado: trabajó en la academia del Arsenal antes de continuar en AS Monaco y CF Montréal. Pero su experiencia más sólida se ubica en el plano internacional. Fue asistente de Roberto Martínez en la selección de Bélgica y, con Francia, dirigió al equipo Sub-21, donde llevó al conjunto olímpico de 2024 a conseguir la medalla de plata.
Además, se considera que Henry conoce el sistema estadounidense lo suficiente como para llegar con preparación, sin perder una mirada global del juego.
Actualmente, Henry trabaja como analista de transmisiones para audiencias estadounidenses, cubriendo el Mundial y la Champions League. Su rol consiste, literalmente, en mirar, aprender y desmenuzar el fútbol con credibilidad. Se admite que pasar de ese trabajo a dirigir la USMNT es un salto, pero se cree que podría encajar.
Cuando se le preguntó hace un par de años si le gustaría ser entrenador principal de la USMNT, Henry fue contundente: “¿Conozco a los jugadores? Sí, los conozco. ¿Conozco la liga? Sí, la conozco. Es un juego distinto, no puedo hablar de eso ahora así, pero ¿querría ser entrenador en cualquier nivel? Sí, por supuesto. Es una de las cosas que me gustaría hacer”.
Thomas Frank
Se reconoce que Thomas Frank no está en su mejor momento de reputación. Su paso por Tottenham fue cuestionado en gran medida porque la plantilla, según la lectura general, no tenía coherencia y porque una larga lista de lesiones empeoró el panorama.
Cuando Frank entrenaba Brentford, consiguió que el equipo jugara por encima de sus recursos: es decir, más allá de su talento y de la estructura salarial. Para aspirar a resultados mayores con la USMNT, se necesitaría algo parecido: lograr que el equipo no se quede en el umbral de los mejores 16 de un Mundial, que sería el techo mínimo.
En lo táctico, se destaca que valora la flexibilidad y la adaptación según el rival, con la posibilidad de alternar entre sistemas con tres defensores o cuatro. En selecciones, sin embargo, ese nivel de ajustes es más difícil por el ritmo irregular y la poca continuidad. Aun así, se argumenta que esa capacidad puede volverse un punto a favor en otro sentido: un técnico de selección debe ajustar su plan a los jugadores disponibles, más que construir un sistema rígido con fichajes propios.
También se subraya que tiene experiencia internacional al dirigir para la Asociación Danesa de Fútbol y que su disponibilidad llega tras su destitución en Tottenham, lo cual haría que su candidatura no sea descabellada.
Brian Schmetzer
Se plantea una idea provocadora: ¿realmente importa tanto quién sea el entrenador de la USMNT? No hay consenso, pero se argumenta que un técnico malo puede perjudicar mucho más de lo que uno bueno puede impulsar.
Se cita una frase atribuida a Carlo Ancelotti: “Hay dos tipos de entrenadores: los que no hacen nada y los que hacen mucho daño”. Se considera que Ancelotti podría haber caído más en el segundo grupo en su etapa con Brasil en este Mundial, aunque el punto central es que el impacto del entrenador no es menor.
La US Soccer no necesitaría financiar la contratación de un técnico multimillonario de élite por la sola etiqueta de club grande. Lo que se busca es alguien capaz de guiar con solvencia al plantel, sin sobrepensar el proceso. Con un toque de trato humano y motivación, se podría construir un equipo que no llegue a una ronda eliminatoria mostrando solo desventaja en el marcador, sino también inseguridad y falta de preparación.
Se propone entonces mirar opciones estadounidenses que puedan aportar más que un salario. En esa línea aparece Brian Schmetzer, que solo ha entrenado equipos en Seattle, aunque se le reconoce un historial muy destacado en playoffs de MLS Cup para entrenadores de la liga y, sobre todo, una década como entrenador de Seattle Sounders, lo que ofrece un volumen de datos considerable.
La comparación final es directa: si el Mundial se entiende como una especie de playoffs de liga en escala, entonces tiene sentido apostar por perfiles que ya han demostrado capacidad en ese tipo de escenarios. Por eso se defiende la candidatura de Schmetzer como una alternativa a considerar.