Escocia cae 0-3 ante Suiza y Pocognoli sigue sin ganar como seleccionador
Escocia sufrió un duro golpe en Hampden Park al caer por 0-3 ante Suiza, un partido condicionado desde el minuto 11 por la expulsión directa de Jack Hendry y que dejó a Sébastien Pocognoli todavía sin triunfos en sus dos primeros encuentros al frente de la selección.
Claves del partido
- John McGinn alcanzó las 91 internacionalidades e igualó a Jim Leighton en el tercer puesto histórico de presencias con Escocia.
- La roja a Hendry, por una acción como último defensor, desarmó el plan escocés en el inicio del duelo.
- La selección lleva cuatro partidos sin marcar, su peor sequía ofensiva desde 1971.
- El equipo no deja su portería a cero en Hampden desde hace ocho encuentros.
- Pocognoli es el primer seleccionador escocés desde George Burley, en 2008, que no gana ninguno de sus dos primeros partidos.
McGinn asume el golpe y defiende a McBurnie
El centrocampista, uno de los referentes del vestuario, admitió que el estreno de Pocognoli como local terminó siendo un importante revés para un grupo que trata de adaptarse a una nueva idea táctica. Escocia se quedó en inferioridad numérica muy pronto y tuvo que rehacer su estructura, con Stephen Welsh entrando para recuperar solidez defensiva.
McGinn reconoció que hubo situaciones que el equipo pudo resolver mejor, aunque remarcó que el proceso de cambio apenas está comenzando. “Estamos abriendo una nueva etapa y aprendiendo otra forma de jugar. Fue un contratiempo grande”, señaló tras la derrota.
El capitán también pidió sacar conclusiones de una noche especialmente exigente. “Hay muchas cosas que aprender, pero también aspectos positivos que podemos extraer”, explicó, consciente de que el margen de reacción en la Liga de Naciones se reduce tras el 0-3.
Uno de los nombres respaldados por McGinn fue Oli McBurnie. El delantero quedó como referencia prácticamente aislada después de la modificación obligada por la expulsión y tuvo que sostener el trabajo ofensivo de un equipo con diez hombres. “Estuvo sobresaliente. Ha recibido muchas críticas con la camiseta de Escocia, pero era una tarea ingrata y lo dio todo por nosotros”, valoró el mediocampista.
Una reacción obligada en Skopie
McGinn destacó que competir con un jugador menos exige carácter y capacidad de resistencia, pero dejó claro que el próximo enfrentamiento ante Suiza tendrá un valor decisivo. “Es una prueba de personalidad; hay que aguantar y pelear. Es una curva de aprendizaje enorme y, cuando juguemos allí, ahora tenemos que ganar”, afirmó.
Antes de esa revancha, Escocia afrontará el sábado una visita a Skopie para medirse con Macedonia del Norte. Después recibirá a Eslovenia en otro compromiso en casa. La necesidad de recuperar gol, frenar la fragilidad defensiva y conseguir la primera victoria de la era Pocognoli marcarán una ventana decisiva para el combinado escocés.