Ferran Torres y la gorra “Make Spain Great Again”: polémica en la fiesta de Madrid
Tras un Mundial que dejó a España en la cima, el ambiente de fiesta en Madrid se vio alterado por una polémica inesperada: una gorra que lució el héroe del título, Torres, durante la celebración. El detalle, claramente inspirado en la estética política “Make America Great Again”, terminó provocando comentarios públicos desde Estados Unidos y abriendo un debate sobre la intención del jugador.
Quick facts
- Torres lució en el desfile de la selección española una gorra con guiños al lema “Make America Great Again”.
- El diseño repetía el formato original y cambiaba “America” por “Spain”.
- Donald Trump comentó públicamente que era “un buen tributo” y que el jugador lo habría hecho “muy bien”.
- Torres aún no emitió un comunicado formal sobre la gorra.
- La Casa Blanca difundió el momento en X con un mensaje celebrando el “movimiento”.
- España ganó el Mundial con un 1-0 en la final ante Argentina, gracias a un gol de Torres en la prórroga.
El estallido en redes llegó el día después del triunfo. En el recorrido por Madrid, Torres apareció con una gorra que remitía directamente al merchandising asociado a Trump, sustituyendo únicamente el texto central para adaptarlo a España. Ese gesto desvió la conversación desde el gol decisivo hacia una lectura política del atuendo.
Durante una intervención ante la prensa el viernes, Trump elogió lo que interpretó como un guiño del delantero. “Es un gran jugador”, dijo, y añadió que al ver una gorra esencialmente “Make America Great Again” le pareció un “buen tributo” que, en su opinión, Torres quiso hacer con intención positiva. Sus palabras alimentaron la idea de que el jugador podría alinearse con esa estética política.
Torres se convirtió en un icono en España el domingo, cuando anotó el tanto del 1-0 en la final ante Argentina desde la prórroga. Sin embargo, al día siguiente la discusión se centró en la gorra y en si el mensaje debía leerse como apoyo real o como ironía ligera. Hasta el momento, el atacante no ha publicado una explicación oficial.
Además, el episodio fue incorporado a la narrativa institucional de Estados Unidos. La Casa Blanca difundió el momento en la red social X, publicando un video del jugador con un texto que celebraba la idea de que “todos quieren sumarse al movimiento”. Con ello, el asunto pasó de la especulación a una apropiación pública del gesto.
El antecedente del Mundial 2026
El contexto político deportivo no es nuevo en este Mundial. En 2026, Trump intervino directamente para intentar revertir una sanción a Folarin Balogun, delantero estadounidense que recibió una roja en el partido de octavos de final contra Bosnia y Herzegovina. Tras esa decisión arbitral, el presidente habría realizado tres llamadas a Gianni Infantino, presidente de la FIFA, calificando el castigo como “terrible” y pidiendo una revisión.
El desenlace fue polémico: el Comité Disciplinario de la FIFA habría aplicado el artículo 27 para convertir la suspensión en una probation de un año, permitiendo a Balogun jugar ante Bélgica y multando a la federación de Estados Unidos. Infantino defendió que los órganos judiciales actuaron con independencia, pero el fallo generó rechazo en varios sectores del fútbol.
UEFA criticó la maniobra al considerarla una “ruptura de una línea roja”, mientras que la federación noruega presentó denuncias formales de ética ante FIFA y también ante el Comité Olímpico Internacional. Pese a que el movimiento no evitó la eliminación del equipo estadounidense, que cayó en el Round of 16 con un 4-1 ante Bélgica, Trump sí estuvo presente en el tramo final: fue fotografiado colocando la medalla a Torres tras el pitido final.
España, campeona otra vez
Más allá del ruido alrededor de la celebración, el título de Torres fue determinante. Su gol le dio a España el segundo Mundial de su historia, después del primero en 2010, y dejó atrás a Argentina nuevamente en una final tras el Mundial de 2022 disputado en Qatar. Este triunfo consolida a La Roja como una de las potencias del fútbol global.
El campeonato se apoya en un ciclo reciente de alta exigencia: viene precedido por el éxito en la Euro 2024 y por el oro olímpico logrado en París. Con todo, el desfile madrileño dejó una imagen que ya es parte de la conversación del torneo: el héroe del gol, convertido en protagonista por un símbolo que no dejó indiferente a nadie.