FIGC cierra el regreso de Roberto Mancini: seleccionador de Italia tras Gattuso
La Federación Italiana de Fútbol (FIGC) cerró el regreso de Roberto Mancini como nuevo seleccionador de la “Azzurra” tras la dimisión de Gennaro Gattuso en abril. El acuerdo llega después de un proceso de negociación marcado por bloqueos de último minuto y salidas internas, y confirma una apuesta por una figura de experiencia internacional para enderezar el rumbo de una selección golpeada por los últimos reveses.
Acuerdo y calendario del regreso de Mancini
| Evento | Dato clave |
|---|---|
| Elección del seleccionador | Roberto Mancini vuelve como entrenador tras la salida de Gattuso |
| Presentación oficial | Confirmada para el miércoles (según reportes) |
| Primer partido de la era Mancini | Debut en la Nations League vs Bélgica, 25 de septiembre |
| Objetivo inmediato | Reforzar la mentalidad tras la eliminación en penaltis ante Bosnia |
La designación se consumó tras negociaciones con varios candidatos que no llegaron a buen puerto. Mancini, que se desvinculó de Al-Sadd el mes pasado, quedó habilitado para retomar el rol de seleccionador italiano después de su etapa previa al frente de Arabia Saudita. Su nombramiento fue confirmado por la FIGC a través de una publicación en redes sociales, y su presentación oficial se producirá el miércoles.
El proceso de búsqueda, sin embargo, atravesó una crisis interna en la propia federación. El presidente Giovanni Malago frenó en el último momento la posibilidad de nombrar a Andrea Pirlo como entrenador. La decisión se vinculó con el papel de Pirlo como embajador de una firma rusa del sector de apuestas, lo que provocó un efecto inmediato en el organigrama: Paolo Maldini (director técnico) y Leonardo (asesor) presentaron su renuncia de manera simultánea, apenas 16 días después de asumir sus funciones.
En su comparecencia ante los medios del martes, Malago explicó que el tiempo se agotaba y que, por ello, la opción correcta era Roberto Mancini. Además, confirmó la llegada de Claudio Ranieri al proyecto como director técnico. El presidente remarcó que el puesto de director técnico no se confunde con otras funciones y sostuvo que se incorporó una modificación estatutaria para permitir que una figura distinta también pudiera ser presidente de “Club Italia”. En ese contexto, aseguró que necesitaba a alguien que compartiera la decisión de Mancini y que ese papel lo ocuparía Ranieri, quien habría firmado su compromiso minutos antes.
Antes de cerrarse sobre el italiano, la FIGC también mantuvo conversaciones ambiciosas con Pep Guardiola. No obstante, el acuerdo no avanzó por una exigencia salarial considerada inasumible: 17 millones de libras al año. Con ese portazo, la federación reorientó el plan hacia Mancini, que ahora deberá hacerse cargo de un grupo que quedó con la presión adicional de no haber alcanzado un tercer Mundial consecutivo.
El reto deportivo de Mancini arrancará de inmediato. Su segunda experiencia como entrenador de la selección italiana tendrá su estreno competitivo en la Nations League, cuando Italia visite a Bélgica el 25 de septiembre. Para ese momento, el foco estará puesto en reconstruir una “mentalidad frágil” tras la derrota en la tanda de penaltis ante Bosnia y Herzegovina en los play-offs de clasificación para el Mundial 2026.
Con tres títulos de Serie A y una corona de Premier League en su trayectoria como entrenador, Mancini llega con credenciales para aportar estabilidad en medio de la convulsión institucional. Su misión, más allá del primer compromiso, será devolver solidez al equipo y sostener el proyecto con un cuerpo técnico reforzado, encabezado por la figura de Ranieri como director técnico.