Gerrard critica a Liverpool: “falta malicia” tras el 2-2 ante Nottingham Forest
Liverpool volvió a dejar escapar puntos en un fin de semana clave tras empatar 2-2 con Nottingham Forest, en un partido en el que dominó la posesión pero no logró convertir su superioridad en control real del ritmo. El equipo de Iraola tuvo que remontar dos veces, y el empate terminó marcado tanto por las dificultades defensivas como por una discusión pública con el arbitraje tras una polémica decisión y un retraso en los cambios.
Empate con remontada doble y dos golpes de Nottingham
El encuentro se puso cuesta arriba para los locales en el minuto 24: Dan Ndoye abrió el marcador para Forest aprovechando un balón por encima de la defensa. Con el marcador en contra, Liverpool insistió en atacar y buscó alternativas, pero sufrió el impacto de un rival incómodo en la transición.
En la segunda parte, Morgan Gibbs-White amplió la ventaja desde el punto de penalti tras una falta de Alisson sobre Neco Williams. A partir de ahí, Liverpool aceleró su reacción y terminó encontrando el camino para rescatar el empate: Cody Gakpo puso un centro decisivo que habilitó a Alexander Isak, mientras que Victor Munoz también aportó con un remate que terminó ajustando el 2-2 final.
Dominio estéril: 69% de posesión y poca puntería
Los “Reds” controlaron el balón con un 69% de posesión, pero el dato que preocupa en lo futbolístico fue la producción ofensiva: apenas cuatro tiros a puerta y dificultades para imponerse al juego físico del rival durante gran parte del partido. Esa combinación dejó a Liverpool con la sensación de haber sido superior en el papel, aunque no con la contundencia necesaria para cerrar el encuentro.
Gerrard señala el problema: falta de agresividad y duelos
La actuación reavivó el debate interno sobre el carácter del equipo. El excapitán Steven Gerrard criticó con dureza a la plantilla y pidió que Iraola cambie la forma de competir, sosteniendo que el conjunto “se muestra demasiado amable” en los duelos. En su análisis, Gerrard remarcó que Liverpool no genera suficientes tackles, no gana la cantidad de duelos que exige el nivel más alto y carece de un componente de “destrucción” dentro del juego.
Además, argumentó que la diferencia se nota cuando el partido se endurece: la semana anterior, según su lectura, el equipo pudo haber ganado si hubiera estado más dispuesto a entrar en el choque, incluso asumiendo el riesgo de acumular tarjetas por ir a disputar cada pelota con más intensidad.
Gerrard insistió en que depender solo de talento técnico puede salir caro cuando llegan los momentos decisivos: el exlíder de la entidad advirtió que, sin esa “maldad” competitiva —más agresividad y exigencia en la disputa— el equipo corre el riesgo de no estar presente cuando se juegan las grandes metas de la temporada.
Iraola carga contra el arbitraje por el penal y los cambios
El técnico, por su parte, dirigió parte del enfado hacia los oficiales. En relación con el penal, Iraola sostuvo que la jugada ya estaba resuelta cuando se produjo el contacto y que, en su criterio, no se trató de una acción agresiva. El segundo motivo de protesta fue el tiempo perdido en las sustituciones.
Iraola explicó que tuvieron que esperar alrededor de tres minutos para efectuar los cambios y que el cuarto árbitro habría tenido un problema con el panel de control. Según su relato, el equipo ya había anticipado las modificaciones en dos o tres paradas antes del gol, pero el procedimiento se dilató de forma inaceptable.
En ese punto, el entrenador remarcó que un cuarto oficial no puede tardar ese tiempo en gestionar una triple sustitución, y añadió que el malestar venía también de un episodio previo, cuando no pudieron realizar cambios en la interrupción anterior y antes de un saque de banda consideró que el momento estaba disponible.
El reto inmediato para Iraola: equilibrar técnica y resistencia táctica
Más allá del debate mediático, el partido deja un desafío claro para Iraola: corregir la vulnerabilidad a la contra y, al mismo tiempo, mantener el dominio técnico que el equipo suele buscar. Con los rivales ya atentos a la forma en que Liverpool sufre cuando pierde la iniciativa y se le obliga a competir físicamente, el margen para ajustar tendrá que ser rápido si el equipo quiere sostener su campaña.