Grealish: el Manchester City mira a 2026-27 tras lesión y cambio de rol
Jack Grealish, figura clave en la historia reciente del Manchester City y protagonista de un recorrido irregular entre lesiones y cambios de jerarquías, vuelve a colocar su nombre en el centro de la conversación de cara a la temporada 2026-27. El extremo, que ya vivió la gloria europea con un “Treble” en su segunda campaña en el Etihad, afronta ahora el reto de sostener su forma física y competir por un puesto en un proyecto que ha dado un giro con la llegada de Enzo Maresca.
Key takeaways
- En el verano de 2021, Grealish se convirtió en el traspaso más caro del fútbol británico al llegar al Manchester City por 100 millones de libras (135 millones de dólares).
- Tras el “Treble” con el City, su peso ofensivo se redujo: terminó la campaña 2024-25 con 17 goles en 157 partidos.
- Perdió protagonismo con Pep Guardiola y fue cedido al Everton, donde inició bien, pero una lesión en el pie cortó su campaña en enero por una fisura por estrés que requirió cirugía.
- El Mundial quedó descartado: acumulaba 39 partidos internacionales absolutos y el Everton no ejecutó la opción de compra de 50 millones de libras (67 millones de dólares).
- Sharpe considera que Grealish necesita “un año” sin lesiones, y apunta que su regreso requiere 10 a 15 partidos para recuperar ritmo y confianza.
- En Manchester, Grealish entra en competencia con jugadores como Jeremy Doku, Antoine Semenyo, Phil Foden, Savinho y un fichaje reciente: Jeremy Monga, de 17 años.
De récord británico a una temporada marcada por el rol y las lesiones
Cuando abandonó el Aston Villa, club con el que había crecido, Grealish fijó un nuevo techo en el mercado británico: 100 millones de libras pagadas para que se incorporara al Manchester City en el Etihad Stadium. Su segunda temporada en el conjunto citizen terminó con un gran logro colectivo al conquistar el “Treble”, con el título de Champions League en su palmarés.
Sin embargo, el paso de los meses alteró su papel dentro del equipo. Con los métodos de Pep Guardiola, su creatividad pasó a estar más controlada y su producción individual también disminuyó con el tiempo. Al cierre de la temporada 2024-25, acumulaba 17 goles en 157 apariciones, un registro que refleja una presencia menos determinante que la observada en sus mejores etapas.
Everton, lesión y el Mundial que no llegó
La caída en la rotación se acentuó bajo una exigencia alta en el trabajo del entrenador catalán, lo que derivó en una cesión al Everton autorizada por la estructura del Manchester City. El arranque en Merseyside fue prometedor: incluso recibió el premio de Jugador del Mes en la Premier League.
Pero el escenario se truncó en enero por un problema en el pie. La lesión terminó siendo una fisura por estrés, que obligó a pasar por cirugía y a cerrar su temporada de manera prematura. En ese contexto, sus aspiraciones de Mundial se apagaron: sumaba 39 convocatorias con la selección absoluta y, tras la lesión, no pudo llegar a tiempo.
El Everton, además, decidió no activar la opción de compra fijada en 50 millones de libras (67 millones de dólares). La intención era que el precio pudiera ajustarse durante conversaciones de verano con el City, pero hasta el momento no se ha concretado acuerdo alguno para una incorporación definitiva.
Competencia por las bandas y un objetivo claro: volver a estar sano
Con Inglaterra sin que nadie se adueñara de manera estable del carril izquierdo durante el camino hasta las semifinales del Mundial en Norteamérica, el debate sobre los jugadores “al margen” del plan de Thomas Tuchel sigue abierto. En ese marco, Grealish continúa siendo una opción a considerar si logra recuperar continuidad.
El campeón de Premier League Sharpe, nacido en Halesowen, sostuvo que el City parece contar con varios perfiles para la izquierda, aunque no todos encajan exactamente en el mismo tipo de extremo rápido “de desborde”. A la vez, mencionó que Grealish y Cole Palmer podrían mantener el balón con solidez, pero dudó sobre que tengan siempre la velocidad necesaria para atacar la espalda cuando el partido exige ese recurso. También remarcó que, entre otros nombres, Anthony Gordon y Marcus Rashford tuvieron actuaciones destacadas en el torneo.
Sobre lo que Grealish necesita para la campaña 2026-27, Sharpe fue directo: el extremo requiere un periodo largo sin recaídas. Señaló que estar lesionado es un proceso mental y físico duro, porque implica rehabilitación extensa, perder dinámicas del grupo y regresar con el ajuste fino del ritmo y los tiempos de juego. Su idea es que, una vez superado el paso por el gimnasio y el retorno, Grealish necesita entre 10 y 15 partidos para volver a encontrarse y recuperar confianza.
La situación contractual también pesa en la planificación: Grealish tiene solo 12 meses restantes de contrato con el Manchester City. En el club deberá definirse si se busca una venta antes de que cumpla 31 años a mediados de septiembre o si se decide dejar que el jugador encamine su futuro hacia la condición de agente libre.
Un City renovado y más competencia en los flancos
Con Enzo Maresca como nuevo entrenador tras relevar a Pep Guardiola, el Manchester City ha “borrado el pizarrón” en su planteamiento interno. Aun así, Grealish no parte con espacio garantizado: la pelea por minutos en los costados es intensa y suma nombres como Jeremy Doku, Antoine Semenyo, Phil Foden y Savinho.
Además, el equipo incorpora competencia joven con el fichaje de Jeremy Monga, una promesa de 17 años que eleva todavía más la rivalidad por las alas. En ese contexto, el gran interrogante para Grealish no es el talento —Sharpe insiste en que tiene capacidad para dominar partidos, conducir, asistir y también anotar— sino la condición física y el tramo de continuidad que consiga sostener.