Hallgrímsson abandona la rueda de prensa tras acusaciones de racismo a Irlanda
La previa del nuevo duelo entre Irlanda e Israel quedó marcada por una fuerte tensión extradeportiva en Backa Topola. Heimir Hallgrímsson abandonó su comparecencia ante los medios después de que un periodista israelí acusara a futbolistas irlandeses de haber dirigido insultos racistas a sus rivales durante el primer partido entre ambas selecciones.
Una acusación que interrumpió la comparecencia
La situación se desencadenó cuando el reportero sostuvo que jugadores de Irlanda habían llamado “monos” a integrantes del combinado israelí. El responsable de prensa irlandés intervino de inmediato para desmentirlo de forma rotunda y calificó la versión de completamente falsa.
La conferencia no pudo continuar con normalidad. Aunque se intentó retirar el micrófono al periodista, este mantuvo su acusación y afirmó que no estaba mintiendo. Hallgrímsson optó entonces por dejar la sala y atender posteriormente a los medios irlandeses en un encuentro separado, fuera del recinto.
Además de ese cruce, la rueda de prensa estuvo dominada por asuntos alejados del terreno de juego, entre ellos una pregunta relacionada con un vuelo que había sido desviado.
El primer partido, condicionado por el conflicto
El anterior enfrentamiento entre ambos equipos ya había estado rodeado por el contexto del conflicto en curso. La plantilla irlandesa realizó varias acciones antes y durante aquel compromiso, decisiones que, según se explicó, fueron acordadas mediante una votación de los propios jugadores.
- Los futbolistas de Irlanda llevaron brazaletes negros.
- Agacharon la cabeza mientras sonaba el himno nacional de Israel.
- No participaron en el habitual intercambio de banderines entre capitanes.
La Asociación de Fútbol de Irlanda, por otra parte, abrió una investigación interna por una denuncia independiente: Adam Idah habría recibido insultos racistas de parte de aficionados israelíes en el encuentro disputado a comienzos de la semana.
La respuesta de Manor Solomon
Manor Solomon, capitán y atacante de Israel, respondió con dureza a los gestos de Irlanda tras el primer cruce. El futbolista aseguró que sus adversarios les dijeron cosas ofensivas durante el partido y anticipó una reacción de su selección en la revancha.
“Si dijera todo lo que pienso probablemente me sancionarían varios partidos”, expresó Solomon. El delantero afirmó que existe una relación de rechazo entre ambos grupos, pero recalcó su confianza en el plantel israelí para salir adelante y buscar una respuesta deportiva.
También defendió con vehemencia a su país, a sus ciudadanos y a los soldados israelíes. “Estamos orgullosos de vestir esta camiseta y de ser israelíes”, sostuvo, antes de señalar que Irlanda puede adoptar las medidas que considere, pero que su equipo mantendrá ese sentimiento de pertenencia.
Partido a puerta cerrada en Serbia
Irlanda e Israel volverán a medirse este domingo en Serbia, en un partido que se disputará sin público. Más allá del clima que rodea a la eliminatoria, Hallgrímsson pretende que su grupo concentre toda su atención en el fútbol.
El conjunto irlandés busca una victoria importante en la Nations League, con el desafío de aislarse de las controversias acumuladas fuera del campo para resolver en el césped un compromiso de alta carga emocional.