Hopkins mira al 2026: espera unirse a un contendiente sin presionarse
DeAndre Hopkins, cinco veces seleccionado al Pro Bowl y tres veces en el All-Pro, sigue siendo una referencia ofensiva para cualquier franquicia que busque un receptor capaz de ganar duelos y definir partidos. Sin embargo, en 2026, su nombre también aparece asociado a la pregunta que más pesa en la etapa final de una carrera: “¿Qué le pasó a DeAndre Hopkins?”.
La realidad es que el cierre de una trayectoria en la NFL rara vez llega con aviso y, cuando llega, suele ser difícil de asimilar. Algunos jugadores se retiran con el control total de su historia; otros quedan en silencio, como si el mercado ya no los estuviera considerando.
Hopkins está, en parte, justo en ese punto intermedio. En la temporada 2025 jugó para los Baltimore Ravens, un acuerdo que sobre el papel prometía mucho, pero que terminó diluyéndose en parte por el uso limitado que recibió dentro del plan ofensivo.
Aun así, ese panorama no borra la idea central que Hopkins mantiene sobre su valor de cara a 2026. En una aparición en SiriusXM NFL Radio, el receptor dejó claro que todavía se percibe con combustible competitivo.
“Sigo teniendo mucho fútbol por dar”, dijo Hopkins. “Pero no es una situación en la que me sienta aquí intentando forzar cosas ni salir a ser el súper jugador de temporada regular, porque eso es para los chicos; para la gente que quieren desarrollar y que reciba esos contratos para el futuro”.
En ese mismo diálogo, detalló cómo se ve dentro del rol de un equipo. “Sé que, en mi posición, soy un recurso; soy de esos casos especiales. Puedo ir y ganar uno contra uno con cualquiera en cualquier momento. Pero, últimamente, me han utilizado más como receptor en tercera oportunidad. El año pasado no me usaron en zona roja. Pero en tercera, van a poner a D-Hop ahí, van a venir a buscarme. No creo que cambie pronto”.
Con 34 años, el tipo de jugador que Hopkins representa normalmente cae en dos escenarios. El primero es pasar los mejores años con el único equipo que conoció, con un futuro cercano lleno de reconocimientos y un lugar en la historia de la franquicia. El segundo es aferrarse al amor por el juego, buscando unirse a un equipo que llegue con ambiciones claras de Super Bowl rumbo a un nuevo año.
Hopkins no se aleja de esa segunda posibilidad, aunque lo hace con una perspectiva que no suena apurada. “Entrando al año 14, me encantaría jugar para un competidor si se da ese momento”, comentó. “Pero no tengo prisa por salir a ser el súper jugador de temporada regular, porque para mí no se trata de una extensión de contrato”.
La lectura que deja su postura es directa: la campaña de 2026 podría ser su última oportunidad en el calendario. Ahora, el tiempo dirá si un equipo contendiente que tenga una necesidad —y aquí entra la posibilidad de que alguien del pasado vuelva a tocar la puerta, como los Kansas City Chiefs— decida llamar por él.
Lo que sí está claro es que, como insistió durante sus palabras, Hopkins se presenta listo para aportar con el mismo repertorio que lo convirtió en un nombre reconocido a nivel nacional, independientemente de la camiseta que termine usando.
- En 2025, Hopkins jugó con los Baltimore Ravens, aunque el plan ofensivo terminó aprovechándolo menos de lo esperado.
- De cara a 2026, el receptor sostuvo que aún se siente con rendimiento y que no busca forzar un papel de estrellato para la temporada regular.
- Explicó que su rol reciente se concentró más en tercera oportunidad y que no tuvo presencia en zona roja el año anterior.
- Admitió que, si se presenta la ocasión, le gustaría estar con un equipo competitivo, pero sin apresurarse por volver a ser figura principal.
- Dejó abierta la posibilidad de que su temporada 2026 sea decisiva y señaló que cualquier llamado de un contendiente lo encontraría preparado.