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Idrissa Gueye: “Queremos volver a casa” tras la salida de Senegal en el Mundial

Nicolás Vargas
Por Nicolás Vargas
5 julio 2026 7 min de lectura

ESTADOS UNIDOS — Idrissa Gueye, futbolista del combinado senegalés, habló con serenidad en la zona mixta tras el golpe anímico que supuso la eliminación de su selección en el Mundial. El mediocampista no ofreció la imagen de un equipo derrumbado, aunque sus palabras dejaron entrever una molestia mucho más profunda con el momento que atraviesa la escuadra nacional.

Gueye se mostró tranquilo y relajado ante los periodistas. Podría haber sido sorpresa, o quizá alivio por el fin del “torbellino” que significó la Copa del Mundo para las Teranga Lions. En cualquier caso, el discurso del jugador apuntó a un descontento latente, más allá del resultado que dejó fuera a Senegal.

“Desafortunadamente fue así como salieron las cosas, era nuestro destino. Nos cuesta explicarlo o entender la situación. Solo queremos ir al hotel, recoger nuestras pertenencias y volver a casa”, expresó.

Este Mundial terminó de cerrar un semestre insólito para Senegal: comenzó con la conquista de la Copa Africana de Naciones en circunstancias polémicas, después vivieron la retirada del título, pero aun así llegaron a Norteamérica con la seguridad de un campeón continental.

Pero primero, los aspectos positivos

El recorrido del torneo no fue un desastre total. Senegal logró mantener a raya a una Francia potente hasta el minuto 66, y pudo haberse puesto por delante con oportunidades claras en el primer tiempo, especialmente por medio de Nicolas Jackson e Ismaïla Sarr. Sin embargo, el partido se desordenó en el tramo final.

En su siguiente compromiso cayeron por 3-2 ante Noruega, aunque dejaron destellos ofensivos notables con Sarr como gran amenaza. De hecho, el resultado pudo ser distinto si no se hubieran producido errores llamativos de Kalidou Koulibaly, que además se presentó con falta de ritmo tras dos partidos en los que no lució al cien por ciento.

Luego llegó la exhibición contundente del 5-0 frente a Irak. Ahí influyó, claro, la expulsión de Rebin Sulaka en el minuto 13, pero el nivel senegalés en la segunda parte fue intenso, certero y agresivo. Con ese resultado, se convirtieron en el primer equipo africano en anotar cinco goles en un partido de Mundial, además de ser el conjunto con el que avanzó a la fase eliminatoria pese a perder sus dos primeros encuentros en el torneo.

Tras ese impulso, Senegal encontró velocidad en el juego: solo tres selecciones marcaron más tantos durante la fase de grupos. Por ello, muchos imaginaron que el paso siguiente sería neutralizar a una Bélgica poco convincente en los dieciseisavos.

Ahí, según el relato de lo ocurrido, “comenzó de verdad” el Mundial para Senegal.

Pero entonces apareció Bélgica

Con ese contexto, no sorprendió que Senegal tomara ventaja con Habib Diarra en el minuto 25. Seis minutos después del inicio del segundo tiempo, Sarr amplió la diferencia, redondeando una actuación que fortaleció su imagen en el fútbol africano tras un torneo destacado.

Las Teranga Lions parecían encaminadas hacia los octavos: avanzaban con relativa comodidad, sin mayores sobresaltos y con una calma que parecía acorde con el rótulo de campeones africanos.

Sin embargo, en el tramo decisivo, el entrenador Pape Thiaw cambió el guion. La gestión del partido durante la segunda parte fue clave para que el encuentro se le escapara a Senegal y se le acomodara a una Bélgica que hasta entonces había estado apagada.

Rudi Garcia, por su parte, buscó revertir el rumbo sacrificando a Jérémy Doku y Kevin De Bruyne, además de meter a Diego Moreira apenas pasada la hora para darle más mordiente al mediocampo. Pero los cambios de Thiaw provocaron el efecto contrario: Senegal perdió control y Bélgica ganó terreno.

  1. En el minuto 66, Thiaw retiró a Pape Gueye —posteriormente dejó el plantel hasta que se haya reemplazado al cuerpo técnico actual—, un jugador que había sido importante en partidos grandes y que venía con dos goles ante Irak. En su lugar ingresó el joven Lamine Camara.
  2. Camara recibió una tarjeta un minuto después de entrar y, a partir de ahí, su presencia fue temerosa. Más tarde terminó concediendo el penal decisivo que Youri Tielemans transformó para firmar el triunfo en el minuto 124.
  3. A pesar de haber entrado en el 65’, Camara perdió balones principalmente por problemas de control, más que por falta de colaboración con sus compañeros.
  4. En el 73’, Diarra fue sustituido por Pape Matar Sarr, otra modificación que debilitó el mediocampo. El jugador que venía marcando el ritmo de la presión quedó fuera, y el impacto en la interrupción del juego belga se notó.
  5. Diarra no tenía amonestaciones, no parecía fatigado y Senegal terminó cediendo aún más la iniciativa.
  6. En el 73’ también hubo cambios adicionales: Iliman Ndiaye, que había entrado en el once tras buenas apariciones previas, fue relevado por Ibrahim Mbaye, mientras que Sadio Mané fue sustituido en el minuto 94.
  7. La ausencia de Mané y de Ndiaye se sintió en una faceta concreta: entre ambos sumaron cinco de los nueve regates completados por Senegal, y esa producción ofensiva principal se desvaneció.

¿Quién es el responsable? ¿Thiaw o los futbolistas?

Tras el partido, Krépin Diatta, lateral derecho, sostuvo una postura clara. “Tuvimos la oportunidad de lograrlo, tenemos que dejar de inventar excusas. No se suponía que perdiéramos ese partido en ese momento. El equipo no tuvo carácter”, dijo.

“Cuando vas ganando 2-0 al 84’, tienes que mandar en tu defensa, aunque sea meter la cabeza ahí. Fallamos. No hay excusa. La gente merece más”, agregó.

La lectura del choque también deja margen para cuestionar si Thiaw pecó de exceso de confianza o si decidió reservar lo mejor para los siguientes retos. Lo cierto es que se perdió ritmo, ventaja y oportunidad en un momento determinante, y Gana Gueye evitó cargar la culpa en el entrenador.

“Creo que es fácil señalar las sustituciones. Si hubiéramos ganado, nadie hablaría de eso, pero cuando hay derrota siempre buscamos errores. Yo estaba un poco cansado. Le pedí al entrenador [que me sacara] porque ya no podía seguir hacia adelante”, explicó.

No sería la primera decisión de Thiaw que afecta a Senegal durante este Mundial. En el torneo, Koulibaly no había jugado a nivel competitivo desde comienzos de abril, tras una lesión extraña sufrida en un entrenamiento con Al-Hilal, de la Liga de Arabia Saudita. Aun así, pese a tener solo seis minutos de juego en un amistoso con Arabia Saudita, fue lanzado a la titularidad ante Francia.

Ante los franceses, lució lento y sus fallos desacomodaron a los que lo rodeaban frente a Kylian Mbappé. Contra Noruega y Erling Haaland, el panorama empeoró: el defensor, con 35 años, participó directamente en cada una de las tres anotaciones del equipo europeo.

Puede que todo haya sido falta de ritmo por no competir, puede que su recuperación no estuviera completa o puede que, como ocurrió en la Copa Africana de Naciones, Koulibaly ya no sea el futbolista de antes. En ese sentido, se plantea que su etapa como titular en esta selección debería quedar atrás.

En defensa, al menos hasta el final en el que el partido se les vino encima, Senegal se vio más sólido sin Koulibaly. Incluso pese a la baja del arquero Édouard Mendy por una lesión de ligamentos sufrida durante el duelo ante Noruega.

Cómo influyeron los temas fuera de la cancha en Senegal

Durante el Mundial, se habló mucho de lo que vivieron Senegal y Thiaw en el entorno interno: el estancamiento del contrato y otras problemáticas que impactaron al equipo, cuestiones que el entrenador y Koulibaly han comentado de forma abierta.

También se mencionaron reportes sobre el comportamiento de la delegación durante la competición, lo que obliga —según el clima instalado— a una revisión completa de lo ocurrido.

De cualquier manera, Thiaw no pareció el líder que desafió a Marruecos y llevó a Senegal a la Copa Africana en el norte de África a comienzos de año. En enero se lo veía seguro, con gestos incluso altivos, el pecho erguido y una sonrisa irónica. Durante el Mundial, en cambio, se mostró inquieto, con murmullos y agotado, aunque insistió en que esos asuntos fuera del campo no lo afectaron.

En el choque ante Bélgica, vestido completamente de blanco, cuando el marcador empezó a inclinarse en contra de su equipo, se vio impotente. Fue un contraste fuerte con el personaje que, en marzo, paseó el trofeo de la Nations Cup por el Stade de France.

También parece existir distancia entre el entrenador y los jugadores. Se menciona, por ejemplo, que Pape Gueye ignoró al técnico cuando fue reemplazado, y que el mismo futbolista anunció de inmediato su retiro internacional mientras el actual cuerpo técnico permanece en el cargo. En conjunto, la energía emocional del grupo habría perdido intensidad en los últimos seis meses.

Si Senegal pretende ser el campeón de África, el mismo contexto deja claro que se necesita una reestructuración. Más allá de Koulibaly, hay futbolistas como Sadio Mané, Mendy y Gueye, de 34, 34 y 36 años respectivamente.

Las Teranga Lions deben definir un plan que aproveche de manera constante a Ndiaye, pero también que permita que los más jóvenes se afiancen en el fútbol internacional.

“¿Quieres ver que se vayan los jugadores con experiencia? Yo no entiendo estas preguntas, desde el inicio del torneo”, respondió Gana Gueye cuando se le consultó por el futuro de los veteranos.

“Es igual en todos los equipos, de club o de selección, en todo el mundo: los jugadores con experiencia están para recibir los mensajes del entrenador y pasarlos al grupo. Ellos solo hacen lo que se supone que deben hacer. Nosotros no hacemos nada distinto a los demás equipos”, cerró.

Senegal también debe resolver una situación de comunicación pública que se vuelve cada vez más desfavorable. Se recuerda que en la final de la Copa Africana, el paso a un lado y el abandono del campo cuando se aplaudía en muchos lugares del continente fue poco deportivo. Además, se criticó la actitud de Pathé Ciss al agacharse de manera exagerada sobre el punto del penal —fingiendo lesión— mientras Tielemans se preparaba para ejecutar el último cobro en el tramo final.

Hay formas de ganar y hay formas de perder. Por lo visto, Senegal aún no ha aprendido a dominar ninguna de las dos.

Nicolás Vargas
Autor

Nicolás Vargas

Periodista deportivo y especialista en fútbol, Nicolás Vargas combina rigor informativo con lectura fácil. Analiza partidos, sigue el mercado de fichajes y traduce la actualidad deportiva en noticias útiles para el aficionado.

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