Inglaterra arrasa a Croacia 7-0 con Bellingham y Kane como figuras
Inglaterra firmó una noche demoledora en el Stadion Rujevica al aplastar por 7-0 a Croacia en la Liga de Naciones. El equipo de Thomas Tuchel resolvió el encuentro antes del descanso, al que llegó con cuatro goles de ventaja, y sostuvo su exhibición con una presión alta, transiciones veloces y una eficacia implacable.
Datos del partido
| Aspecto | Registro | Dato destacado |
|---|---|---|
| Resultado | Croacia 0-7 Inglaterra | Ventaja de 0-4 al descanso |
| Producción ofensiva | xG: 1,24-6,12 | 10 remates ingleses a portería |
| Control del juego | 64% de posesión | 746 pases completados por Inglaterra |
| Defensa | Un tiro croata a puerta | Portería a cero para Pickford |
Harry Kane abrió el marcador en el minuto 8, asistido por Jude Bellingham, y el propio mediapunta del Real Madrid amplió la diferencia en el 21. Croacia no encontró respuestas ante el ritmo visitante y sufrió dos nuevos golpes antes del intermedio: Anthony Gordon marcó en el 39 tras un pase de Jarell Quansah, mientras que Bukayo Saka hizo el cuarto en el 45.
La segunda parte mantuvo el mismo guion. Elliot Anderson habilitó a Kane para que el capitán completara su doblete en el 53. Saka volvió a aparecer en el 68, esta vez tras una asistencia de Kane, y Morgan Rogers selló la goleada en el 87 después de otra acción creada por Bellingham.
El 7-0 reflejó una diferencia total en el desarrollo. Inglaterra generó 6,12 goles esperados frente a los 1,24 de su rival, encadenó diez ataques de contraataque y combinó dominio territorial con contundencia en las áreas. Croacia apenas logró inquietar a Jordan Pickford, obligado a intervenir una sola vez.
Bellingham, Saka y Kane lideran la exhibición
Bellingham fue una de las grandes figuras con un gol y tres asistencias. Además de servir el primer tanto de Kane y el cierre de Rogers, preparó el segundo de Saka. Su capacidad para conducir, romper líneas y acelerar las jugadas dio a Inglaterra una superioridad constante en campo rival.
Saka castigó desde la banda derecha con dos definiciones, en los minutos 45 y 68, mientras Kane asumió su papel de referencia con dos goles y una asistencia. Gordon, muy incisivo en las transiciones, marcó su tanto y exigió continuamente a Josip Stanisic.
Anderson aportó despliegue y visión en el mediocampo, con el pase decisivo para el 5-0, mientras Alex Scott sostuvo el equilibrio en la zona central hasta su sustitución en el minuto 69. La estructura diseñada por Tuchel permitió que los jugadores ofensivos atacaran con libertad sin perder orden defensivo.
Solidez atrás y respuesta desde el banquillo
La defensa inglesa también sostuvo un partido de enorme autoridad. Marc Guehi anticipó numerosas acciones antes de que Croacia alcanzara el último tercio, Ezri Konsa controló la amenaza de Petar Musa y Quansah completó una actuación madura, coronada con la asistencia a Gordon. El equipo ganó cerca de dos tercios de los duelos aéreos.
Lewis Hall ofreció profundidad por la izquierda y cumplió en sus tareas ante Ivan Perisic antes de dejar el campo en el minuto 79. Pickford, aunque poco exigido, participó con seguridad en la salida de balón y conservó la concentración en los escasos momentos de presión local.
Tuchel movió el banquillo sin que Inglaterra redujera su intensidad. Rogers entró en el 69 y aprovechó su oportunidad con el séptimo tanto. Eberechi Eze aportó control técnico durante los últimos veinte minutos, James Garner reforzó el centro del campo y Morgan Gibbs-White y Myles Lewis-Skelly ingresaron en el 79 para participar en el tramo final.
La goleada supone una declaración de fuerza para la selección inglesa en la competición. Con una propuesta agresiva para recuperar arriba y una contundencia excepcional al contragolpe, el conjunto de Tuchel firmó una de sus actuaciones ofensivas más completas.