Inglaterra y Croacia: el debut mundialista con examen de rival en el Grupo
Las “tormentas” quedaron atrás y el trabajo de preparación ya pasó página. Con el ritmo de los entrenamientos aliviado y los últimos ajustes completados, Inglaterra y Croacia se ponen rumbo al debut mundialista con una cita marcada por el choque de generaciones y por la necesidad de empezar con autoridad en el Grupo.
Inglaterra abre el Mundial ante Croacia en Dallas
El conjunto de Thomas Tuchel inicia su aventura en la Copa del Mundo el miércoles en Dallas, donde enfrentará a Croacia. El rival balcánico, con una población inferior a los cuatro millones, ha vivido una evolución notable en la última década: de ser considerado una alternativa oscura pasó a consolidarse como un combinado con credenciales internacionales.
En los últimos ciclos, Croacia alcanzó la final del Mundial de 2018 y cerró la edición de 2022 con un tercer lugar. Además, el antecedente más cercano entre ambos en un torneo de esta magnitud se remonta a aquel 2018, cuando se vieron en semifinales: los croatas llegaron perdiendo y lograron empatar, para terminar imponiéndose en el tiempo extra.
Ambiente en Croacia: dos lecturas para el debut
El clima entre la afición croata es, en esencia, dual. En una vertiente, el pensamiento se apoya en el rendimiento reciente: el equipo sigue cargando con la expectativa de que la inercia positiva continúe tras el tercer puesto en Catar 2022 y la condición de subcampeón en Rusia 2018. En la otra, aparece una mirada más realista, con la sensación de que el ciclo no puede prolongarse indefinidamente y que este torneo podría funcionar como un “descenso” respecto al pico alcanzado en los últimos años.
La lectura emocional gira en torno a un relevo generacional. Hace apenas seis semanas, la conversación giraba en torno al posible retiro de Luka Modric al finalizar la Copa del Mundo; sin embargo, con lo ocurrido en el entorno del futbol europeo, la probabilidad de que continúe se ha ajustado. En ese mismo marco, el final de etapa también se asoma para Ivan Perisic, Andrej Kramaric y, potencialmente, Mateo Kovacic.
Incluso se menciona que el desenlace podría alcanzar a Zlatko Dalic. La idea que se repite es que su recorrido comenzó en 2017 y que, pese a un arranque irregular, terminó construyendo una historia extraordinaria que lo llevó hasta este punto. Para él, más que escribir un nuevo capítulo con caras totalmente nuevas, el enfoque sería cerrar un ciclo con lo que el camino ya le dio.
Apoyo en las gradas: el reto de atraer desde Norteamérica
El público croata, se anticipa, crecerá sobre todo desde la base instalada en Norteamérica. Tal como se vio en el partido de Bosnia en Canadá, la mayor presencia suele venir desde poblaciones locales vinculadas a cada selección. En el caso de Croacia, ese impulso se proyecta con fuerza para el compromiso en Toronto.
Al mismo tiempo, se subraya que el fútbol no ha tenido un salto tan grande “de este lado del Atlántico” como ocurrió en Catar, debido a varios factores: el costo aparece como el obstáculo principal y también influye el momento en el que salieron a la venta los boletos, coincidiendo con protestas contra ICE. Con ese escenario, resulta más sencillo entender por qué parte de la afición decide no desembolsar varios miles de euros por viajar.
Claves del partido: ritmo, sistema y duelo por bandas
De cara al choque con Inglaterra, se instala una preocupación concreta: el ritmo que puede imponer el equipo inglés podría ser un desafío para Croacia, especialmente por cómo se mueve y cómo acelera el rival. Aun así, no hay una idea generalizada de que Inglaterra vaya a “aplastar” a su adversario. Más bien, el foco está en cuestiones de forma, en la solidez defensiva y en el rendimiento individual, con impacto directo en cómo se sostendrá el partido.
En los amistosos, una de las dudas que se repite es la falta de velocidad en la retaguardia croata. Para compensarlo, el plan habría sido ajustar con una línea de tres defensores, algo que se intentó en amistosos de marzo. Esa variante se probó ante Bélgica y, según el análisis, es muy probable que se repita ante Inglaterra.
El problema es la ejecución: el sistema no termina de encontrar el “encaje” perfecto en cuanto a perfiles, porque no se dispone de laterales con el perfil de wing-back. Josip Stanisic es un lateral de nivel, pero no puede aportar la faceta ofensiva que exige esa función. En el otro costado, se reconoce que Ivan Perisic puede correr durante todo el partido, aunque se menciona su edad como un factor a considerar.
Si el plan se estira hacia cuatro defensores, entonces surge otra cuestión: en el medio no siempre hay la velocidad suficiente para dar cobertura a la defensa, lo que puede dejar espacios y provocar que el equipo se vuelva más expuesto. Por eso, la expectativa más realista es ver cambios de formación según el desarrollo del encuentro y según el objetivo del momento.
Jugadores ingleses que pueden marcar la diferencia
Para que Inglaterra tenga un buen partido, la zona de flancos aparece como el terreno preferido. El análisis apunta a que Marcus Rashford o Anthony Gordon buscarían recortar hacia el centro, aprovechando la amplitud de un lado potencialmente más abierto entre la línea central croata. La clave sería encontrar espacio en esos pasillos y sostener el control del partido desde la amplitud.
Además, se recuerda un antecedente reciente: cuando Croacia jugó contra Brasil en los amistosos de marzo, el equipo fue castigado por la velocidad y el impacto de Vinícius Júnior. Si Croacia logra activar su juego de posesión o neutralizar las amenazas inglesas, el plan croata tendría margen para funcionar.
En el detalle ofensivo, el peligro para Croacia se asocia con Bukayo Saka, con Rashford y también con los futbolistas que puedan entrar desde el banquillo para desequilibrar.
- Eberechi Eze podría encargarse de un penal para Inglaterra en el Mundial, aunque no modificaría su forma de ejecutar por cómo se prepara el lanzamiento.
- Hay debate sobre si la etapa de delanteros de clase mundial en Inglaterra —mencionando a Lineker, Shearer, Owen, Rooney y Kane— está cerca de su final.
- Para el Mundial de 2026 se señalan como temas de fondo la fatiga y la condición física, además de la pregunta por el once: si Gordon y Stones deben ser titulares.
Los nombres croatas a vigilar
En la construcción croata se remarca una idea central: no siempre se trata de un equipo que acumule goles con facilidad. En ese contexto, Luka Vuskovic figura como una de las piezas importantes y se da por hecho que podría ser titular. Se menciona que viene de una temporada destacada en Hamburgo y que su presencia serviría también como oportunidad de consolidación: un reto para demostrar en la élite defensiva frente a uno de los rivales más fuertes del grupo.
En la parte ofensiva, se pone el foco en Petar Musa. Se recuerda que juega en la MLS y que su vínculo con Dallas lo coloca en un escenario de “localía” futbolística. En los últimos seis meses habría ganado argumentos para ser el nueve centro titular de Croacia, antes ocupado por Ante Budimir. Se describe a Musa como un tipo de delantero que funciona como referencia de área, aunque con una movilidad superior frente a otras alternativas disponibles en ese rol.
Desde el punto de vista croata, el objetivo sería que Musa atraiga marcas y habilite carreras para los mediapuntas ofensivos que deben llegar por detrás o por los costados de las líneas rivales.
Luka Modric: ¿sigue al nivel de los grandes partidos?
La valoración sobre Luka Modric es contundente. Si Croacia empata con su rival tras los 90 minutos, el argumento sostiene que lo más probable es que el equipo termine ganando después, alrededor del minuto 120. Se destaca la energía y el nivel de compromiso que aporta Modric como figura central, algo que se considera difícil de igualar en el fútbol.
Incluso se compara su continuidad con la generación que se despedirá del torneo, señalando que ha podido competir durante la temporada a un nivel elevado. Al mismo tiempo, se reconoce un matiz: el desgaste acumulado reduce su capacidad para jugar dos partidos por semana completos, algo que en el máximo nivel europeo —Serie A y Champions League— es una exigencia constante, mientras que en el entorno actual su gestión física sería menos exigente.
Entre los beneficios de la fase de grupos se menciona que hay seis días entre cada partido. Eso, salvando el traslado, permitiría a Modric recuperarse lo suficiente para rendir entre 75 y 90 minutos en cada compromiso.
Como respaldo, se subraya la presencia de Petar Sucic, de Inter Milán, como una alternativa de alto nivel. También se contempla el caso de Kovacic, cuya disponibilidad física podría exigir rotaciones.
Pronóstico y escenario del partido
La predicción que se plantea es que podría tratarse de uno de los encuentros menos brillantes, con pocas ocasiones y un guion más plano. No sería una sorpresa un 1-0 para Inglaterra. En esa línea, el marcador más probable que se menciona sería un 1-0 o incluso un 0-0.
El razonamiento incluye un espejo reciente: durante la Eurocopa 2020 en Wembley, cuando Inglaterra se enfrentó a Croacia, el día era muy caluroso y el equipo inglés se puso por delante con un tanto temprano. En los últimos 60 minutos, el encuentro se transformó casi en un entrenamiento, porque nadie quería exponerse a gastar energía innecesaria. La posibilidad de que se repita un patrón similar también se considera real.
Al mismo tiempo, tanto Inglaterra como Croacia saben que los puntos para avanzar probablemente llegarán con los rivales restantes del grupo. En otras palabras, se espera que el camino a la clasificación se construya contra Panamá y Ghana, más que dependiendo exclusivamente de lo que ocurra en el enfrentamiento directo entre ambos.
| Marcador posible | Lectura del partido |
|---|---|
| Inglaterra 1-0 | Resultado factible con partido controlado y pocas opciones. |
| 0-0 | Guion de bajo ritmo y desenlace táctico sin grandes riesgos. |