Irlanda e Israel empatan en Serbia en un duelo marcado por la tensión քաղաքական
Irlanda e Israel empataron 1-1 en Serbia en un partido disputado a puerta cerrada, trasladado al TSC Arena por motivos de seguridad operativa y marcado por una fuerte tensión política dentro y fuera del campo.
Claves del partido
- Troy Parrott adelantó a Irlanda desde el punto de penalti durante la primera mitad.
- Dor Peretz igualó para Israel apenas dos minutos después de la reanudación.
- Los futbolistas llevaron brazaletes negros con mensajes diferentes vinculados al conflicto en Oriente Medio.
- Hubo enfrentamientos entre ambos equipos cerca del túnel al descanso, con tensión que continuó tras el pitido final.
- El empate mantiene a Irlanda tercera del Grupo B3, igualada a puntos con Kosovo.
Un duelo condicionado por la tensión extradeportiva
El encuentro era formalmente local para Irlanda, pero tuvo que jugarse en territorio serbio ante las preocupaciones de seguridad. La ausencia de público y la retirada de la publicidad comercial del césped reforzaron el carácter excepcional de una cita ya rodeada de tensión geopolítica.
Parrott convirtió un penalti para poner por delante al combinado irlandés, aunque Israel encontró la respuesta nada más volver de los vestuarios. Peretz marcó el 1-1 en el minuto 47, resultado que no se movió pese al clima de máxima fricción entre los dos bloques.
La situación se agravó al término de la primera parte, cuando se produjo una pelea cerca de los vestuarios. La discusión involucró a jugadores de ambas selecciones y las diferencias no se apagaron después del partido. El incidente podría acabar bajo revisión disciplinaria de la UEFA.
El seleccionador de Irlanda, Heimir Hallgrímsson, evitó entrar en detalles sobre lo ocurrido. “Estaba allí, pero no voy a comentarlo. Probablemente será algo que examine un comité disciplinario”, señaló tras el encuentro.
Las relaciones ya venían deterioradas después de que el Gobierno israelí acusara a los jugadores irlandeses de “ceguera moral” por bajar la cabeza mientras sonaba el himno de Israel. Hallgrímsson pidió que la UEFA intervenga ante la posibilidad de nuevos cruces entre ambas selecciones: “No deberían volver a jugar entre sí. No nos corresponde decidirlo a nosotros, sino a la UEFA”.
El técnico islandés remarcó además el amplio respaldo a Palestina existente en Irlanda y sostuvo que no desearía que otra selección atravesara una situación como la vivida por su equipo durante las últimas dos semanas.
Irlanda mira ya a Austria y Kosovo
El empate llega después del 3-0 que Irlanda logró ante Israel el mes pasado en Debrecen, otro choque desarrollado bajo un contexto de fricción política. Esta vez, el punto obtenido en Serbia deja a los Boys in Green en la tercera posición del Grupo B3, empatados con Kosovo, segundo clasificado.
El calendario obligará ahora a Irlanda a pasar página rápidamente. El 14 de noviembre visitará a Austria en un exigente compromiso y, tres días más tarde, recibirá a Kosovo en un duelo directo que puede resultar decisivo para sus aspiraciones de ascenso automático o de acceder a la repesca.