Isha Johansen rompe con Infantino y pide su dimisión por “FIFA Forward Enterprise
La crisis abierta en el fútbol mundial por la propuesta “FIFA Forward Enterprise” suma un nuevo terremoto político: Isha Johansen, ex presidenta de la Federación de Sierra Leona y ex miembro del Consejo de la FIFA, se convirtió en la primera figura africana de alto perfil que rompe públicamente con el bloque de apoyo al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, y le pidió que dimita “por el bien del fútbol”.
Ruptura pública y cuestionamiento ético
Johansen sostuvo que las acciones de Infantino al impulsar el proyecto “FIFA Forward Enterprise” cruzaron una línea ética y que se ha producido una pérdida de confianza en su liderazgo que, a su juicio, podría ya ser irreversible. En declaraciones, expresó que “parece que se cruzó la línea” y que hubo una “brecha de confianza” en la manera de conducir el asunto.
La ex dirigente también señaló que su postura implica un quiebre con el discurso mayoritario de la dirigencia africana desde que estalló la controversia. Hasta su intervención, el apoyo desde el continente se mantenía prácticamente sin disenso visible entre responsables actuales y ex responsables de alto nivel.
En el centro de su crítica está el modo en que se presentó el plan y la legitimidad del encaje ético detrás de la propuesta, más que una animadversión personal hacia Infantino.
El contexto del “FIFA Forward Enterprise” y el choque de poder
El desafío más serio para el liderazgo de Infantino desde que asumió la presidencia en 2016 nació a partir del “FIFA Forward Enterprise”. La propuesta contemplaba la creación de una filial comercial valorada en torno a 20.000 millones de dólares y la posibilidad de vender una participación minoritaria a inversores externos.
El diseño del plan buscaba concentrar en esa nueva entidad operaciones clave que generan ingresos para la FIFA, incluyendo derechos audiovisuales, patrocinios y venta de entradas. Se mencionó la disponibilidad de hasta un 20% para inversores.
Además, el organismo comunicó a las 211 federaciones afiliadas que podrían recibir hasta 40 millones de dólares cada una durante el ciclo 2027-2030, si el proyecto avanzaba.
| Elemento del plan | Cifra / alcance mencionado |
|---|---|
| Valor estimado de la filial comercial | ~20.000 millones USD |
| Participación potencial para inversores | Hasta 20% |
| Pago estimado a federaciones (ciclo 2027-2030) | Hasta 40 millones USD por federación |
La iniciativa encontró una oposición frontal, en especial desde UEFA y también desde CONCACAF y la confederación asiática, tanto por el contenido como por el proceso de presentación. Infantino terminó retirando la propuesta y pidiendo disculpas, pero el conflicto se transformó en una confrontación más amplia sobre gobernanza y conducción.
En esa disputa, UEFA se colocó como punta de lanza y reclamó la salida de Infantino. Con el tiempo, el panorama pasó de la aparente tranquilidad para la reelección a una situación en la que el presidente podría enfrentar una salida forzada o un desafío en las elecciones.
Quiénes se suman y qué dice la dirigencia africana
Johansen no se expresó sola. El ex presidente de Liberia en la Federación de Fútbol y ex miembro del comité ejecutivo de la CAF Musa Bility también pidió que se reconsidere el respaldo a Infantino y advirtió que “África no debe convertirse en el muro que protege a una sola persona frente a la rendición de cuentas”.
En contraste, la CAF mantiene su posición: el comité ejecutivo respaldó de forma unánime a Infantino y su reelección prevista para 2027. Patrice Motsepe, presidente de la CAF, defendió públicamente al dirigente italiano al argumentar lealtad y sostuvo que en su entorno no se “apuñala por la espalda” a quienes han sido leales.
- Johansen pidió la dimisión de Infantino y afirmó que el problema es ético y de confianza.
- Bility reclamó revisar el apoyo y alertó sobre la falta de rendición de cuentas.
- CAF reafirmó su respaldo unánime al presidente de la FIFA y su candidatura.
- Motsepe respaldó a Infantino con argumentos de lealtad.
Johansen considera que esa defensa llegó demasiado pronto y podría reforzar una lectura incómoda sobre la relación entre el fútbol africano y la FIFA. Además, argumentó que el respaldo motivado por el dinero corre el riesgo de dejar en segundo plano la obligación de revisar la ética del proyecto.
La revelación personal y el efecto en la carrera electoral
La ex dirigente añadió un elemento clave: afirmó que Infantino le aconsejó personalmente retirarse después de visitarla en Sierra Leona y observar el clima de turbulencia alrededor de su presidencia. Según su versión, el mensaje fue que debía dar un paso al costado “por el bien del fútbol” porque la situación no tenía salida.
Johansen recordó que, cuando ella enfrentaba una lucha interna contra la corrupción y buscaba aplicar un código de ética y gobernanza, el respaldo de Infantino contrastaría con el escenario actual: “es irónico y preocupante”, sostuvo, al señalar que ahora Infantino quedaría cuestionado por lo que ella identifica como una brecha de integridad.
De cara a las elecciones, Johansen afirmó que Infantino “no va a estar sin oposición”, sugiriendo que el desafío podría crecer a medida que se endurecen las posiciones fuera de África. En su lectura, la reacción del continente ha sido marcadamente distinta, lo que abre una tensión adicional dentro del bloque que hasta ahora parecía alineado.
Por último, la ex presidenta de Sierra Leona insistió en que la necesidad financiera no sustituye el escrutinio ético. En su opinión, en el fondo domina una percepción silenciosa: que “África va a estar del lado” del proyecto simplemente por el dinero, sin discutir cómo se llega a esas cifras y si la forma de obtenerlas es moralmente defendible.