Italia se queda fuera de otro Mundial y abre paso a la era Pirlo
Italia atraviesa uno de los momentos más oscuros de su historia futbolística: no ha logrado clasificarse a tres Mundiales consecutivos, una sequía que se repite en las ediciones de 2018, 2022 y 2026. La situación resulta aún más dolorosa para los cuatro veces campeones del torneo, especialmente tras la ampliación del certamen a 48 selecciones, frente a las 32 de antes, lo que, en teoría, abría más puertas para competir por el billete.
La reconstrucción hacia 2030 y el papel de Pirlo
Ante el golpe recibido en la clasificación mundialista, La Gazzetta dello Sport ha puesto sobre la mesa un nombre que empieza a ganar fuerza dentro del proceso de reconstrucción: Andrea Pirlo. Según esa información, el exfutbolista se ha incorporado a la lista de candidatos para el banquillo con la vista puesta en el Mundial de 2030.
En paralelo, Paolo Maldini y Leonardo estarían empujando con fuerza por la opción de Pirlo. El motivo que alimenta su apuesta se relaciona con su trayectoria compartida en el AC Milan, donde ambos coincidieron durante dos conquistas de la Champions League, además de la idea de que el italiano podría ayudar a “revivir” un sistema nacional que hoy aparece fracturado. También se destaca el momento reciente de Pirlo en el plano de clubes: su llegada a una promoción en Dubai, que funciona como argumento en el debate interno.
Mientras Pirlo avanza en el radar, la Federación Italiana de Fútbol (FIGC) continúa valorando alternativas. Entre ellas aparece un movimiento más ambicioso: el intento por convencer a Pep Guardiola. El propio presidente de la FIGC, Giovanni Malago, reconoció que la operación no es sencilla, sobre todo por el componente económico y su encaje financiero.
Malago marca la hoja de ruta: números, encaje y decisión
Giovanni Malago explicó el enfoque con el que se está gestionando la selección del perfil adecuado. En su planteamiento, el interés por un entrenador de la talla de Guardiola no se descarta por completo, pero subrayó que todavía hay que revisar la viabilidad real de la propuesta y la compatibilidad con el plan de trabajo.
En sus palabras: “Nadie puede decir que una elección posible como la de un ex entrenador del City no sería un hecho importante, pero entonces hay que entender las cifras y la compatibilidad… Sé que puede parecer raro, pero solo desde mañana, como muy tarde pasado mañana, identificaremos los perfiles en el terreno junto con Maldini y Leonardo para buscar una síntesis: quizá pensemos de la misma manera”.
- El proceso se apoya en un nuevo método de trabajo, con Maldini y Leonardo como ejes de la estructura.
- Guardiola aparece como opción, aunque se reconoce la dificultad por el apartado financiero y de encaje.
- Pirlo entra en la lista de candidatos para liderar la reconstrucción italiana hacia 2030.
Conte y Mancini siguen esperando: la experiencia como alternativa
Si bien el giro que impulsa Maldini y Leonardo es el centro del debate, no desaparecen otras piezas clave. En el horizonte continúan con fuerza dos nombres: Antonio Conte y Roberto Mancini. Ambos permanecen a la espera de un contacto por parte de la FIGC, y en distintos momentos dejaron claro que les gustaría volver al rol de seleccionador.
Conte aporta, sobre todo, una lectura táctica inmediata, mientras que Mancini ya dejó una marca decisiva en el pasado reciente: conquistó el Campeonato Europeo en 2021, un logro que pesa en el análisis por su capacidad para gestionar equipos bajo presión.
| Selección | Situación | Enfoque que ofrece el candidato |
|---|---|---|
| Italia | Sin clasificar a tres Mundiales consecutivos | Reconstrucción para 2030 con estructura renovada |
| Pirlo | Recomendado por Maldini y Leonardo | Reactivar el sistema nacional y aportar un nuevo ciclo |
| Conte | En espera de llamada | Claridad táctica y abordaje directo |
| Mancini | En espera de llamada | Experiencia ganadora reciente (Euro 2021) |
Cumbre final y decisión antes del cierre del fin de semana
El desenlace, según el plan descrito, dependerá de cómo se termine de encajar el nuevo esquema colaborativo. Malago se refirió al cambio de dinámica y dejó claro que no se trata de una simple variación superficial, sino de una forma distinta de llegar a la elección: “Si no fuera así, sería como negar todo lo que nos hemos dicho en los últimos 15 días… antes se hacía de una manera, legítima, pero distinta a lo que haremos ahora”.
Se espera una reunión decisiva entre Malago, Maldini y Leonardo en los próximos días para cerrar los objetivos principales del proceso y definir el rumbo del banquillo. La definición final del nuevo entrenador de la selección italiana debería llegar antes de que termine el fin de semana.
El foco de la afición está puesto en una disyuntiva clara: si la FIGC opta por la seguridad táctica que representa Conte o el aval de la experiencia de Mancini, o si, por el contrario, decide abrir una etapa diferente con Pirlo para intentar romper la maldición en los Mundiales.