Jensen llega a 19 juegos seguidos con imparables y empuja triunfo de Reales
CHICAGO— Carter Jensen intenta no darle vueltas ni hablar demasiado de su racha actual de imparables, que comenzó el 6 de junio; sin embargo, ya tocaba ponerle lupa. El receptor de los Reales extendió su momento con un sencillo impulsor en la primera entrada dentro de un juego en el que conectó tres hits, llevando su cadena a 19 partidos consecutivos con al menos un imparable. Con ese número, Jensen fijó un récord de franquicia para un novato de Kansas City, superando el empate que existía con Maikel García, quien había hilado 18 encuentros con hits del 26 de julio al 16 de agosto de 2023.
Además, la marca de Jensen representa la racha más larga de un catcher debutante en una sola temporada desde que Buster Posey alcanzó 21 juegos consecutivos con imparables del 4 al 28 de julio de 2010. Por encima de las cifras, lo que más importa para Jensen y para los Reales es cómo llegaron esos batazos en el duelo del domingo, cuando Kansas City derrotó 5-4 a los Medias Blancas en el Rate Field, cortando una racha de cuatro derrotas seguidas y evitando la barrida en una serie que, en general, había sido complicada para el conjunto en el South Side.
Jensen subió al tercer lugar del orden después de que Jac Caglianone fuera descartado antes del juego por molestias en el lado izquierdo del abdomen. En el duelo de zurdo contra zurdo, el mexicano Anthony Kay, abridor de Chicago, no pudo con el receptor: Jensen respondió con un sencillo productor en la primera entrada, poniendo a los Reales arriba en un partido que se mantuvo cambiante desde temprano. La historia se repitió en el cuarto episodio, cuando el propio Jensen conectó un doble con dos outs que mandó a Bobby Witt Jr. desde la primera base y terminó siendo la carrera decisiva.
Desde que la racha inició el 6 de junio, Jensen está bateando para .351/.388/.610 en 77 turnos, con cuatro jonrones y ocho dobles. Su impacto no se limita al plato: desde el pentágono, el receptor también ayudó a guiar el trabajo de sus lanzadores en tramos cargados de tensión, especialmente cuando el juego entró en la recta final con ventajas estrechas.
El arranque de Luinder Avila no fue sencillo. Sus primeros cuatro capítulos incluyeron 31 lanzamientos en el tramo inicial y, además, el abridor permitió que la ventaja de los Reales se esfumara durante las dos primeras entradas, ya que los Medias Blancas anotaron en un par de tandas de dos carreras. Aun así, Avila logró recomponerse y cerrar sus dos últimas entradas sin que los problemas crecieran. Con 86 pitcheos lanzados —51 de ellos en la zona—, Kansas City decidió entregarle el control al bullpen.
No hay duda de que Avila cuenta con buen material: su sinker y su recta le permiten acelerar hasta las 98 millas por hora, y sus lanzamientos secundarios pueden ser especialmente peligrosos en ciertos momentos. El reto, ahora, es confiar en lo que tiene cuando llega el turno de atacar, manteniendo la agresividad desde el primer pitcheo. Ese suele ser un escollo frecuente para abridores jóvenes durante sus primeras etapas en Grandes Ligas: los inicios largos y poco eficientes suceden, pero cuando cada salida se queda en cuatro o cinco entradas, el relevo termina cargando con una presión extra.
En el cierre, el bullpen respondió. Steven Cruz, Beck Way, Lucas Erceg, Matt Strahm y Alex Lange se encargaron de que Chicago no anotara durante las últimas cinco entradas, asegurando que la victoria se quedara del lado de los Reales.
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