KNVB se opone: FIFA busca privatizar derechos del Mundial y nuevo torneo
La Federación de Fútbol de los Países Bajos (KNVB) se sumó a la creciente oposición al intento de la FIFA de privatizar partes de sus competiciones más valiosas, en un movimiento que ya encendió las alarmas en federaciones europeas. El debate gira en torno a la creación de una nueva subsidiaria de 20.000 millones de dólares para gestionar derechos comerciales del Mundial y del renovado Mundial de Clubes, con la salida de un 20% hacia firmas de private equity.
Resumen rápido
- La FIFA plantea una subsidiaria de 20.000 millones de dólares para derechos del Mundial y el Mundial de Clubes.
- El plan contempla vender el 20% de esa empresa a firmas de private equity.
- La KNVB calificó la iniciativa como “muy preocupante” para el fútbol internacional.
- La federación holandesa esperará los detalles oficiales antes de fijar una postura.
- La FIFA ofrece incentivos: 40 millones de dólares por federación si aprueban antes del 19 de septiembre.
- Si se rechaza, las federaciones recibirían una parte menor de un fondo de 2.700 millones de dólares.
- La UEFA prepara una reunión urgente en formato digital con sus 55 miembros, sin fecha confirmada.
La KNVB advirtió que, con lo que se ha hecho público hasta ahora, el proyecto representa un riesgo para el futuro del fútbol global. En un pronunciamiento, el organismo holandés remarcó que le preocupa especialmente el posible desplazamiento del control hacia inversores externos, y pidió que la transparencia y la buena gobernanza sean el eje del proceso.
La federación dejó claro que no se pronunciará de manera definitiva de inmediato. Según su comunicado, en cuanto exista una exposición formal completa del plan, lo analizarán y lo debatirán en conjunto, insistiendo en que los intereses del fútbol y la claridad en la toma de decisiones deben guiar cualquier movimiento.
Presión con incentivos y plazos
En paralelo, Gianni Infantino busca sumar apoyos acelerando el calendario. El presidente de la FIFA ofreció un incentivo de 40 millones de dólares para cada una de las 211 federaciones miembro si aprueban la reestructuración comercial con un límite marcado para el 19 de septiembre.
Si la propuesta no prospera, el esquema prevé que las federaciones reciban una porción mucho menor de un fondo de desarrollo de 2.700 millones de dólares. Infantino sostiene que esta vía es la única para modernizar las finanzas del juego, y señaló que el paquete de 10.000 millones de dólares estaría disponible a partir del 1 de enero de 2027.
El dirigente agregó que, en caso de que se mantenga el “status quo” y se rechace el planteamiento, la FIFA continuaría con la expansión del programa Forward, dentro de la bolsa de 2.700 millones ya presentada con anterioridad.
El foco, también en quién invierte
El malestar se intensifica por el perfil de los posibles inversores. El borrador del proyecto estaría respaldado por Thrive Capital, un fondo fundado por Joshua Kushner, vinculado a círculos políticos de Estados Unidos. Varias asociaciones miembro habrían expresado reservas por la influencia geopolítica y comercial a largo plazo que podría derivarse de esa participación en el evento deportivo de mayor seguimiento mundial.
En Europa, el rechazo no se limita a Países Bajos. La postura holandesa se alinea con críticas ya expresadas desde Inglaterra, donde la federación inglesa afirmó que no tenía conocimiento del contenido del planteamiento y cuestionó la falta de transparencia y de un gobierno adecuado en el proceso de decisión.
Además, la resistencia en el continente sugiere que podría venir una disputa legal o política. Desde la UEFA se cuestiona el fundamento ético de vender porciones del Mundial a fondos privados, con el argumento de que el espíritu del fútbol internacional no debería quedar “al mejor postor”, aun cuando el dinero prometa beneficios para naciones más pequeñas.
Para coordinar la respuesta, la UEFA prepara una convocatoria urgente en modalidad digital con sus 55 federaciones miembro, incluyendo a la KNVB. Por ahora, no hay una fecha confirmada para esa reunión virtual, pero el calendario competitivo y el plazo del 19 de septiembre presionan a las partes para definir posiciones con rapidez.