Kompany encumbra a Michael Olise como una figura mundial en el Bayern Múnich
Vincent Kompany no escatimó elogios para Michael Olise, a quien sitúa ya entre los futbolistas más destacados del panorama internacional. El técnico del Bayern Múnich considera que el extremo francés ha dado un salto enorme desde su llegada procedente del Crystal Palace y destaca tanto sus condiciones técnicas como su mentalidad competitiva.
Consultado sobre si Olise puede ser considerado uno de los mejores jugadores del mundo, el entrenador belga respondió de forma rotunda: “Sí, absolutamente, sin ninguna duda”. Para Kompany, la evolución del atacante en los últimos años confirma el potencial que siempre mostró. “Un jugador con su talento siempre va a triunfar y estará entre los mejores”, explicó.
El técnico subrayó que el diferencial de Olise no se limita a su calidad con el balón. También valora su atención al detalle y su capacidad para detectar situaciones que otros no perciben, incluso durante los entrenamientos. “Tiene una mirada para ver cosas que quizá los demás no ven. Por eso ya es un jugador tan especial en el fútbol mundial”, remarcó.
El Bayern quiere blindar a su figura
El rendimiento del francés ha despertado el interés de grandes clubes europeos. Real Madrid sigue de cerca su situación con la intención de reforzar aún más su ataque, mientras que Liverpool también figura entre los equipos que aprecian el perfil del extremo. Olise ha respondido a la exigencia de vestir la camiseta de uno de los gigantes del continente y se ha consolidado como una de las piezas más valiosas del proyecto bávaro.
El Bayern, sin embargo, parte desde una posición sólida: el contrato del jugador tiene vigencia hasta 2029. Aun así, la entidad alemana estudia ofrecerle una renovación de dimensiones históricas para alejar a sus pretendientes. La propuesta podría convertir a Olise en el futbolista mejor pagado de la historia del club.
Kompany asume que el ruido alrededor de su estrella aumentará, pero su prioridad está en sostener el crecimiento del jugador dentro del Allianz Arena. Para el entrenador, el trabajo del cuerpo técnico consiste en acompañar y exigir, aunque la ambición decisiva debe nacer del propio futbolista. “Con jugadores de este nivel, lo más importante es que mantengan el hambre de ganar”, afirmó.
El belga también recalcó que el Bayern evalúa el comportamiento cotidiano de sus jugadores: liderazgo, entrega en las sesiones y profesionalidad en los partidos. Esa exigencia, entiende, es indispensable para preservar la cultura ganadora del vestuario.
Lejos de atribuirse el mérito por la progresión del francés, Kompany aseguró que el club reconoce lo que cada jugador produce en el entrenamiento y en la competición, pero no puede fabricar por sí solo a una estrella mundial. “Podemos ayudar a dar los siguientes pasos, pero no convertir a alguien en un jugador de clase mundial: eso ya lo lleva dentro”, sostuvo.
La continuidad de Olise se perfila así como un asunto estratégico para el Bayern. Con Kompany al frente, el club pretende construir un equipo competitivo en Europa alrededor de futbolistas capaces de marcar diferencias, y el extremo francés aparece como uno de los pilares centrales de ese plan.