La RBFA exige a la FIFA explicaciones por Balogun tras levantar sanción
La Real Federación Belga de Fútbol (RBFA) ha exigido explicaciones formales a la FIFA por la polémica decisión de levantar la sanción que pesaba sobre el delantero estadounidense Balogun durante el Mundial, un movimiento que le permitió disputar el partido de octavos frente a Bélgica pese a haber recibido una roja directa en su encuentro anterior. El caso ha desatado críticas en el fútbol europeo, malestar institucional y hasta consecuencias políticas de cara a la próxima elección presidencial en la FIFA.
RBFA exige a FIFA explicaciones por el levantamiento de sanción a Balogun
| Hecho | Dato clave |
|---|---|
| Decisión FIFA sobre la sanción | Suspensión de un partido levantada durante un año para permitir que Balogun jugara el cruce de octavos |
| Partido afectado | Bélgica eliminó a EE. UU. en octavos con un 4-1; Balogun fue titular |
| Reacción y próximos pasos | RBFA pide justificar decisiones y llevar el asunto al Consejo de FIFA el 15 de octubre; impacto en la elección presidencial |
| Consecuencia política | Bélgica anunció que no apoyará la reelección de Infantino |
El delantero estadounidense llegó al choque ante Bélgica tras haber sido expulsado con roja directa en su partido previo. Sin embargo, la FIFA optó por suspender la ejecución de esa sanción de un encuentro durante un año, habilitando su participación en el duelo de octavos, decisión que terminó en un 4-1 favorable a los belgas para dejar fuera a los anfitriones.
La polémica no se quedó en el terreno de juego. La RBFA y el entorno europeo elevaron el nivel de cuestionamiento, al considerar que el criterio aplicado resultó difícil de entender y que no se comunicaron con claridad los fundamentos del cambio. En particular, la federación belga reclamó “una justificación clara” de las decisiones adoptadas y también información sobre cómo se gestionarán situaciones similares en el futuro.
La presidenta de la RBFA, Pascale van Damme, expresó su molestia por la falta de respuestas tras lo ocurrido. En sus declaraciones, subrayó que, “dos meses después de los hechos”, sus preguntas continúan sin contestación, y defendió la necesidad de transparencia y claridad para todas las partes. Además, planteó la apertura a mejoras en los procesos existentes para que casos parecidos se resuelvan de manera “clara, consistente y eficiente” en el porvenir.
Van Damme también vinculó el asunto con la exigencia de una gobernanza sólida en el deporte. En ese sentido, afirmó que el trabajo conjunto con la UEFA, el resto de confederaciones y las asociaciones nacionales se mantiene orientado a promover decisiones transparentes, un marco de control fuerte y procedimientos nítidos. El objetivo, según sus palabras, es proteger la confianza, la integridad y el futuro del fútbol.
El episodio además adquirió un componente institucional adicional cuando se informó que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y funcionarios de la Casa Blanca habrían presionado directamente ante la FIFA por el castigo del jugador. A pesar de la reacción pública, el organismo disciplinario justificó la medida citando el artículo 27 de su código, un precepto que permite suspender de forma parcial o total la ejecución de una sanción disciplinaria.
Desde el punto de vista estrictamente futbolístico, Balogun había marcado tres goles en el torneo antes de la expulsión. Pese a salir como titular ante Bélgica, no pudo evitar la eliminación de su selección; Bélgica avanzó hasta cuartos, donde terminó cayendo ante España.
El caso, por su rareza, quedó también registrado en los datos del propio torneo. La expulsión de Balogun fue la 189.ª roja emitida en una Copa del Mundo, pero el jugador se convirtió únicamente en el segundo futbolista en la historia del campeonato—tras Garrincha en 1962—que logra evitar una sanción posterior tras ese tipo de episodio. Además, no hubo otras suspensiones levantadas durante el resto del certamen.
De cara al futuro inmediato, la RBFA anunció que el conflicto será llevado a la agenda en el próximo Consejo de la FIFA, previsto para el 15 de octubre. Y, en paralelo, el asunto ya se proyecta sobre el plano político: la federación belga comunicó que no respaldará una eventual reelección del presidente Gianni Infantino, señalando el manejo del caso como motivo central de su oposición.
Infantino, quien ocupa la presidencia desde 2016, confirmó que buscará un nuevo mandato en marzo. Mientras tanto, el efecto del polémico levantamiento de la sanción continúa abriendo frentes institucionales, con la RBFA insistiendo en que sin explicaciones completas no se podrá cerrar el debate sobre el criterio disciplinario aplicado en el Mundial.