Laporta arremete contra Pérez y asegura que la UEFA respalda al Barça en el caso Negreira
Tras su toma de posesión como presidente del Barcelona, Joan Laporta aprovechó el acto para volver a poner el foco en la tensión abierta con el Real Madrid. En su intervención, el mandatario catalán reaccionó al último movimiento de Florentino Pérez, que presentó un voluminoso dossier ante la UEFA por el denominado “caso Negreira”, con el objetivo de buscar sanciones de gran calibre para el club azulgrana.
Resumen rápido
- Laporta habló tras ser inaugurado como presidente del Barcelona.
- Pérez remitió a la UEFA un expediente relacionado con el “caso Negreira” para pedir sanciones severas.
- Laporta calificó la acción como una maniobra de distracción.
- El presidente del Barça acusó al entorno madridista de usar el frente legal para tapar problemas internos.
- El Barcelona mantiene la expectativa por la respuesta oficial de la UEFA.
La reacción de Laporta fue contundente y, según su mensaje ante los medios en el Spotify Camp Nou, se mostró “tranquilo” ante la amenaza. En su discurso dejó claro su punto de vista: que el Madrid no conseguirá “salirse con la suya” y que lo ocurrido encaja en lo que describió como otro intento de alargar el asunto para justificar decisiones que, a su juicio, no tienen sentido ni prosperarán.
El presidente azulgrana sostuvo que lo que está ocurriendo no es más que una estrategia para desviar la atención. También insistió en que la UEFA ya tiene una visión formada sobre el tema y que el movimiento presentado desde Madrid busca generar ruido alrededor del expediente, en lugar de resolver cuestiones de fondo.
Laporta, además, apuntó a una lectura política y de gestión detrás del conflicto. A su entender, el club blanco estaría “armando” el escenario jurídico para ocultar carencias estructurales y logísticas. En esa línea, el dirigente recordó el impacto que causaron recientes declaraciones de Pérez al afirmar que se habrían sustraído 14 títulos de Liga, y giró el relato hacia el momento de transición institucional del Madrid.
Para Laporta, el intento de arrastrar el caso a un plano de reclamación constante no responde a un problema deportivo, sino a dificultades en el proceso de adaptación del club a una sociedad anónima con acciones. En su crítica, volvió a cargar contra el entorno del Bernabéu y remarcó que, más allá del expediente, hay asuntos que no estarían saliendo como deberían.
“Pantalla” en el Bernabéu
En su análisis, Laporta también ironizó con lo que ocurre en el Santiago Bernabéu. Afirmó que la queja ante la UEFA funciona como un “humo” para desviar la mirada y insistió en que allí se está intentando ocupar titulares con el objetivo de apartar la atención de otros temas.
El presidente añadió un reproche cargado de ironía: que el ruido generado no serviría para resolver cuestiones prácticas y que incluso habrían aparecido complicaciones alrededor de aspectos organizativos, incluyendo que no habría música y que no se sabría dónde se debería aparcar. Con ello, buscó reforzar la idea de que el expediente es un argumento de distracción.
El dirigente señaló que la relación entre ambos gigantes del fútbol español ha tocado un nivel sin precedentes de enfrentamiento. En el pasado, Pérez llegó a sostener que el vínculo entre las dos instituciones estaba completamente roto, y Laporta insistió en que el relato judicial no coincide con lo que se vende desde el Madrid.
Aunque en el entorno blanco se ha presumido de un documento de unas 500 páginas que planean presentar ante el organismo europeo, Laporta defendió que lo que realmente cuenta es lo que ocurre dentro del procedimiento. En su visión, el proceso no ha arrojado pruebas concretas por parte de sus rivales, y por eso el Barça no se siente intimidado por el movimiento de última hora.
Laporta explicó que el asunto se ha tramitado en tribunales ordinarios y que el Barcelona ha venido aportando evidencia dentro del procedimiento correspondiente. En ese contexto, remarcó que la parte contraria no habría presentado “nada” de peso, dejando su lectura en términos de falta de sustento por parte del Madrid.
Además, el Barcelona ya había advertido que emprendería acciones legales si Pérez no rectifica sus acusaciones, calificadas como explosivas. Con ello, el club dejó claro que no piensa quedarse de brazos cruzados ante el impacto reputacional de determinadas afirmaciones.
Ahora, el Barcelona esperará la respuesta oficial de la UEFA al material remitido por el Madrid. Mientras tanto, Laporta y su equipo legal se mantienen listos para dar un paso más: presentar una demanda penal por difamación si Pérez se niega a retirar las acusaciones sobre corrupción.
Este choque fuera del campo, según el propio enfoque del presidente, no muestra señales de freno. Todo apunta a que la próxima temporada volverá a estar marcada por batallas en los juzgados y por una hostilidad arraigada entre dos de las instituciones más grandes del fútbol español.