Laporta elogia la identidad azulgrana del PSG de Luis Enrique
El cruce de Champions League entre el París Saint-Germain y el Barcelona en el Parque de los Príncipes pondrá frente a frente a dos equipos que comparten una idea reconocible de juego. Joan Laporta considera que el conjunto francés ha encontrado una identidad definida desde la llegada de Luis Enrique, precisamente un técnico formado en la cultura futbolística azulgrana y conocedor profundo del club catalán.
El presidente del Barcelona valora la transformación del PSG bajo el mando del asturiano. A su juicio, los equipos de Luis Enrique conservan rasgos del estilo histórico del Barça, con protagonismo a través del balón y una presión intensa para recuperar cerca del área rival. Laporta atribuyó el éxito reciente parisino a la personalidad que el entrenador ha impuesto en el vestuario y en el campo, además de destacar la apuesta de la dirección del club, encabezada por Nasser Al-Khelaifi, y del director deportivo Luis Campos.
Luis Enrique también ha señalado las similitudes entre ambos contendientes antes de la eliminatoria. El PSG y el Barcelona buscan dominar la posesión, presionar arriba y condicionar al rival desde la iniciativa. Dentro de ese plan, el técnico español pretende limitar la influencia de Lamine Yamal reteniendo el balón y evitando que el joven atacante azulgrana pueda recibir en situaciones favorables.
Un duelo deportivo con un contexto diferente
La rivalidad institucional entre Barcelona y PSG estuvo marcada durante años por episodios de alta tensión. El traspaso de Neymar a París en 2017 y la posterior salida de Lionel Messi rumbo al club francés, en 2021, alimentaron enfrentamientos públicos y conflictos entre ambas entidades. Laporta, sin embargo, entiende que el clima ha cambiado de forma notable.
El dirigente catalán aseguró que mantiene una relación de amistad con Al-Khelaifi y subrayó el respeto existente entre ambos. También elogió la gestión del presidente del PSG al frente de la Asociación Europea de Clubes, la ECA, y remarcó que las diferencias y amenazas legales de etapas anteriores han dado paso a un trato más profesional entre los dos clubes.
Para Laporta, la cita europea trasciende el objetivo inmediato de alcanzar las semifinales. El enfrentamiento servirá como una prueba de nivel para el Barcelona de Hansi Flick, revitalizado tras un inicio muy sólido de temporada y situado al frente de LaLiga. Medirse a un rival de la dimensión del PSG, entiende el presidente, permitirá calibrar la posición del equipo en la élite continental.
El máximo responsable azulgrana sostiene que el Barcelona continúa siendo una referencia mundial pese a las dificultades económicas que han limitado su margen en el mercado de fichajes. Confía en que el equipo responda en un escenario de máxima exigencia, aunque reconoce el orden y la amenaza competitiva del PSG dirigido por Luis Enrique.
Laporta también ha defendido la fortaleza de LaLiga en paralelo a la ambición europea del club. El presidente azulgrana destacó la capacidad de Javier Tebas para resistir las presiones externas y considera que esa estabilidad en la competición doméstica contribuye a reforzar la confianza del Barcelona antes de uno de los grandes exámenes de la temporada.