Manchester City, en vilo tras el veredicto por 115 cargos financieros
La situación de Manchester City ha abierto un escenario de máxima incertidumbre para el club y para su propiedad, después de que un panel independiente considerara probada la mayoría de los 115 cargos presentados contra la entidad por incumplimientos financieros. Entre las conclusiones figura la utilización de contratos simulados para ocultar más de 830 millones de libras en financiación, un caso que ahora puede desembocar en sanciones de enorme alcance.
Andy Burnham reconoció su preocupación ante la posibilidad de que los propietarios decidan poner a la venta al vigente gigante inglés. El político, alcalde de Gran Mánchester hasta junio, subrayó el peso que ha tenido City Football Group tanto en la transformación urbana como en el crecimiento deportivo de la institución. “Me preocuparía mucho perderlos”, afirmó, al valorar la contribución de la propiedad a la construcción del Manchester moderno y a la consolidación del City como potencia mundial.
Burnham pidió, no obstante, evitar juicios precipitados mientras continúa el proceso. Recordó su postura durante el caso de Everton, castigado con deducciones de puntos por infracciones económicas, y sostuvo que con el tiempo se extendió la sensación de que aquel procedimiento no se gestionó de forma justa. Desde esa experiencia, consideró inapropiado alinearse de inmediato con una de las partes y lamentó la tendencia a dictar sentencia antes de que se complete el recorrido legal.
Posibles medidas contra la propiedad
El Regulador Independiente del Fútbol, creado recientemente, ha advertido de la gravedad de las cuestiones que plantea el expediente. Entre las opciones que podrían estudiarse figura incluso la retirada de la licencia a los dueños del club. El panel concluyó que Manchester City vulneró de manera sistemática las normas durante un periodo de nueve años, aunque la determinación de los castigos todavía depende de una audiencia específica que aún no ha sido fijada.
El club niega de forma tajante haber cometido irregularidades y dispone hasta el 2 de octubre para formalizar su apelación. Mientras se resuelve ese recurso y se convoca la vista sobre las eventuales sanciones, el equipo y su afición se enfrentan a varios meses de dudas en una batalla jurídica sin precedentes en el fútbol inglés.
Más allá del litigio, Burnham remarcó su reconocimiento a la inversión realizada por la propiedad en la ciudad. Destacó que los recursos no se limitaron al Etihad Stadium ni al complejo deportivo que lo rodea, sino que también alcanzaron a Manchester en su conjunto. Esa dimensión extradeportiva explica su inquietud ante un posible cambio de dueños, aunque el futuro inmediato del club quedará condicionado por el desenlace del expediente financiero.