Manchester City y la Premier League frustran un acuerdo por las 115 acusaciones
Manchester City afronta un nuevo escenario de máxima tensión tras fracasar unos contactos preliminares con la Premier League para explorar una salida económica al conflicto por sus presuntas irregularidades financieras. El club no aceptó rebajar su defensa de inocencia, por lo que las conversaciones confidenciales no desembocaron en un acuerdo.
Una eventual conciliación habría supuesto una multa elevada y habría reducido el riesgo de castigos deportivos de enorme alcance, como un descenso o la retirada de títulos ya conquistados. Ese pacto, además, no habría implicado necesariamente un reconocimiento legal de culpabilidad.
Claves del caso
- La comisión independiente situó las irregularidades en un periodo de nueve temporadas, entre 2009 y 2018.
- El esquema investigado se aproxima a los 1.000 millones de libras.
- Los ingresos comerciales habrían sido inflados en más de 830 millones de libras.
- También se detectaron casi 74 millones en derechos de imagen sobredimensionados y cerca de 17 millones en obligaciones contractuales de empleados no declaradas.
- City presentó una apelación formal el 1 de octubre de 2026.
La dimensión de los cargos hacía improbable que una solución financiera cerrara por completo el proceso. Habría agilizado la disputa legal, pero no eliminado todas sus derivadas, en un contexto en el que Arsenal, Liverpool y Manchester United podían oponerse con firmeza tras haber competido por títulos ligueros durante el periodo de dominio del City.
La comisión concluyó que el club empleó estructuras artificiales para sortear las reglas de sostenibilidad económica de la Premier League y de la UEFA. El núcleo de su resolución apunta a patrocinios vinculados con compañías radicadas en Abu Dabi que habrían abonado solo una parte de las cantidades declaradas.
Según esa conclusión, las diferencias fueron cubiertas por Abu Dhabi United Group, la sociedad matriz propiedad del jeque Mansour. El mecanismo habría permitido elevar de forma artificial la facturación comercial, además de alterar las cifras relativas a derechos de imagen y compromisos salariales.
Richard Masters, director ejecutivo de la Premier League, definió el asunto como “el más importante de la historia de la Premier League”. Desde el club, en cambio, la respuesta ha sido de confrontación: Ferran Soriano trasladó a los empleados que la comisión había aceptado una “teoría conspirativa” impulsada por la competición.
La apelación del City cuestiona la seguridad y solidez de la resolución. En su comunicado, la entidad sostuvo que el dictamen contiene errores materiales de derecho, principio y hechos, y reiteró que dispone de pruebas concluyentes para respaldar su posición y demostrar su inocencia.
La misma comisión independiente deberá determinar ahora la sanción, con opciones que van desde una severa deducción de puntos hasta la expulsión de la máxima categoría o la pérdida de honores previos. La apelación augura, no obstante, meses de batalla jurídica antes de una decisión definitiva.
Mientras tanto, la incertidumbre puede afectar al proyecto deportivo dirigido por Enzo Maresca. La continuidad de futbolistas, la planificación de fichajes y la estabilidad general del equipo quedan condicionadas por la espera de una resolución vinculante.