Mancini mantiene dos dudas en el once de Italia para recibir a Bélgica
Italia abrirá este viernes su camino en la Liga de Naciones con un exigente duelo ante Bélgica en el Estadio Olímpico de Roma, donde Roberto Mancini apurará hasta la mañana del partido la decisión sobre su once inicial. El encuentro comenzará a las 19.45, hora del Reino Unido, y supondrá el regreso del seleccionador al banquillo de la Azzurra.
El técnico cuenta con apenas dos días de trabajo junto al grupo antes de afrontar una cita que considera clave para recuperar confianza y resultados. “Tenemos que jugar bien desde el inicio, aunque no será sencillo con tan poco tiempo de preparación. En el fútbol de selecciones hay que hacer las cosas rápido y ganar; ese es el único remedio”, afirmó.
Dos incógnitas en ataque
Mancini tiene prácticamente definido el equipo, aunque mantiene dos interrogantes que resolverá horas antes del choque. Nicolò Zaniolo, Moise Kean y Nicolò Cambiaghi pugnan por entrar desde el comienzo, con la ventaja de que los tres pueden actuar tanto por la banda derecha como por la izquierda.
“Estamos muy cerca de decidir la alineación, pero quedan dos dudas y las resolveremos mañana por la mañana”, explicó el entrenador. También transmitió tranquilidad sobre Sandro Tonali, que llegó a la concentración con una leve molestia física, pero no ha vuelto a sentir problemas y debería estar disponible.
El reto de reconstruir a la Azzurra
La vuelta de Mancini se produce en un momento delicado para Italia. El entrenador condujo al equipo al título de la Eurocopa 2020, aunque posteriormente la selección no logró clasificarse para el Mundial de 2022. Su salida del cargo, en agosto de 2023, generó además una fuerte controversia.
Ahora, su misión pasa por devolver estabilidad a una selección necesitada de una reacción inmediata. El estreno ante Bélgica será una primera prueba de peso en un Grupo A especialmente competitivo, que también incluye a Francia y a la Turquía dirigida por Vincenzo Montella.
El objetivo marcado por Mancini es ambicioso: pelear por una plaza en la fase final del torneo. “Esperamos alcanzar la Final Four. El grupo es fuerte y no será fácil, pero lo intentaremos”, señaló. El técnico también admitió su ilusión por volver a escuchar el himno italiano desde la banda y pidió a sus futbolistas que gestionen con naturalidad la exigencia del contexto.
“Hay jugadores con mucha experiencia y, por supuesto, existe presión. Pero es una presión positiva: el fútbol es su pasión y tienen que disfrutarlo”, remarcó Mancini.
Un buen resultado en Roma permitiría a Italia arrancar con impulso una fase de grupos de máxima dificultad. Para Mancini y la Azzurra, el duelo frente a Bélgica representa mucho más que un estreno: es la primera oportunidad para confirmar que el proceso de reconstrucción puede comenzar con una victoria.