Mancini se desvincula de las irregularidades financieras del Manchester City
Roberto Mancini se desmarcó de la controversia financiera que rodea al Manchester City y sostuvo que cualquier responsabilidad por sus antiguos contratos corresponde al club, no a él. El actual seleccionador de Italia dirigió al equipo inglés entre 2009 y 2013, uno de los periodos analizados tras la conclusión de que la entidad no facilitó información financiera correcta.
El contrato que concentra las sospechas
- Durante su etapa en el Etihad Stadium, Mancini figuraba con un salario base oficial de 1,45 millones de libras anuales.
- Documentos difundidos en 2018 sacaron a la luz un supuesto segundo vínculo laboral: una remuneración de cuantía similar por servicios de consultoría para Al Jazira, club de Abu Dabi.
- La estructura provocó acusaciones de que una parte relevante del sueldo del entrenador fue canalizada fuera de Inglaterra para eludir las normas del Fair Play Financiero.
- El mecanismo también podría haber permitido al Manchester City evitar hasta 12 millones de libras en impuestos y cotizaciones nacionales.
El técnico italiano no negó la existencia de aquel esquema contractual, aunque insistió en que las consecuencias jurídicas e institucionales no recaen sobre él. En una comparecencia celebrada durante una visita a Bursa, Turquía, afirmó que el City no era culpable y que tener dos contratos era, “probablemente”, un asunto de la entidad.
Antes del compromiso de la Liga de Naciones contra Francia, Mancini volvió a marcar distancia con el caso. “No me preocupa; por desgracia es un problema del City”, expresó. Más tarde reforzó esa misma posición en redes sociales, reiterando que el asunto no le incumbe personalmente.
Italia busca respuestas ante Francia
Mientras el debate en Inglaterra continúa, Mancini trata de concentrarse en una selección italiana que atraviesa una fase irregular en la Liga de Naciones. La Azzurra venía de una decepcionante derrota como local frente a Bélgica, pero reaccionó con una contundente victoria por 4-1 ante Turquía.
El duelo en el Stade de France supone una prueba de máxima exigencia ante un rival cargado de talento. Mancini admitió que Italia necesita compensar la falta de grandes figuras individuales mediante un funcionamiento colectivo sólido.
El entrenador recordó el camino que llevó al título en la Eurocopa 2020 como referencia para su actual proyecto: construir un equipo capaz de jugar bien en conjunto, tal como ocurrió cuando asumió por primera vez el cargo en la selección.